¿Se falta a la ética al grabar conversaciones privadas con fines periodísticos?
21 de Octubre de 2020

¿Se falta a la ética al grabar conversaciones privadas con fines periodísticos?

Tuitdebate, a propósito de lo sucedido en la televisión pública colombiana, donde la directora fue acusada de cargos criminales por grabar una conversación con su jefe. 
Fotografía: Samer Khodeir en Unsplash. Usada bajo licencia Creative Commons.
Red Ética

Apenas comenzaba el año 2019, cuando Juan Pablo Bieri presentó su renuncia como Director de RTVC, el sistema de medios públicos de Colombia. Su dimisión ocurrió luego de que se filtrara un audio donde se le escucha ordenar la cancelación del programa Los Puros Criollos, cuyo presentador había hecho comentarios recientemente en contra del Gobierno. 

Ahora, poco más de un año después, el caso vuelve a ser noticia luego de que la Fiscalía General de la Nación diera a conocer que imputaría cargos en contra de Diana Díaz, quien entonces era directora del canal de televisión pública Señal Colombia, y fue la funcionaria que grabó a Bieri en una reunión y filtró el audio a los medios para denunciar la censura oficial. 

De inmediato, el gremio periodístico colombiano reaccionó rechazando la manera de obrar de la Fiscalía, y cuestionando por qué se investiga a quien denunció la censura, y no al censurador. Un grupo de periodistas colombianos publicó un comunicado que replicamos en la Red Ética, donde hacen un llamado de atención respecto a este caso de acoso judicial. “Es importante precisar que la judicialización de periodistas es una de las estrategias utilizada por estados que no respetan los estándares de libertad de expresión”, afirman los docentes. 

El Tiempo y El Espectador, los dos principales periódicos de circulación nacional, también le dedicaron al tema sus editoriales de esta semana. Ambos coinciden en señalar que esta acción legal en contra de quien denunciara un acto de censura, podría constituirse en un peligroso precedente para la libertad de prensa en el país. “Aquí estamos ante el grave riesgo de que hechos como este terminen constituyéndose en precedentes que disuadan a otros funcionarios públicos de alertar sobre anomalías que tengan lugar en su entorno”, advierte El Tiempo. 

Tanto los profesores de periodismo, como los editoriales de los principales periódicos del país, destacan el rápido pronunciamiento que también hizo la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), la cual solicitó una reunión con la Fiscalía para esclarecer las circunstancias en las cuales se presenta este cuestionado acto de intimidación. “El inicio o avance de investigaciones por parte de la Fiscalía en contra de periodistas, fuentes, medios de comunicación y colectivos que hacen uso de su libertad de expresión para informar u opinar sobre asuntos de interés público puede generar un ambiente de miedo y autocensura”, asegura la FLIP en su carta abierta al Fiscal General de la Nación. 

De todas formas, el tema no es tan sencillo. En las respuestas brindadas por nuestro Consultorio Ético, es frecuente encontrar recomendaciones en las que se sugiere a los periodistas evitar grabar a sus fuentes sin su consentimiento. "No se debe grabar a nadie sin su consentimiento", asegura Álex Grijelmo en respuesta a una periodista peruana, donde añade que "Hay que diferenciar entre las declaraciones que un personaje hace para su difusión pública en una entrevista y las que traslada al periodista como fuente informativa". Sin embargo, el caso de Diana Díaz es especial, pues se trataba de la única forma de hacer creíble su denuncia ante la censura. El profesor Omar Rincón reflexionó sobre esta situación específica justo cuando se produjo la renuncia de Bieri. "Los buenos periodistas trabajan en condiciones adversas. El periodista verdadero se las ingenia para encontrar un foco y un modo de contar que diluya las fuerzas coercitivas del poder. Nuestra fuerza está en la investigación, en encontrar el modo de contarlo y lograr poner a una sociedad a conversar y a dudar de sus fe de Whatsapp", argumenta Rincón. 

A propósito de lo sucedido en Colombia, queremos dedicar nuestro tuitdebate de esta semana a discutir los dilemas éticos que las grabaciones realizadas en secreto representan, y la manera en que los organismos del Estado pueden terminar siendo utilizados para silenciar voces que le incomodan al gobierno de turno. ¿Qué opinas sobre la grabación de conversaciones privadas con fines periodísticos? ¿En qué casos puede considerarse incorrecto grabar una conversación privada para hacer una denuncia periodística? ¿Qué condiciones hacen que sea válido grabar a escondidas una conversación para un reportaje?

Para responder a estas y otras preguntas, los seguidores de nuestra cuenta @Etica participaron en uno más de nuestros tuitdebates usando la etiqueta #ÉticaEnRed. Los mejores trinos producidos durante la hora del debate fueron recopilados en el siguiente Momento de Twitter.

La Red Ética es posible gracias a la alianza entre la Fundación Gabo, Grupo Bancolombia y Grupo SURA, la cual propone un espacio de reflexión y debate acerca de los cambiantes desafíos éticos del oficio periodístico.

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