Las 100 mejores frases de Javier Darío Restrepo sobre ética periodística
3 de Diciembre de 2019

Las 100 mejores frases de Javier Darío Restrepo sobre ética periodística

Las publicamos a propósito de la fecha en la que habría cumplido 87 años.
Javier Darío Restrepo durante uno de sus talleres sobre ética periodística.
Red Ética

Fue un 3 de diciembre de 1932 cuando en medio de las montañas del bello municipio antioqueño de Jericó nació el hombre destinado a convertirse en el decano de la ética periodística en Colombia. 

Decidió dedicar la mayor parte de su vida al servicio a la comunidad como sacerdote católico, sin pensar que esta experiencia y la formación filosófica que recibiría en el seminario le serviría después para sentar cátedra sobre la estrecha relación entre la ética y la que resultó ser su verdadera pasión: el periodismo. 

Su servicio a los periodistas de toda Iberoamérica fue amplificado gracias al Consultorio Ético, espacio desde el cual por más de una década respondió a las preguntas de más de 2.000 periodistas que enfrentaban dilemas de ética periodística. Un valioso servicio que prestó hasta el último día de su vida, el pasado 6 de octubre, cuando su vida finalmente se apagó. 

A propósito del 3 de diciembre, fecha en la cual el maestro Javier Darío Restrepo cumpliría 87 años de vida, hemos decidido seguir rindiéndole homenaje recordando 100 de sus mejores máximas sobre ética periodística. Estas frases hacen parte de un libro conmemorativo disponible para compra a través de la Tienda Virtual de la Fundación Gabo, como una más de las iniciativas para mantener vivo el legado del maestro. 

Las frases están categorizadas en 10 grupos, de acuerdo a los temas formulados por Javier Darío en su ya célebre decálogo de ética periodística

1. El buen periodista es, ante todo, buena persona

• Los buenos editores comparten sus experiencias, afirman conocimientos y crean un ambiente propicio para el ejercicio del mejor periodismo, que es el que se alimenta de entusiasmos, ideas y trabajo en común.

• En cuanto el periodismo se ejerce como un poder, pierde su esencia y se convierte en otro más de los poderes que se disputan el control de la sociedad mediante el uso de la fuerza, del dinero o de las argucias de los políticos.

• La redacción en que cada uno trabaja aislado de los demás, en que cada uno defiende su territorio, nunca podrá hacer periodismo de calidad. Una redacción así está condenada a la mediocridad.

• En principio, todo tema es bueno para un buen periodista si su enfoque y tratamiento no implica la violación de los derechos de las personas. 

• El mejor periodismo es el que se hace en equipo, con espíritu abierto y sin las restricciones que crea el espíritu de competencia y de rivalidad, propio de la empresa comercial.

• El periodismo que dignifica la profesión es aquel que sirve a la parte más noble del ser humano y aporta a la vida de la sociedad, que impulsa cambios y hace mejores a las personas.   

• El periodista no puede considerarse autorizado por razón alguna para atentar contra el derecho que toda persona tiene (incluidos funcionarios) al buen nombre y a la fama.

• En uso de su libertad, ni un ciudadano cualquiera ni un periodista pueden utilizar los medios de comunicación para agraviar ni para calumniar.

• Más que regulación, un código ético traza el perfil ideal del periodista, o sea, el máximo en excelencia personal y profesional que se puede llegar a ser.

• El buen periodismo se distingue por su respeto a las personas, a toda persona

2. Siente orgullo por su profesión 

• El buen periodismo, lo sabemos, no lo hacen ni los pasivos ni los resignados. 

• La práctica de las relaciones públicas, tal como se da en nuestros países, resulta incompatible con el ejercicio del periodismo.  

• Es un periodismo dañino y de baja calidad el que se hace desde las trincheras de algún partido o candidato, sin conciencia profesional.

• Un periodista, en efecto, no es un publicista ni un relacionista público. Es desaconsejable, por tanto, combinar estas actividades.

• Informar con honestidad, dando la lucha diaria por la independencia, es la práctica que distingue a los mejores periodistas,que son los más dignos y los más honestos.

• El periodista no busca el poder sino el servicio, y es así como descubre su vocación: por el entusiasmo y pasión con que se sirve al público con información de calidad. 

• Es una ilusión esperar que el periodismo pueda convertirse en una burbuja protectora para el periodista, desde donde se pueda contemplar el espectáculo de la historia diaria como desde un palco de primera fila. 

• Quien aspire a ser periodista, lo mismo que quien aspira a ser soldado o bombero, debe saber que el riesgo es un factor que estará presente en su ejercicio profesional.

• No se es periodista para correr riesgos, porque la temeridad no es una virtud profesional.

•  La amenaza pone a prueba la consistencia profesional del periodista y su nivel ético

3. Entiende el sentido de misión del periodismo

• La naturaleza de la ética periodística está centrada en los valores del compromiso con la verdad, la independencia y de la responsabilidad social, que son los altos niveles del mejor periodismo.

• El periodismo sirve informando. La información es la expresión específica del servicio que presta el periodismo.

• Es deber del periodista proteger a sus lectores o receptores del engaño del poder.

• El periodismo indispensable es aquel que abre los ojos y mantiene el interés sobre el bien común de todos.

• El periodismo es, por su naturaleza, universal y abierto a toda la sociedad. Está hecho para proporcionar a todos una información útil y creíble.

• La convicción de que se comunica para acercar y acercarse, es la visión y la misión ética del periodismo.  

• El periodista informa para todos, porque su tema es lo público y su actitud es la defensa y el fortalecimiento de lo público.

• El periodista busca influir en el alma de la sociedad mediante el uso de la información y de la palabra, que son sus instrumentos.

• Toda información demanda del periodista el ejercicio de su compromiso con la verdad, de su independencia y de su responsabilidad con la sociedad.

• Quien deposita su confianza en el periodista que le informa a diario, no admite ninguna clase de doble juego. 

4. Es apasionado por la verdad

• Para el médico lo primero será el valor de la vida, para el abogado el máximo de los valores es la justicia y para el periodista es su compromiso con la verdad. 

• Para los periodistas, la palabra verdad significa fidelidad a los hechos sobre los que se informa. Las del periodista son las verdades humildes de los hechos de cada día. 

• La verdad del periodista debe ser completa. No responde solamente a lo que sucede.También debe explorar el porqué, el para qué, el dónde, el quién, el cómo de los hechos. 

• Es obligación del periodista hacer cuanto esté a su alcance para obtener una visión exacta de los hechos. En esto consiste su compromiso con la verdad.

• El periodista entiende que cada ser humano, cada organización humana, dispone de fragmentos de verdad que deben completarse con las partículas que otros poseen. 

• Cuando un periodista, por una mentira o error publicados, ve disminuida su credibilidad, se le impone la ardua tarea de reconstruirla a partir de cero.  

• Como el reportero, el columnista de opinión tiene el deber de buscar y respetar la verdad de los hechos.

• Los lectores saben que el compromiso del periodista es con la verdad y que contraría su misión con la sociedad si la altera e impide el acceso a la realidad de los hechos.

• Las fotografías no siempre dicen la verdad. A veces dicen verdades a medias que el periodista debe completar con el pie de foto o enel texto informativo.

• La exactitud en su versión del hecho diario es la definición de verdad en los códigos de ética periodística.

5. Es autocrítico

• Cuando a un periodista se le acaban las preguntas, ha entrado en estado de decadencia profesional.

• El periodismo comienza a deteriorarse cuando se aparta de las categorías del servicio, de lo público y de las tareas de información libre. 

• Hay un periodismo prescindible, por el que no vale la pena sacrificar un árbol, y hay otro periodismo de tal valor y tan imprescindible que por él vale la pena sacrificar un bosque.

• Los periodistas tienen el deber de mantener un nivel ético superior al del promedio de la sociedad, porque son a la vez líderes y educadores de los ciudadanos. 

• El periodista, en consecuencia, es alguien que siempre está en disposición de corregir, agregar o aclarar sus informaciones sobre los hechos.

• Entre el periodismo insípido de los que no se comprometen con nada y el periodismo fogoso que se vuelve propaganda, hay un camino medio: el del periodista que muestra hechos y los hace entender.  

• La rectificación es un deber del medio periodístico y un derecho de quien recibe información cuando está comprobado el error del periodista.

• El periodista obediente y sumiso quedará condenado a convivir con su mentira y su indignidad.

• Un periodismo hecho para entretener, despoja a la profesión de

su dignidad y a la sociedad del derecho a conocer.

• Cuando el periodista digital impone la lentitud necesaria para la reflexión sobre los hechos, se le agrega calidad a la información digital.  

6. Elabora y comparte conocimiento 

• El periodista siempre está respondiendo; por eso, a mejores respuestas, mayor calidad del periodismo que se hace. 

• La ética periodística impone el deber de buscar la excelencia. Mal puede hablarse de excelencia en trabajos sin ortografía o con una sintaxis defectuosa. 

• Así como un deber ser del abogado es su conocimiento de los códigos, y el del médico el diestro manejo de su instrumental, es obligación elemental del periodista manejar su instrumento de trabajo, que es la palabra.

• Un periodismo que se limita a reproducir boletines es mediocre, no le ofrece garantía alguna al lector y que lo deja indefenso en manos de las oficinas de prensa, en las que suele hacerse propaganda, pero no información.

• Un periodista que cuenta hechos y los documenta puede llegar a tener más fuerza que editorialistas y columnistas.

• El periodismo es, ante todo, una actividad de la inteligencia: se trata de obtener información, de procesarla para convertirla en conocimiento y de difundirla de modo eficaz.  

• Es cierto que para los periodistas, lo mismo que para cualquier ser humano, la verdad total es inalcanzable, pero esto no exonera al periodista de su deber de buscar verdad posible de los hechos.  

• El buen periodismo ha de ser aquel que dignifique al lector; esto es, que sirva y estimule su inteligencia y no su curiosidad o su morbo.

• Es una equivocación frecuente la de los editores que seleccionan su material informativo con el solo criterio de dar gusto a los lectores.

• El periodismo que busca solamente gustar y entretener, empequeñece la profesión, y la vuelve insignificante y prescindible.

7. Hace un periodismo con objetivo

• El servicio convierte al periodismo en respuesta a la parte más noble de los humanos, que es su inteligencia.

• El papel del periodista al ofrecer información es proteger al receptor de su mensaje contra los intentos propagandísticos o de alteración de la información. 

• Una característica del periodismo es su universalidad, es decir, su permanente disposición de informar para todos, y su renuencia radical a ser identificado con partidos.

• El periodismo cumple su función cuando sirve a la sociedad, no cuando se sirve de ella.

• Si el terrorista se ha propuesto difundir el miedo, lo del periodista es crear un ambiente de serenidad.

• Ni los tuiteros ni los grafiteros ni los blogueros pueden llamarse periodistas por razón simplemente de esas actividades comunicativas.  

• Es periodista quien se dedica al procesamiento diario de las informaciones para servir al lector con los antecedentes, contextos y proyecciones de los hechos.

• El buen periodismo es comprometido y comprometedor, digno y dignificador, no se limita a ser un espectador distante de la historia de cada día.

• Ningún avance tecnológico podrá reemplazar al periodista que hace entender la información, la contextualiza y la convierte en un estímulo para la participación.

• El periodista informa para cambiar algo todos los días y para convertir a sus receptores en conciencia de la historia diaria.

8. Tiene sentido del Otro

• El periodista es, ante todo, un servidor público; esa condición es la que le da dignidad y peso moral a su trabajo, y la que hace del medio de comunicación una empresa diferente.

• El periodismo no pretende la vocería oficial de nada ni de nadie, pero interpreta el interés público, lo defiende, lo promueve y llega a ser, de hecho y no por ley alguna, la voz de la sociedad. 

• El periodismo tiene la elevada dignidad de su libertad y de no reconocer otro amo que su lector y, através de él, a la sociedad.

• La libertad no le extiende al periodista una carta blanca para escribir o informar lo que quiera, sino lo que debe.

• La información del periodista es para el receptor; por tanto, tiene en cuenta las necesidades de este y, desde luego, sus derechos.

• La conciencia ética comienza a aparecer cuando en nuestra vida aparece el otro.

• La verdad periodística no debe hacer daño, por tanto, evita cualquier ofensa o maltrato.

• Deja de ser ético todo lo que viola los derechos de las personas. Es ético, en cambio, lo que preserva esos derechos de los abusos de quienes ejercen el poder.

• No importa la distancia, la nacionalidad, la cultura o el régimen político, cualquier humano puede ser fuente o tema para el periodista.

• Cuando el periodista se ubica en el lugar del otro para asumir sus circunstancias, pone a prueba la consistencia de sus principios éticos

 9. Es independiente

• El omnipresente compromiso del periodista con la verdad no se sostiene si no está apoyado por la independencia, ni tiene razón de existir si no es una respuesta a la sociedad.

• La máxima lealtad del periodista se debe al ciudadano. Cuando el gobierno, la empresa periodística o los anunciantes pretenden el primer lugar, usurpan un puesto que no es el suyo. 

• La principal legitimidad de los periodistas en el mundo, su principal capital, sigue siendo la confianza del público.

• El único amo que respeta el periodista es el receptor de su información; y el objetivo esencial de su actividad profesional es ofrecerle la información con la mejor calidad posible. 

• Cuando el periodista se alindera o atrinchera, disminuyen su credibilidad y sus posibilidades de influencia.

• El buen periodismo no admite el dinero ni como instrumento ni como presión. 

• Para prestar un servicio informativo eficaz a los receptores, el periodista no debe ser ni aparecer como parte del conflicto; por tanto, debe mantener distancia.

• Aceptar regalos, títulos honoríficos, favores, privilegios, pone en riesgo la independencia del periodista, que es una cualidad esencial para hacer un buen trabajo.

• Nunca se debe olvidar que la relación periodista-fuente tiene una sola razón de ser: llegar a la verdad que se le debe al lector.

• La confianza del público tiende a fortalecerse cuando el periodista actúa de modo claramente independiente respecto de las personas o instituciones que lo han contratado.

10. Mantiene intacta su capacidad de asombro 

• El sensacionalismo llega hasta donde comienza el periodismo inteligente.Quiero decir que hay un periodismo de inferior calidad que se limita a dar respuesta a los sentidos de la vista y del oído.

• Para ser periodista se necesitan una curiosidad inextinguible, una pasión viva para conocer la verdad,para hacer triunfar la justicia y para servir a la sociedad. 

• Hoy el periodista no es solo los ojos y oídos de la sociedad. Es su entendimiento, pues estimula la inteligencia y la voluntad de los receptores.

• El periodista que limita su tarea a la que cumple con su cámara digital un periodista ciudadano, no está prestando el servicio profesional que se espera.

• Los trabajos periodísticos de mayor calidad son el resultado de preguntas que mantuvieron activo a un periodista que finalmente obtuvo una respuesta.

• El buen periodismo interpreta, contextualiza, da antecedentes y dirige la mirada hacia las consecuencias de lo que está sucediendo.  

• Cualquier tarea que puede ser hecha mecánicamente, con técnica de robot, no es de la esencia de la profesión periodística. 

• El periodista acostumbrado a tareas mecánicas, está lejos de la esencia de su profesión.

• El talante ético del periodista obedece a que no se apropia del trabajo ajeno ni crea la apariencia de haber llevado a cabo un trabajo que no ejecutó.

• Necesitamos un periodismo que no se limite a mostrar o a hacer oír, sino que haga al lector entender y participar de los hechos.

   

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