Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Las columnas de opinión suelen tornarse a veces en ofensas y se convierten enuna guerra individual contra determinados temas o personajes. ¿Cuál es el puntode vista ético, teniendo en cuenta que las columnas de opinión son posicionespersonales, con una alta carga sujetiva de parte del escritor? Puede ser de utilidad repasar los elementos de algunas definiciones deopinión, antes de abordar las normas éticas que rigen la actividad delcolumnista de opinión.

La opinión se suele definir como:

- Expresión de una actitud
- Más que una impresión y menos que una prueba científica
- Expresión de puntos en controversia
- Linea que se toma a favor o en contra de algo disputado
- Manifestación de una conclusión o juicio personal
- Linea media entre la certeza y la duda.

Como se ve la opinión se formula en el marco de una disputa y expresa lavoluntad de acercarse a la verdad de una situación, de una teoría o de unapersona.

La ofensa, lo mismo que los gritos en una discusión, no contribuyen a unacercamiento a la verdad porque en vez del razonamiento aparecen lossentimientos exacerbados, que no suelen ser instrumentos idóneos para elencuentro de la verdad.

El hecho de que sean sujetivas, no descalifica a las columnas de opinión lasujetividad que impide ver la verdad de los hechos, o de las personas, o quetuerce y deforma la realidad para acomodarla a la propia opinión, o la que leda carácter de verdad absoluta a la opinión, esas sí son subjetividades que lesrestan peso, credibilidad y utilidad a las columnas porque no orientan sino queconfunden.

Documentación.

Protágoras habla de "la creencia de la mayoría", Herodoto de "la opiniónpopular", y Demóstenes de "la voz pública de la patria." Entre los latinos,Cicerón nos remite al " apoyo del pueblo, Tiberio recibe el apoyo del Senado yde la opinión popular.

Platón distingue entre doxa, (opinión) y episteme (ciencia). La doxa es unsemisaber o conocimiento parcial de la realidad. Frente a él se encuentra elauténtico saber, la ciencia, reservada a unos pocos. Desde un punto de vistaético, a la arete (perfección) se llega por la via de la ciencia, no por lavía de la opinión. Aristóteles define al hombre como "animal racional" y "animal político", pero también como " ser vivo capaz de hablar" y hablar, enAtenas, significaba tomar parte en la vida pública. Para Aristóteles la doxano es una apariencia ni un conocimiento a medias, sino un conocimientoprobable. El hombre común no necesita acudir a la ciencia para opinar sobre lascosas, porque posee un criterio casi infalible, fruto del sentido común, de lasexperiencias individuales y de las comprobaciones empíricas.

Los romanos cuando hablan de opinión la entenderán mas como apariencia,suposición o fama, algo que más tarde recogerá Maquiavelo bajo el concepto de"imagen": la buena idea que los demás tienen de uno mismo.

Tanto en el mundo griego como en el romano los gobernantes enviaban a ciertaspersonas, los delatores" en busca de información sobre los problemas ypreocupaciones más importantes de la población. Tanto en Grecia como en Romalos ciudadanos frecuentaban el agora griega y el foro romano para intercambiarpuntos de vista y participar en los asuntos de interés general. Esos lugaresposibilitaban el diálogo público y la formación de una opinión pública.

Cándido Monzón Arribas.
En La opinión Pública, Tecnos, Madrid, 1990.

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