Consultorio Ético de la Fundación Gabo
26 de Julio de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

El diario As de España ha puesto en marcha una curiosa promoción: las obras maestras del cine erótico. ¿Hay algún límite desde el punto de vista ético o patrones que deban respetarse? R.- Cuando se habla de la universalidad del periodismo se entiende que sus informaciones han de ser útiles para toda clase de personas y que, por tanto, un periódico, o una emisión de radio o de TV deben llegar a todas las personas como un servicio valioso.
Esta es una de las razones por las que los códigos y los manuales de estilo descartan la posibilidad de utilizar la pornografía y el erotismo como materiales informativos.
La otra razón tiene que ver con el respeto a la dignidad de las personas. Esta clase de informaciones que a veces pretenden ser “piezas educativas”, logran lo contrario: hacer ver al sexo despojado de todo respeto y dignidad, como algo trivial en que las personas se asimilan a objetos desprovistos de conciencia.
El hecho mismo de que el reclamo sexual se utilice para estimular las ventas, desde una información periodística centrada en temas que se le relacionan, o desde estrategias de ventas como la que muestra la consulta, explica el proceso de degradación de la noticia morbosamente presentada. Ni la noticia, ni el sexo pueden convertirse en mercancía, ni en instrumento de marketing.
Otra razón agregada a las anteriores es de orden estético. El sexo, lo erótico, son temas que pueden dar lugar a finos productos estéticos que, dados los requerimientos de sensibilidad e inteligencia, están fuera del alcance del común que los convierte en manifestaciones carentes de estética y ofensivas para la sensibilidad del común de las personas.
Documentación
El exceso en los reportajes y en la presentación de materias sexuales debería ser evitado si aparecen en los tribunales. El uso de material obsceno y generalmente indeseable debería ser evitado.
Código de Africa del Sur 2,f; 2,g;y 3b.
Sobre todo, la moralidad pública no debe ser ofendida con la relación pormenorizada de hechos obscenos o inmorales”.
Código de Corea del sur, B, 3.
Se considera falta grave digna de sanción el periodismo que utilice la obscenidad como atractivo mercantil.
Carta de ética periodística de Chile, 9,a.

Convencidos, creemos que en la publicación de los suplementos literarios, fotos y grabados, pretendemos llegar a conseguir una sana educación de nuestros lectores y elevar su gusto artístico, y que todos aquellos que evoquen obscenidades, violencia, fantasía, brutalidad, libertinaje y degeneración, serán excluidos.
Código de Formosa.
Se prohíbe atentar contra el público mediante la exaltación de las pasiones menos recomendables, y el empleo de un estilo inadecuado o ilustraciones impropias y, en general, toda presentación abusiva.
Código de Francia. A 24.
Evite descripciones detalladas de actos de indecencia o cualquier otro detalle que si fuera publicado podría incitar a imitación.
Código de Gales, 11.
Los periodistas no pueden escribir o publicar ni inmoralidad ni obscenidad.
Código de Jamaica, a.

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