Weegee: el morbo y su contexto

Weegee: el morbo y su contexto

Weegee es ejemplo de un fotógrafo que desde las páginas de un periódico tabloide se hizo universal, precisamente porque su visión fue a la vez de la misma talla de su tema y completamente suya.
Retrato de Arthur Fellig, Alias “Weegee”
Stephe Ferry

Weegee, cuyo nombre verdadero era Arthur Fellig, fue un fotógrafo judicial del periódico Daily News de Nueva York de los años 30 y 40. Mientras “Weegee the Famous”, como firmaba sus fotos, cumplía con sus tareas en el diario, retrató a Nueva York con un estilo absolutamente inconfundible. Él combinaba la denuncia de la injusticia social con un humor negro y ácido. Un estilo que reflejó una actitud tan realista y callejera como la misma ciudad de Nueva York – popular, sardónica y directa-.

Weegee es ejemplo de un fotógrafo que desde las páginas de un periódico tabloide se hizo universal, precisamente porque su visión fue a la vez de la misma talla de su tema y completamente suya. Dicen que le pusieron el apodo de Weegee porque parecía que tuviera un tablero de ouija que le mostraba dónde iban a ocurrir los asesinatos, ya que él solía llegar justo después del atentado. Es decir, fue un excelente reportero de la crónica roja de su era.

Pero qué podemos aprender de Weegee hoy en día, cuando los periódicos “populares” – tan llenos de sangre, morbo y espectaculares relatos de crimen – están en auge?

Creo que la relevancia de Weegee surge de su capacidad de tratar a los escenarios de la muerte callejera como ventanas de la sociedad que produjo esos muertos, un punto de vista sociológico (aunque me supongo que él rechazaría el término por pretencioso). Incluso, en muchas de sus fotos más conocidas ni mostraba a los muertos, o apenas, sino que detallaba a los espectadores, a los chismosos que inevitablemente llegan para morbosear al muerto ahí. Su tema en gran parte es el morbo de los que, en muchos casos, deberían haber sido los mismos lectores de su periódico popular.

Weegee The Famous
 

Me parece mejor abordar la muerte violenta de esta forma, con un enfoque al entorno social, en lugar de solo buscar el impacto del cuerpo reventado. Obviamente, ciertos periódicos y sus editores van a exigir que el fotógrafo vuelva con imágenes sangrientas, con primeros planos del rostro del difunto, con el registro de los sesos regados. Pero para mí, fotografiar al muerto en sí, sin contexto social, suele convertirle en un simple bulto, una masa sin vida, un objeto de la curiosidad o del asco. Mientras, al contrario, la respuesta emocional de los que rodean a ese muerto, y los signos del contexto social del crimen, pueden convertir la escena en algo que habla mucho más allá del crudo hecho de que pelaron a uno más.

Weegee The Famous

 

La imagen de arriba nos muestra la actitud de aparente indiferencia de un colega fotógrafo y de la policía en turno ante el muerto. Ellos cuentan con sus posturas lo rutinario del homicidio en esos tiempos. Los zapatos pulidos del muerto, comparado con el bar que se supone él frecuentaba, nos hablan de la vida nocturna y de la vanidad de los gánsteres (si es que el muerto fue uno de ellos). La dirección exacta está indicada en las señales de los postes. Weegee lo combinaba todo para dar una reflexión con humor negro y mucha información sobre cómo puede terminar uno en una noche tal. Por incluir en la foto al otro fotógrafo, impávidamente preparando a su cámara, Weegee nos hace pensar en su propio rol y en nuestra condición de consumidores de estas imágenes. Todo parece una escena extrañamente sin drama: el tipo ahí, un fotógrafo, la policía – una noche más en la Naked City-.

En la siguiente foto la lectura es más compleja. Hay un muerto, un ahogado en la playa de Coney Island, además de los socorristas y un hombre que nos mira desde la izquierda arriba, como bravo con el fotógrafo. Hay también una mujer, en el centro, posando con una gran sonrisa a la cámara. Aparentemente ella podría haber sido incluso la novia del difunto. Todo un comentario sobre la relación entre la muerte pública, la prensa, y el deseo de la celebridad. ¿Qué tal?

Weegee The Famous
 

Yo tengo una foto que me gustaría compartir en este contexto. La pongo aquí porque me parece que opera de forma similar, por incluir el contexto social y una actitud de familiaridad frente a la muerte violenta, una actitud que refleja la cantidad de muertos que se veían en Cúcuta en esos días. También es interesante porque me implica a mí, el fotógrafo, en el escenario. Pone sobre el tapete la cuestión del morbo y de nuestro papel, desde la prensa, en manejarlo y reproducirlo.

Hombre asesinado por presuntos paramilitares. Cúcuta, Norte del Santander, Colombia. 2005. Stephen Ferry

 

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