¿Cómo se decide un despido desde el punto de vista ético?
20 de Septiembre de 2016

¿Cómo se decide un despido desde el punto de vista ético?

Cuando se conoció que cerca de 20 periodistas cobraban periódicamente cheques en la Asamblea Legislativa para informar en beneficio de los legisladores, los directores de medios, para cortar de raíz el mal, los despidieron a todos.
Entre ellos estaba Luís, de origen humilde; con dificultad se había graduado y con mucho trabajo había hecho su carrera profesional, hasta llegar a la televisión.
Desde mi punto de vista cuando alguien comete una falta, la primera medida debe ser un llamado de atención. ¿Qué es lo más ético en este caso?

Respuesta: El derecho a la presunción de inocencia debe ser protegido. Al tratarse de un colega con una carrera profesional conocida, esa presunción de inocencia debe abarcar, más que la confirmación de si el acusado es o no responsable del hecho punible, la averiguación de los motivos que, en este caso tuvo, para aceptar los cheques de la asamblea, y los que tendría para no aceptarlos. El rigor de lo legal debe ser temperado por las consideraciones y la sabiduría de lo humano; por eso aparece como un comportamiento de clara inspiración ética la propuesta del llamado de atención y de la segunda oportunidad para el acusado. Las relaciones en el interior de un medio de comunicación, cuando se rigen por normas distintas de las legales, crean el clima propicio para el trabajo en equipo y para una colaboración armónica. Es una motivación tanto más válida si se piensa que el beneficio de unas buenas condiciones de trabajo van directamente a los receptores de información quienes, dadas esas condiciones, podrán recibir una información de calidad. Hay, sin embargo otras consideraciones desde el punto de vista del periódico o del canal de televisión. La conducta del periodista, que comentamos, puede incidir negativamente en la credibilidad del medio de comunicación si el púbico tiene la percepción de que la falta se mantuvo impune. En este caso el interés del público resulta enfrentado al interés particular del periodista acusado. Esta consideración debe pesar a la hora de tomar una decisión sobre la vinculación del periodista al canal. Como se ve hay razones válidas de lado y lado que deben tenerse en cuenta.

Documentación

 El periodismo en mi opinión se encuentra entre las profesiones más gregarias que existen, porque si los otros no podemos hacer nada. Sin la ayuda, la participación, la opinión y el pensamiento de otros, no existimos. La condición fundamental de este oficio es el entendimiento con el otro, hacemos y somos aquello que los otros nos permiten. Ninguna sociedad moderna puede existir sin periodistas, pero los periodistas no podemos existir sin la sociedad. De allí se deriva que una condición fundamental para ejercer este oficio consiste en ser capaz de funcionar en conjunto con los otros. En la mayor parte de los casos nos convertimos en esclavos de situaciones en donde perdemos autonomía, donde dependemos de que otro nos lleve a un lugar apartado, de que otro decida hablarnos acerca de aquello que estamos investigando. Un periodista no puede ubicarse por encima de aquellos con quienes va a trabajar; al contrario, debe ser un par, uno más, alguien como esos otros, para poder acercarse, comprender y luego expresar sus expectativas y esperanzas. El mejor camino para obtener información pasa por la amistad, decididamente. Un periodista no puede hacer nada solo, y si el otro es la única fuente del material en que luego habrá de trabajar, es imprescindible saber ponerse en contacto con ese otro, conseguir su confianza, lograr cierta empatía con él. Durante mi experiencia profesional tuve muchos amigos que carecían de esta disposición de hacer amigos entre la gente y tuvieron que dejar el periodismo porque no pudieron hacer mucho. Ryszard Kapuscinski, Los cinco sentidos del periodista. Fondo Económico de Cultura, y Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Bogotá 2003, pp 16,17.

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