Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Hay un Consejo de la Prensa Peruana, que tiene un comité de ética que jamás se pronuncia sobre los ilícitos y excesos que perpetran quienes controlan los medios. A continuación le envío una de las cartas enviadas al Comité, que no ha sido respondida. Los Consejos de Prensa, con sus respectivos tribunales o consejos de ética se convierten en la conciencia del gremio y como tales son útiles porque previenen errores o su repetición.Si esas advertencias no se dan, o no son tenidas en cuenta, el Consejo de Prensa llega a ser una formalidad, más dañina que inútil, porque con su silencio o su ineficacia legitima los errores y la impunidad con que se cometen.
Por otro lado, la falta de estos organismos, es tan peligrosa como una navegación sin brújula. Denuncias como las que ustedes formulan merecen una investigación, penal en unos casos, y en otros una orientación ética, porque, de ser ciertas, estarían poniendo en serio peligro la credibilidad del periódico y llevándolo a una irremediable crisis. Aún más grave, estos hechos así legitimados y mantenidos en la impunidad, lesionan severamente la credibilidad del periodismo nacional. Es evidente, por tanto, la necesidad de un consejo de Prensa que cumpla estas tareas: promover las acciones penales o de sanción moral correspondientes si las denuncias formuladas fueren ciertas y destacar la verdad de los hechos y restituir el buen nombre de las personas o entidades implicadas, si sólo se trata d

Documentación.

Si los periodistas han de ser los vigilantes, ¿quién entonces vigila a los vigilantes? Existen muchos voluntarios para la tarea de vigilantes de los medios de información sin embargo, los móviles y las tendencias de esos vigilantes deben evaluarse para poder entender y analizar sus críticas.

Los Consejos de Prensa.
Muchos periodistas y organizaciones de periodismo han intentado formar consejos de prensa para arbitrar las disputas entre los periodistas y las personas de las que ellos reportan. El Consejo de Prensa de Minnesota, ha mantenido su foro desde 1971. En sus procesos de solución de disputas los miembros del consejo tratan, primero, de reunir en grupos de discusión a los directores de noticias y a quienes consideren afectados por el periódico. Con frecuencia eso es suficiente para solucionar el conflicto. Menos del 8 por ciento de quienes presentan quejas terminan solicitando una audiencia ante los 12 miembros del consejo, constituido por seis periodistas y seis ciudadanos.
Desde su fundación el Consejo ha emitido más de 100 fallos, lo cual simplemente quiere decir que el Consejo declara públicamente si el periodista o el medio, actuó éticamente en el caso tratado.
"Hemos venido observando que cuando el público sigue nuestros procesos, su respeto a los medios de información es mayor al final que al principio" de estos procesos, escribe Bob Shaw, miembro fundador del Consejo de Minnesota. "Se dan cuenta de que nuestro Consejo no es una hábil maniobra de relaciones públicas sino un ejercicio de imparcialidad fundamental."
Con todo, los consejos provocan controversia. Algunos creen que amenazan las libertades consagradas en la Primera Enmienda puesto que centraliza los valores del periodismo. No obstante, los Consejos ofrecen al público la oportunidad de interacción con los medios de comunicación y de expresar sus críticas, escribe Geneva Overholser, exombudsman de The Washington Post.
Algunos creen que la función de vigilante la realizan mejor los grupos que están fuera de la industria, aunque estos grupos tengan sus propios objetivos. Otros creen que quienes están dentro de la profesión están mejor calificados para hacer críticas, especialmente porque probablemente serán más respetados por los periodistas. De todos modos, los vigilantes contribuyen a la conversación actual sobre lo que significa tener prensa libre en una sociedad libre.

Virginia Whitehouse.
En Grupos que vigilan a los medios de Comunicación. Servicio USIS.

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