Relatoría del taller ‘Investigaciones digitales: ética, metodología y herramientas’, con Irving Huerta y María Teresa Ronderos
14 de Noviembre de 2021

Relatoría del taller ‘Investigaciones digitales: ética, metodología y herramientas’, con Irving Huerta y María Teresa Ronderos

Lecciones, reflexiones y cosejos de Irving Huerta, María Teresa Ronderos, Fabio Natali y Rigoberto Carvajal sobre cómo aprovechar las propuestas metodológicas de investigación digital y las herramientas para acceder a la información, analizarla y verificarla.
Tania Tapia Jáuregui

Las investigaciones digitales son una forma de contar una realidad cada vez más virtualizada. Y muchas de las herramientas e información sobre maneras de mirar lo digital, son de libre acceso y están a la mano de quien las busque. Por eso, muchos de los colectivos y personas que hacen investigación digital no son periodistas, sino ciudadanos que han aprendido a hacerle preguntas a los datos sobre temas de interés público. 

Sin embargo, la necesidad de una ética y de un método periodístico son necesarios en la investigación digital. Y a pesar de las herramientas y las nuevas posibilidades que ofrecen, la digitalidad no reemplaza la investigación necesaria cara a cara con las fuentes: la información más valiosa suele estar afuera, no en línea. 

Esas fueron las ideas centrales del taller ‘Investigaciones digitales: ética, metodología y herramientas’, que contó con clases de Irving Huerta, María Teresa Ronderos, Fabio Natali y Rigoberto Carvajal. Del 25 al 29 de octubre de 2021, varios periodistas latinoamericanos conocieron propuestas metodológicas de investigación digital y herramientas para acceder a la información, analizarla y verificarla. También recibieron lecciones de cómo estar seguros en línea al investigar, cuáles pueden ser los riesgos y cómo prevenirlos. Por último, el taller terminó con una charla a cargo de María Teresa Ronderos sobre los retos del periodismo en la virtualidad: las tareas para hacer periodismo relevante que no se pierda en el ruido digital y las preguntas éticas que deben guiar la labor.

Un modelo metodológico

El taller empezó con la propuesta de una metodología de seis pasos que permiten probar o desaprobar la hipótesis de la investigación y guiar su desarrollo. La metodología incluye la publicación como parte de la investigación, pues de la información y reacciones que resulten de la audiencia puede continuar la investigación o incluso iniciar una nueva.

  1. Identificación del problema y formulación de la hipótesis

  2. Recolección de información

  3. Preservación del material

  4. Verificación

  5. Análisis

  6. Publicación

Herramientas de búsqueda, análisis y recolección

Todas las herramientas presentadas en el taller son páginas de internet y software que son libres o que al menos ofrecen funcionalidades básicas y útiles de forma gratuita. Estas son algunas de las herramientas recomendadas por los talleristas.

Herramientas para buscar información sobre compañías y empresas

Hay páginas web que permiten explorar y llegar a información que usualmente las empresas buscan mantener escondida, o al menos no exponer tan públicamente. A través del análisis de la información recogida en algunas de esas herramientas es que, por ejemplo, han surgido investigaciones como las de Panamá Papers. Estas son algunas de esas herramientas.

  • LinkedIn: esta red social resulta útil para encontrar información básica sobre, por ejemplo, los empleados de una empresa, o las empresas por las que ha pasado una misma persona, también los cargos que ha ocupado o la cercanía con otras personas.

  • Lusha y Contactout: son dos herramientas que ayudan a encontrar información adicional de contacto de personas, como correos y teléfonos.

  • Companies House: es una página del gobierno inglés que ofrece información, por ejemplo, sobre el ingreso anual de las empresas registradas en ese territorio. Resulta útil para buscar información de compañías latinoamericanas que en muchos casos suelen estar asociadas a empresas en el Reino Unido por las posibilidades de encontrar allí maneras de evadir impuestos.

  • OpenCorporates: se describe a sí misma como la base de datos abierta de compañías más grande del mundo.

  • Offshoreleaks.icij.org: es una página que permite encontrar las conexiones entre diferentes empresas. Fue la página que se usó para la investigación de Panamá Papers.

Herramientas para verificar información en redes sociales

Una gran parte de la información que circula y tiene consecuencias sobre la opinión y las decisiones públicas se mueve en redes sociales. Estas son algunas herramientas que ayudan a rastrear cómo se mueve la información en las redes sociales y entre quiénes.

  • Crowdtangle: permite ver cómo y en dónde se está publicando una información en Facebook, Twitter, Reddit o Instagram. Es ideal para buscar publicaciones de una url y encontrar la hora exacta en que se publicó y quiénes la están compartiendo.

  • Hoaxy: sirve principalmente para investigar noticias falsas en Twitter. Muestra cómo se ha movido una palabra en esa red social durante las últimas 24 horas. También tiene una herramienta para identificar cuentas con actividad que podría indicar que son bots.

  • Gephi: es un software que descarga información de redes y permite visualizarla en gráficas. Es la mejor herramienta para investigar el movimiento de hashtags.

Cómo hablar con los datos: entrevistar a una base de datos

Para Rigoberto Carvajal, la expresión “periodismo de datos” resulta imprecisa, pues todo es datos. A lo que se refiere el concepto, sin embargo, es a la aproximación a una nueva fuente que, dice él, habla un idioma que tal vez no manejemos. Entonces, lo necesario es saber cómo hacerle preguntas a las bases de datos para encontrar las respuestas y saber cómo interpretar esas respuestas. Muchas veces los gráficos y las visualizaciones son la mejor forma de entender lo que cuenta una base de datos. Son varios pasos por los que pasa la investigación de una historia con datos:

1. Recolección de datos

Hay muchas formas de encontrar datos: se pueden pedir accesos, se pueden pedir directamente a las entidades, o simplemente se pueden buscar en internet y descargar. Basta con una búsqueda de las palabras “datos abiertos” para encontrar la cantidad de base de datos que ya están disponibles en internet para su acceso y descarga. Los datos también se pueden “scrapear” que consiste en automatizar todas las interacciones que se pueden tener en una página web para que un programa las haga de forma automática: dar clics en ciertos lugares, tomar pantallazos, guardar información.

2. Preparación de los datos

Antes de analizar los datos o visualizarlos hay que asegurarse de que los datos estén listos, pues muchas veces vienen con problemas de calidad que de no corregirse entorpecen el análisis. Los problemas que puede tener una base de datos son:

  • Completitud: que los datos estén incompletos, que solo unas partes tengan un dato,  o que no sean utilizables.

  • Conformidad: la estandarización de los formatos, como fechas o números de identidad.

  • Consistencia: que los datos den información contradictoria. Por ejemplo, hacer un cálculo varias veces y que los resultados no sean iguales.

  • Exactitud: qué tan actualizados están los datos.

  • Duplicidad: los valores duplicados son el problema más serio en las bases de datos, y limpiarlos puede ser una tarea compleja, pero si no se hace cualquier estimación será incorrecta.

  • Integridad: cuando hay varias tablas de una misma base de datos pero los valores en una no están conectados con los valores de otros, por ejemplo. Información que falta o que no está referenciada.

Para las labores de limpieza y preparación de los datos existen varias herramientas:

Cuidar la seguridad en investigaciones digitales

No hay un kit de herramientas de seguridad digital específico que pueda funcionar para todo el mundo: los riesgos y las necesidades de seguridad varían según los contextos. Sin embargo, hay principios básicos de seguridad con la información que sirven para proteger la seguridad propia y la de las fuentes:

  • Confidencialidad: que solo un selecto número de personas tenga acceso a la información .

  • Integridad: que la información no esté alterada.

  • Disponibilidad: que se pueda acceder a la información y que esta no esté en riesgo de  ser alterada o robada por un atacante.

También hay algunas herramientas básicas y mejores prácticas para hacer la información más segura:

  • Elegir contraseñas únicas y seguras. Hay herramientas que permiten tener todas las contraseñas almacenadas de manera segura como Bitwarden.

  • Habilitar la opción de verificación en dos pasos siempre que sea posible.

  • Tener cuidado con los correos que se abren y los archivos que se descargan. Es común que se camuflen elementos engañosos detrás de la apariencia de documentos con información, una práctica que se conoce como phishing. Para eso se puede usar la opción de abrir el documento en otro computador o en otro servicio como Google Drive.

  • Compartimentar la información en dispositivos: si es posible usar otro teléfono o computador para la investigación cuando se trata de asuntos sensibles.

  • Encriptar la información cuando sea posible. Herramientas como Filevault para Mac y Device Encryption o BitLocker para Windows. También se pueden encriptar solo documentos específicos con programas como VeraCrypt, que solo permiten el acceso con el software y la contraseña asignada.

Ética y periodismo contemporáneo

Antes de las redes sociales y de la fácil distribución de información que llegó con ellas, el periodismo era el intermediario necesario para comunicar: ocupaba un lugar de importancia y privilegio que perdió frente a la forma en que circula la información en Twitter o Facebook. Las audiencias ya no necesitan a los medios para comunicarse y eso cambió el paradigma. Pero frente a ese cambio, periodistas y medios aún conservan viejas posiciones de medios predigitales que no piensan en el servicio a las audiencias sino que esperan que sean ellas quienes acudan al medio.

Frente a ese nuevo escenario, el periodismo tiene el reto de hacerse relevante y de reconstruirse de acuerdo con las necesidades propias de un mundo en el que la información se mueve de manera distinta. Algunos de los propósitos que cumple este nuevo periodismo son:

  • Ofrecer información confiable en medio de tanta información.

  • Explicar lo que pasa (sin una agenda previa).

  • Contar lo que está escondido, y que sea de interés público.

  • Vigilar al poder y pedirle cuentas.

  • No dejar olvidar las versiones de quienes han perdido en la historia ni su huella en ella.

  • Ser un espacio de esperanza de que las cosas pueden cambiar.

  • Ser un espacio de pertenencia y de encuentro con similares.

La sesión final del taller cerró con la exposición de ocho principios éticos para el periodismo posdigital:

1. Transparencia radical: no hay confianza si se esconde información.

2. Colaboración radical: tener en mente al otro, a la audiencia y cómo le sirve la información. También trabajar en colectivo y con especialistas para presentar el mundo en su complejidad.

3. Contrastación de fuentes y verificación constante.

4. Reportear contra prejuicios.

5. Método para no dejar ninguna versión por fuera.

6. Asegurarse en lo posible de que los hallazgos verificados puedan ser evidencia: el periodismo deja la historia consignada y se vuelve documento que puede servir para tomar decisiones de justicia, por ejemplo.

7. Ordenar la sabiduría del colectivo: salir, preguntar, tener en cuenta y filtrar.

8. Usar la lengua con excelencia para reflejar la diversidad: el lenguaje pobre incentiva las realidades binarias, los discursos sin matices. Un periodismo que usa la diversidad del lenguaje ayuda a que haya diversidad de realidades, a entender la complejidad de asuntos sociales y políticos.

Sobre Irving Huerta

Periodista y académico con experiencia en América Latina y Gran Bretaña. Ha trabajado en investigaciones sobre corrupción, violencia estatal y medio ambiente en América Latina, en medios como Aristegui Noticias y en organizaciones investigativas como Forensic Architecture. Coautor del libro La casa blanca de Peña Nieto (Random House, 2015). Es doctor en política por la Universidad de Goldsmiths de Londres, es miembro de la mesa editorial de CONNECTAS e instructor del Centre for Investigative Journalism de Reino Unido.

Sobre María Teresa Ronderos

Directora de CLIP (Centro Iberoamericano de Investigación Periodística). Periodista investigativa colombiana, columnista del diario El Espectador y miembro del Consejo Rector de la Fundación Gabo.

Ronderos publicó el libro Guerras Recicladas (Random House, 2014), una investigación de largo aliento sobre el fenómeno paramilitar en Colombia, que se volvió un ‘best seller’ y le valió el Premio Simón Bolívar Periodista del Año. Este fue su cuarto libro después de dos de perfiles: Retratos del Poder (2002) y 5 en Humor (2007).

Ha sido emprendedora de nuevos proyectos digitales, entre ellos, VerdadAbierta.com, Votebien.com y LaNota.com. Sus reportajes en profundidad le han valido varios reconocimientos, entre ellos el Premio Rey de España, el Lorenzo Natali de la Unión Europea por cobertura en Derechos Humanos y finalista del Premio Ipys-Tilac a las mejores investigaciones latinoamericanas en tres ocasiones. Por su destacada carrera periodística, recibió el Premio Maria Moors Cabot en 2007; en 2020 fue distinguida, junto a un equipo de 16 periodistas de distintos países, con el Premio Ortega y Gasset en la categoría de Mejor Historia o Investigación Periodística.

Sobre el taller ‘Investigaciones digitales: ética, metodología y herramientas’

Esta segunda edición del taller fue convocada por la Fundación Gabo en alianza con el Centre for Investigative Journalism (CIJ) y el Centro Latinoamericano de Periodismo de Investigación (CLIP). Las cinco sesiones abarcaron desde el espíritu de la práctica investigativa en soportes digitales, pasando por las metodologías y herramientas de verificación, procesamiento de datos, inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) y visualización, hasta los dilemas más apremiantes de ética y seguridad que estas conllevan.

©Fundación Gabo 2021 - Todos los derechos reservados.