Cubrimiento de lechuza maltratada, ¿puso en evidencia la forma superficial de cubrir historias?
20 de Septiembre de 2016

Cubrimiento de lechuza maltratada, ¿puso en evidencia la forma superficial de cubrir historias?

Foto: Capri23auto en Pixabay / Usada bajo licencia Creative Commons.

¿Exageraron los medios en el cubrimiento de la lechuza maltratada? ¿Cómo cubrir los temas de maltrato animal?

Respuesta: 

El tema ambiental y el de defensa de los animales, reciben con frecuencia, un tratamiento más emocional que razonable, más superficial que profundo, más oportunista que sincero. Son características que convierten esta información en irrelevante y desprovista de contundencia. A esas características de las campañas pro animales o a favor del medio ambiente, se les puede atribuir la relativa indiferencia con que en la opinión pública se reciben estos temas. Todo el esfuerzo investigativo y creativo del periodismo ambiental encuentra un clima de indiferencia que resulta de la trivialización periodística de estos temas. El tono farandulero que tuvo la información sobre el futbolista que pateó una lechuza en el campo de juego, impidió una reflexión a fondo sobre la relación hombre-animales, u hombre-naturaleza. Además dio lugar a un reproche obvio, expresado en varias columnas de opinión, sobre el desequilibrio valorativo evidente en el clamor de estadio por la lechuza y el silencio, o tímido registro, de las muertes de seres humanos producidas por la omnipresente violencia urbana. Bajo el título “La lechuza derrotó a Gadafi” el columnista Daniel Samper Pizano puso de manifiesto el desequilibrio informativo y la levedad de criterios de periodistas y lectores que proporcionaron toda clase de detalles sobre el caso de la lechuza, mientras ignoraban el drama del pueblo libio, o apenas si se interesaban en esa historia, o en otras parecidas.. Una dañina consecuencia de ese desequilibrio de periodistas y lectores es que todos los temas se tratan y consideran de modo superficial y según el humor del momento; esto priva a la información de su fuerza principal para cambiar la historia: sea la de las lechuzas, o la del pueblo libio.

Documentación

Si una noticia produce efectos, estos podrán ser mayores o menores. Los efectos pueden comprobarse en la huella que dejan en las acciones sociales que se desarrollan de una manera sucesiva. Esos efectos de las noticias en la sociedad los comenta todo el mundo, incluidos los propios periodistas. Los comentan en sus repercusiones concretas sobre acciones concretas, más interesados por su actualidad que por la teoría, pero sería lógico deducir, generalizando, que son más noticias que otras, las noticias que producen más y más importantes efectos. Y como la importancia de un efecto puede descomponerse en otros efectos, podremos dejar de lado la “importancia” de los hechos en que las noticias repercuten y limitarnos a considerar el número de hechos registrables. Y como los hechos se registran como noticia será más noticia la que repercuta en más noticias. Un hecho grande se descompone y repercute en otros muchos hechos y podemos considerar, siguiendo a Parsons, que se puede hablar de acto unidad – para nosotros el hecho- especie de nudo momentáneo que forman personas y circunstancias en las cadenas de medios y de fines. También el factor tiempo puede ahorrarse puesto que si sumamos hechos es evidente que el trascurso del tiempo aporta una cierta acumulación de hechos en cualquier proceso o acción continuada. El hecho que repercuta en más hechos será, por consiguiente, más noticia siempre que esos hechos sean a su vez noticia. Lo que no es noticia no queda registrado, resulta invisible y es, por tanto, insignificante. Lorenzo Gomis, Teoría del periodismo, Paidos, Bardelona, 1997. Pág. 94

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