¿Cómo maneja el periodista la libertad de expresión y qué amenazas enfrenta?
21 de Septiembre de 2016

¿Cómo maneja el periodista la libertad de expresión y qué amenazas enfrenta?

¿Cómo maneja el periodista la libertad de expresión y qué amenazas enfrenta?

Respuesta: Las prácticas de censura, la directa o la indirecta, por parte de gobiernos, o del propio medio de comunicación, amenazan la libertad de expresión: también la ponen en peligro las amenazas de muerte y los atentados contra la vida del periodista; los malos sueldos, el tiempo escaso y la falta de recursos para obtener y procesar la información. Pero la mayor amenaza está en el propio periodista. Esto sucede cuando el periodista cree que la libertad es algo que está ahí, ya hecho y con posibilidad de tomarlo o dejarlo como un fruto en una rama y al alcance de la mano. Este es un concepto que hace daño porque la libertad nunca está ahí, siempre es resultado de un proceso de construcción que cada persona hace en sí misma todos los días. Nadie la da, ni quita la libertad de otro; a lo sumo se puede obstaculizar el proceso; pero es cada uno quien se da o pierde su libertad. Por tanto, el manejo que un periodista hace de su libertad para informar o para expresar su pensamiento, parte de su capacidad para decidir, en la que se incluye su voluntad de ir más allá de los obstáculos que siempre encontrará. Al hacerlo y producir una información libre, le aporta al receptor de sus noticias la materia prima para que él decida, porque eso es la información de calidad, el fundamento de la decisión, y la libertad se crea y fortalece decidiendo. Así el periodista no solo construye su libertad, sino que impulsa la libertad de sus receptores y de la sociedad.

Documentación

Edmund Lambeth, “Periodismo comprometido” , Noriega Editores, México, 1992, pg 46. En el sentido más literal, el periodista debe cuidar la libertad particular bajo la cual goza de protección: la Primera Enmienda. Hace esto porque, en palabras del código ASNE: “la libertad de prensa pertenece al pueblo. Se le debe defender contra intromisiones o asaltos de cualquier facción, pública o privada”. El New York Times, el Washintong Post y otros periódicos hicieron esto en el caso de los Pentagon Pepers, y tuvieron éxito para derribar el requerimiento de una corte federal que prohibía la publicación de una serie masiva de artículos que se basaban en expedientes oficiales secretos en donde se describía el origen y la conducta de la guerra de Vietnam. La formación por los periodistas del First Amendment Congress y, antes, del Reporters Committee for Fredom of the Press (Comité de reporteros para la libertad de prensa) son ejemplos de dos enfoques específicos para defender lo que se considera ataques a la Primera Enmienda. De la misma manera, en su espíritu de discusión abierta, el periodista debe considerar e incluso solicitar puntos de vista críticos del suyo propio. Sin embargo, existe otro significado de la palabra libertad, libertad en el sentido de autonomía o independencia. Resulta claro que la autonomía constituye un importante valor periodístico. El código ASNE habla de un “escrutinio independiente” de los bloques de poder de la sociedad. También afirma que: “los periodistas deben evitar la falta de propiedad o la apariencia de ella así como cualquier conflicto de intereses o la aparición de éste. No deben aceptar nada ni realizar actividad alguna que comprometa o parezca comprometer su integridad”. En otros códigos se prohibe explícitamente la aceptación de regalos, de viajes gratis o con tarifas reducidas, de empleos externos, de algunas inversiones financieras, de actividades políticas, de participación en actividades cívicas, o de compromisos externos para dictar ponencias. Más molestas que estas amenazas abiertas y tangibles a la independencia de un periodista son los riesgos sutiles e insidiosos a los que el periodista se enfrenta día a día. En un artículo clásico, Warren Breed mostraba como los reporteros pueden perder su potencial como agentes morales mediante un proceso de socialización en el cual se enseña al reportero a aceptar las políticas de la sala de prensa adversas a las necesidades del gran público. Una preocupación constante de los periodistas es el riesgo de acercarse y depender tanto de las fuentes que pierden la perspectiva critica y se vuelven propiedad de las fuentes.

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