¿Cómo debe ser la actitud de un periodista frente al poder presidencial?
22 de Septiembre de 2016

¿Cómo debe ser la actitud de un periodista frente al poder presidencial?

Foto: Pixabay.com

La libertad de prensa debe tener límites, el periodismo debe ser serio, no comprometido, ni revanchista, con la gran misión de informar sin tomar partido y el amparo de la fidelidad y el respeto informativo. Quiero de usted una reflexión sobre el gran daño que le hace a Colombia la práctica de despotricar contra la dignidad presidencial. En gran parte del continente, no sólo en Colombia, el periodista se está preguntando sobre el deber ser de su actitud frente al poder presidencial, presionado en unos casos por grandes mayoría de partidarios del presidente, y en otros, por los grupos de oposición.

En el primer caso se pretende que, puesto que el presidente es el país, lo que se diga en su apoyo, será en bien del país, y cualquiera crítica o denuncia, daña al país.En la oposición se maneja una lógica parecida, sólo que hacer oposición se mira como un deber del periodista y cualquier información que parezca favorable al gobierno se considera y denuncia como traición a la sociedad.

Entre esas dos posiciones extremas, el periodista que quiera prestar el mejor servicio a sus lectores, necesita, como nunca, la guía de una brújula ética que indique, tal y como aparece en los distintos códigos:Que su primer deber es mantener intacta su credibilidad. El mayor servicio del periodista a su sociedad es el de ser y parecer creíble. En tiempos de crisis, que son tiempos de sospecha, todas las instituciones parecen fallar por consiguiente, un periodismo creíble es un necesario apoyo para la sociedad.Que el periodista no puede ser ajeno a la suerte de su sociedad. él es parte de ella, vive su historia, padece sus debilidades, se goza en sus fortalezas, por tanto sería artificial y vista como falsa, la neutralidad. El periodista sin opiniones políticas, distanciado asépticamente de la realidad, con pretensiones de incontaminado, existe en las teorías pero no en la realidad. En cambio, su trabajo diario, su respeto al otro, su voluntad de servicio a través de la información, lo comprometen.Que sólo diga lo que considere cierto, porque en ese compromiso con la vida de su país, su servicio profesional consiste en acercar a sus lectores a la realidad de los hechos. Cualquiera convicción política debe estar subordinada a los hechos, que si son de injusticia, o de violación de los derechos de las personas, o de corrupción, tendrán que ser denunciados y demostrados, sea quien sea su autor, porque este es el servicio que se le debe a la sociedad. También, y por encima de cualquiera consideración, se debe difundir lo bueno, quienquiera sea su autor. A la patria le hacen daño la mentira, los encubrimientos, cualquiera clase de engaño. Nunca le hace mal la verdad.Que esté dispuesto a respetar la verdad de los otros, puesto que en materia política nadie tiene toda la verdad, ni todo el error. El punto de vista del periodista, expuesto con base en los hechos y no con adjetivos ni lemas de propaganda, contiene una predisposición de respeto para con los partidarios de otras posiciones. Por lo mismo, el periodista está dispuesto a rectificar, corregir o aclarar sus eventuales errores.

Documentación.

"Uso y recuerdo siempre tres criterios en mi ambición por seguir siendo periodista, una periodista con un punto de vista, el primero es un compromiso definitivo con la verdad. No digo nada a mis lectores que yo no crea que es cierto".

Maggie Gallagher suscribe así todos los principios de veracidad y verificación de cualquier reportero.

Y agrega: "uno puede ser partidario de ciertas ideas y aún así creer que tiene la obligación de ser justo con aquellos con quienes no está de acuerdo. Esto está relacionado con el sentido de compromiso hacia sus lectores. Es necesario ser sincero con los lectores, dejarles claros tus puntos de vista y tus preferencias".

En otras palabras, Gallagher cree que el primer compromiso es con los ciudadanos, proporcionarles un foro público, entablar e impulsar el debate, no que un bando venza a otro en la plaza pública. "Esa es la diferencia entre un periodista y un propagandista. Yo no quiero manipular a mis lectores, lo que quiero es revelarles, comunicarles el mundo tal como yo lo veo," afirma.

Para conseguir esto, declara, es esencial mantener la distancia con las partes implicadas."Entiendo que es posible ser un periodista honrado y ser leal a una causa. No es posible ser un periodista honrado y ser leal a una persona, partido político o facción. ¿Por qué digo esto? Debido a mis creencias básicas, por lo que creo que existe alguna relación entre periodismo y la percepción que el periodista tiene de la verdad. Uno puede creer que ciertas cosas, ideas, propuestas serían buenas para el país y declararlo abiertamente. Pero ser fiel a un partido político, a una persona o a una facción significa que no consideras que contar la verdad a tus lectores sea tu primer objetivo. Existe en ello un elemental conflicto de lealtades".

Para Maggie Gallagher el paso crítico en la búsqueda de la verdad y de la información veraz a los ciudadanos no es la neutralidad, sino la independencia".

Bill Kovach, Tom Rosenstiel.
Los elementos del periodismo. El País. Bogotá, 2004. pp. 133, 134.

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