¿Porqué no se valora al periodista egresado de un programa profesional?
21 de Septiembre de 2016

¿Porqué no se valora al periodista egresado de un programa profesional?

Hoy en día cualquiera puede ejercer el periodismo, ¿Por qué no se valora al comunicador universitario?

Respuesta: La diferencia entre el periodista formado profesionalmente y el empírico, o “el periodista ciudadano” que promueve internet, tiene que hacerse notar por la calidad de su trabajo y no por el diploma de graduación.Si el trabajo que habitualmente hace el periodista, puede ser producido con la misma solvencia por personas que no han pasado por la universidad ni por las redacciones de los medios, eso significa que el periodista puede ser reemplazado por cualquiera y que su rango profesional perdió toda su importancia.Por tanto la pregunta es si existe una forma de ejercer el periodismo que, por su calidad, no pueda ser reemplazada por el empírico.A un buen periodista no lo reemplaza un periodista ciudadano, no solo porque el profesional maneja unas técnicas, sino y sobre todo, porque es dueño de unos principios y actitudes que no son comunes a todos los ciudadanos y que singularizan al profesional periodista: su rigor para comprobar la verdad de los hechos; su independencia y rechazo de toda presión cuando se trata de informar, y su pasión por servir los intereses de todos por medio de la información.Estas son las señales de identidad profesional, que no se pueden improvisar y que convierten al periodista en un profesional irreemplazable.Internet y las brigadas de periodistas ciudadanos están dejando al descubierto las debilidades del periodismo profesional a tal punto que “cualquiera puede ejercer el periodismo” según la percepción más extendida, y están planteando el reto de un periodismo de tan alta calidad y tan necesario, que solo podrá ser hecho por profesionales.

Documentación

El periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida. Nadie que no la haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a morir por eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, y no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.Gabriel García Márquez: Periodismo, el mejor oficio del mundo.Discurso en Asamblea de la SIP, Los Angeles, Estados Unidos, 07-10-96

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