Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Trabajo en un medio gráfico de una ciudad del interior del país. Habitualmente cubro temas políticos, incluidas las campañas electorales locales y regionales. Para los próximos comicios un familiar mío se presentará como candidato a concejal. ¿Cuál es la actitud que debería tomar? ¿Debería excusarme de cubrir la campaña?
En las campañas políticas el periodista debe permanecer independiente. Y además, debe parecerlo.
La independencia del periódico y del periodista durante una campaña electoral obedece a estas razones:
De responsabilidad social. Un periódico �todo medio informativo- maneja un bien que es de toda la sociedad: la información. Unesco la define como "un bien social." Esto convierte a los medios en servidores de toda la sociedad, no de una parte de ella.Ese servicio consiste en poner al alcance de todos los receptores de su información, todos los elementos de la realidad necesarios para saber qué sucede y para tomar decisiones sobre el desarrollo de esa realidad. Esto no obsta para que cada medio decida si apoya a un candidato o lo rechaza, como resultado de una política de opinión editorial que, desde luego, debe respetar la imparcialidad de la parte informativa del periódico.
De responsabilidad empresarial. Cualquier medio informativo se imprime o se difunde para todo el público. Empresarialmente el medio será exitoso si llega y se mantiene en el interés de la mayor parte del público y esto es posible si respeta las distintas opiniones y opciones políticas. Es imposible, si aparece con información manipulada a favor de uno u otro candidato.
En el ambiente de suspicacia de una confrontación electoral, la imparcialidad del medio debe ser y parecer. Ninguno de los que conozcan su parentesco con un candidato va a creer en su imparcialidad si hace cubrimiento electoral, salvo que su información sea tan claramente honesta e imparcial que no deje lugar a ninguna sospecha.

Documentación.

A la figura del concepto de los tres poderes clásicos de Montesquieu se le suma un cuarto poder, como contrapoder. Quienes sean los poderosos, son controlados por los periodistas. Al lado de los poderes del Estado, y en contra de ellos, se establece un poder que con su función necesaria de control se sustrae al principio de división de poderes. La opinión pública se convierte en plataforma para un despliegue de poder que suscita muchas preguntas críticas.
¿Cuáles son las tareas de los periodistas en un Estado constitucional? Son los agentes mediadores de la opinión pública. Son portadores de noticias. Su tarea es poner atención y estar atento la crítica y el comentario conforman una parte esencial de ello. Los periodistas por oficio no son contrapoder ni contracultura. Entonces, el acceso a la profesión debería estar reglamentado hasta el último detalle. No se podría parar la juridicidad del periodismo. Surgirían funcionarios de información de derecho público para "el suministro básico" de la población. Los periodistas ocupan un cargo de vigía, pero no por mandato constitucional sino por el autocompromiso y el ethos de la vigilancia cívico-liberal. La tarea y el poder de los periodistas están basados en la activación de la libertad de pe

Hermann Boventer
En Medios de Comunicación, Democracia y Poder. Ciedla, Buenos Aires, 1995.

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