Consultorio Ético de la Fundación Gabo
20 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Ante una situación noticiosa como el secuestro de personas ampliamente conocidas, qué se debe hacer? ¿Se debe publicar la información enseguida? ¿Estoy obligado a valorar si pongo en peligro la vida de alguien? ¿Debo pedir autorización a la familia, o consultarlo a las autoridades?
Las informaciones sobre secuestros tienen validez ética en tanto en cuanto sean útiles a las víctimas. Se entiende que son víctimas los secuestrados y sus familiares y amigos, y ellos saben cuándo es oportuna la información para alertar a la sociedad y obtener su apoyo o cuándo la publicación � por radio y televisión especialmente- es una forma de llegar al secuestrado para comunicarle aliento o cuándo una noticia les transmite a los secuestradores un dato o una expresión que su familia quiere hacer saber para aliviar su situación,vg. las medicinas que necesita, las enfermedades que padece etc.Todos estos objetivos se pueden alcanzar con una información que tenga la intencionalidad de prestar un servicio. Esa voluntad de servir orienta en la presentación y en el tono adecuados. En cambio, si el propósito es hacer una información sensacional para aumentar la circulación o captar sintonía, es probable que el secuestrado y los familiares lleven la peor parte. El periodista será, para ellos, otra desgracia añadida a la acción de los secuestradores. El dilema ético es, por tanto, elemental: informar para servir, o para aprovecharse de la desgracia ajena.

Documentación.

En una lista de las recomendaciones que se deben tener en cuenta al asumir el trabajo periodístico, dos experimentados reporteros (Leonard Rey y Ron Taylor) incluían estas: no se olvide de los niños. Inclusive los ladrones tienen familia. Trate de ponerse en el lugar de la persona sobre la que escribe. Tenga en cuenta que puede arruinar la vida de una persona al contribuir con su información a mandarla a la cárcel o a convertirla en el hazmerreir de la comunidad. La empatía es la mejoraliada de la responsabilidad.
Normas como esta ponen en tela de juicio un criterio común entre losperiodistas:La obligación del periodista es dar la noticia sin importar las consecuencias. La experiencia del mejor periodismo demuestra que no puede ser así.
Uno de los momentos más difíciles para un editor es decidir entre el derecho del público a saber y la seguridad pública o individual, porque están de por medio las consecuencias de dar una noticia. Se necesita unamezcla de inteligencia, percepción, sensibilidad social y una vasta experiencia para decidir sabiamente. Es evidente que en casos así el criterio de dar la noticia sin que importen las consecuencias podría conducir a graves errores. Si se tiene en cuenta que la informaciónpuede afectar vidas humanas, si se mide con qué intensidad se las puede alterar y de qué modo, el hecho de informar adquiere toda su trascendencia y el periodista actuará con responsabilidad, esto es, concontrol sobre las consecuencias de su trabajo.Ese sentido de responsabilidad es el que obliga al periodista a ir más allá de la presentación escueta de los hechos y a averiguar y a presentar los antecedentes, el contexto y las consecuencias del hecho noticioso."

María Teresa Herrán- Javier Darío Restrepo.
Etica para periodistas.
Tercer Mundo Bogotá. Tercera Edición ampliada para latinoamérica. 2000

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