6 claves por las que Historias que Laten ganó un premio ICFJ haciendo periodismo de soluciones

6 de Abril de 2021

6 claves por las que Historias que Laten ganó un premio ICFJ haciendo periodismo de soluciones

Este medio digital independiente de Venezuela, ganador de una Beca de Periodismo de Soluciones, se destacó por contar una historia humana, revelando un problema de fondo, en tiempos de distanciamiento social.

'Abuelos que ya no están solos' es el reportaje ganador. Foto: Cortesía Historias que Laten
Andrea Jiménez Jiménez

 

La pandemia del covid-19 ha dejado innumerables problemas, de todas las dimensiones, en todos los continentes, y en todas las escalas sociales. Pero a esa avalancha de problemas que se desbordaron de un momento a otro, y que ya marcaron un punto de inflexión en la historia de la humanidad, también le han sobrevenido soluciones de gran escala: soluciones para enfrentar una pandemia con todas sus letras.

Una de esas respuestas, contada por Historias que Laten, un medio digital independiente venezolano, fue una de las ganadoras del Concurso de Reportajes sobre COVID-19 del Centro Internacional de Periodistas (ICFJ), en la categoría Desigualdad, Economía y Negocios. Se trata de ‘Abuelos que ya no están solos’, un trabajo multimedia que responde al “lograr reportajes desde el lado humano en tiempos de distanciamiento social”, de acuerdo a IJNet (Red Internacional de Periodistas), proyecto de ICFJ.

Dicho reportaje contaba cómo un grupo de voluntarios se las ingenió para distribuir comidas a los adultos mayores confinados en Caracas, y que quedaron solos debido a que sus familiares migraron por la crisis humanitaria de Venezuela.

Hablamos con Liza López, directora y fundadora de Historias que Laten, para encontrar las claves que hicieron de este trabajo periodístico un referente de historias trascendentales en tiempos de covid, pero sobre todo abordado desde el periodismo de soluciones:

 

1. Apostarle a una historia ya conocida para trabajarla en profundidad

Cuando se decretó la cuarentena en Venezuela, el equipo de Historias que Laten se dio a la tarea de rastrear distintas iniciativas de solidaridad para atender a los grupos más vulnerables: niños en situación de riesgo, adultos mayores, personas que estaban aisladas en comunidades desfavorecidas… “Conseguimos a este grupo de personas que estaban ayudando a los adultos mayores que estaban solos porque sus familiares habían migrado, lo que llamamos “los dejados atrás” en Venezuela. Nos llamó mucho la atención y publicamos una pequeña nota, una pequeña reseña en nuestra web sobre lo que estaban haciendo estas personas. Tomamos una fotografía y publicamos una nota”.

Cuando surgió la convocatoria de la Fundación Gabo para proyectos investigativos de periodismo de soluciones que tuvieran que ver con temas de la pandemia del covid-19 en América Latina, el equipo editorial decidió postular esta historia que ya habían identificado y proponer un trabajo más en profundidad para contar esta iniciativa con el enfoque de soluciones. “Y resultamos ganadores, y a partir de ese apoyo que nos dio la Fundación Gabo, desarrollamos esta historia con un equipo más amplio de reporteros”.

 

2. Seguir la intuición y apuntarle a una línea editorial clara

Desde que nació Historias que Laten, hace un par de años, su equipo editorial se ha enfocado en trabajar el tema del impacto de la migración en grupos vulnerables en Venezuela, especialmente sus repercusiones en la infancia, en los niños que están en riesgo, y en las personas de la tercera edad. Fue por eso que “conectamos inmediatamente con lo que estaban haciendo estas personas para ayudar a los viejitos que estaban solos, y decidimos apostar por este tema. Nos parecía que era muy interesante cómo habían surgido, prácticamente de la nada, y cómo estaban creciendo. En el momento en que nosotros hicimos esa pequeña reseña, ellos ya estaban atendiendo alrededor de unos 20 abuelitos -como le llaman ellos- a la semana, y cuando los volvimos a contactar, dos meses después, ya estaban atendiendo 100 abuelitos semanales”.

Voluntarios y beneficiarios del Plan Buen Vecino. Foto: Cortesía Historias que Laten

 

3. Datos y más datos… Hasta hallar uno que supere (y soporte) la historia misma

La idea con el trabajo de investigación de la beca era ver cómo los voluntarios habían sistematizado todo su trabajo de solidaridad hasta montar una red, e investigar a profundidad la problemática a la que respondía la iniciativa. Así, la redacción halló un dato muy revelador: en Venezuela, más del 20% de los adultos mayores han sido dejados atrás por el fenómeno migratorio. Esto representa más de 800 mil adultos mayores que se han quedado solos porque sus familiares migraron. “Y es una población vulnerable, y sobre todo en tiempos de pandemia, un grupo de riesgo importante. Decidimos darle este enfoque de soluciones porque es un ejemplo perfecto de que se está dando respuesta a un problema importante de alto impacto y se está enfrentando a una serie de limitaciones que estaban luchando por superar, y era una experiencia, una iniciativa que podía ser replicada”.

 

4. Hacer del periodismo de soluciones una técnica frecuente en la redacción.

“Somos como discípulos de Liza Gross y su equipo”, dice Liza López entre risas, pero en el fondo es un poco así. Gross es maestra recurrente en talleres de la Fundación Gabo sobre periodismo de soluciones, algunos de los cuales ha tomado el equipo de redacción de Historias que Laten. “Desde antes de recibir la beca ya habíamos asistido a varios talleres, a varias inducciones y charlas, porque desde hace como un año estábamos identificándonos mucho con el método de periodismo de soluciones. Porque es una de nuestras búsquedas editoriales".

 

5. No cayeron en el culto al héroe

Gracias a los talleres y al entrenamiento que fueron haciendo en periodismo de soluciones, la redacción ya contaba con ciertas herramientas para el abordaje periodístico desde el enfoque de las soluciones para no caer en el culto al héroe y destacar “la iniciativa más allá de los responsables de esta”. Una manera de hacerlo fue no darle relevancia a esa iniciativa con nombres y apellidos, sino privilegiar los testimonios de quienes se benefician de esa iniciativa. "Por supuesto que hay que nombrarlos en algún momento, pero una de la clave es no darles tanto protagonismo. Una de las estrategias es destacar primero a quienes se benefician, luego ubicar a estos beneficiarios en un contexto, que son un grupo vulnerable, y luego incluir expertos que analicen e interpreten esta situación, y en algún momento aparecen quienes lideran la iniciativa. Eso es algo que, cuando uno inicia en el periodismo de soluciones, puede costar”.

El equipo de Historias que Laten ya tenía cierta práctica en este tipo de abordaje, “pero no lo estábamos ejerciendo como un método tan esquematizado como lo hace el periodismo de soluciones. Nos habíamos aproximado a esa manera de contar historias, porque ya nos habíamos acercado a estos temas, pero la verdad el periodismo de soluciones nos ayudó a ser más metódicos en la práctica”.

 

6. Innovaron en los formatos para contar la historia

Más allá de usar el género clásico de la crónica, la redacción de Historias que Laten quiso innovar en el formato, en la manera en la que podían hacer llegar esta historia, “porque uno de nuestros propósitos era sensibilizar a audiencias más jóvenes, que se sintieran identificados con la historia y lograr que este gesto de solidaridad se pudiera replicar en las regiones, donde hay tantos abuelos afectados por el fenómemo migratorio”.

Así que la decisión fue hacer un video. Y aunque en las sesiones de mentoría para la producción de la beca les sugirieron enfocarse en el texto, “fuimos muy tercos y decidimos centrarnos mucho en una narración que fuera distinta, que pudiera ser muy dinámica, y poder contar esta historia completa en un video corto, de máximo 3, 4 minutos”.

En la pieza audiovisual se la jugaron al establecer una analogía con el método canvas, que hace preguntas en un tablero hasta dar con la organización total de un proyecto. “Cuando nos hacíamos estas preguntas, nos interrogábamos por las evidencias y limitaciones. Íbamos respondiendo a estos mismos ítems y lo adaptamos a las respuestas periodísticas que nuestras audiencias están esperando. Para nosotros fue una experiencia de aprendizaje sobre todo en este formato audiovisual, y pudimos demostrar que una historia de soluciones también se puede contar en video pensando en cautivar nuevas audiencias”.

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