Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

El director del diario es al mismo tiempo presidente del directorio de una empresa publicitaria. Los clientes de esa empresa reciben un trato editorial claramente preferente.
Pero al mismo tiempo el periódico hizo una campaña a favor del señor Ivcher, a quien una maniobra política le arrebató la administración de su canal de televisión, de modo que mientras el diario hacía campaña a favor de Ivcher, la agencia publicitaria de su director colocaba avisos en el canal en cuestión, facilitándole dinero a los supuestos usurpadores. Cabe resaltar que dicha agencia manejaba varias cuentas del cuestionado régimen de gobierno anterior.
¿Qué pensar de la actuación del director?¿Es posible que al contar con una poderosa agencia publicitaria el director influya en la linea editorial de otros medios que no quieren arriesgarse a perder los avisos? La credibilidad de un periódico depende de la transparencia de su independencia. Son dos aspectos tan estrechamente relacionados, credibilidad e independencia, que se puede decir que donde no hay independencia no pueden fundamentarse ni la credibilidad, ni la capacidad de un medio para encontrar y difundir la verdad. Esta independencia, que se debe mantener respecto de todos los poderes, es más indispensable frente al poder político y frente al poder económico, representado en este caso por la empresa publicitaria.
Uno de los aciertos del código de ética del Circulo de Periodistas de Bogotá (CPB) fue la inclusión en su artículo noveno de estas normas dirigidas a gerentes, empresarios y empleados de los departamentos administrativos y comerciales del periódico:

"1.- Están en el deber de evitar todo compromiso u otorgar privilegios que pongan en duda la independencia informativa del medio.
2.- Su participación en juntas directivas y su vinculación a cargos y asesorías a empresas distintas, comprometen la independencia del respectivo medio de comunicación. "

La norma busca preservarle al medio de comunicación su activo más valioso, superior incluso a sus equipos y a su marca: la credibilidad.

Documentación.

El Comercio actúa con total independencia de los distintos poderes que pretendan servirse de él, sean pol{iticos, económicos, militares, religioso o de cualquier índole. Este es un factor indispensable para alcanzar la veracidad. Sólo cumpliendo esta norma el lector aceptará complacido los conceptos orientadores que emanen de sus páginas.
Ella se traslada a sus periodistas en la forma de restricciones sobre actividades que puedan desempeñar fuera del diario y que eventualmente afecten la independencia que deben conservar.

El Comercio, (Lima, Perú.)Manual de Estilo. Segundo Principio.

Nos abstenemos de participar activamente en cualquier causa partidaria que pudiera comprometer o diera la impresión de comprometer nuestra capacidad de informar y editar imparcialmente. Es justo decir que los familiares no pueden estar sujetos a las normas del diario The Washington Post, pero debería reconocerse que su ocupación o participación en causas, pueden dar por lo menos la impresión de comprometer nuestra integridad.

The Washington Post.
Manual de Conducta.

El País rechazará cualquier presión de personas, partidos políticos, grupos económicos, religiosos e ideológicos que traten de poner la información al servicio de sus intereses. Esta independencia y la no manipulación de las noticias son una garantía para los derechos de los lectores, cuya salvaguardia constituye la razón última del trabajo profesional.

El País (Madrid) Libro de Estilo. (Principios. 1.3.)

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