Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Es ético publicar fotografías de familiares de víctimas de accidentes o de hechos de sangre, sobre todo cuando están llorando? ¿Dónde está el límite que el derecho a la privacidad le tiende al derecho a informar? El buen periodismo armoniza esos dos derechos, no los opone. Respeta esa parte de la intimidad que es el dolor de las personas o su muerte, y no depende de las imágenes sensacionalistas que muestran el sufrimiento ajeno. En cambio, utiliza otros recursos más efectivos para informar. La conducta ética en estos casos está inspirada por el respeto a las personas que sufren.

Documentación.

La sociedad necesita una cierta dosis de información dura y pura sobre la violencia, para poder alcanzar, al menos, estos objetivos:

- Conocer la realidad social
- Mantenerse despiertos en la búsqueda de soluciones pacíficas a los problemas que subyacen en la violencia
- Inmunizar a los ciudadanos contra la tentación de ser violentos
- Hacer florecer en todos la estimación por la paz
- Promover la necesaria confianza de la gente en las instituciones públicas, en los medios informativos, en las fuerzas de seguridad, en los Tribunales de Justicia
- Desesperar, en fin a los violentos, es decir, transmitir a todos los ciudadanos la esperanza segura de que la violencia no ganará.

El problema está, como ocurre con las vacunas, o en los anticuerpos, en acertar con la dosis adecuada para alcanzar el efecto terapéutico. Una dosis excesiva de información violenta contagia la violencia, no es un antídoto de nada, es una falta de ética. Una dosis por debajo de unos mínimos no cumple tampoco su función. No es una siembra de paz. Es una siembra de indiferencia. La linea que separa una información sólida sobre la violencia y el periodismo sensacionalista es muy fina.

Carlos Soria
En "La Etica de las palabras modestas." Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. 1997.

©Fundación Gabo 2021 - Todos los derechos reservados.