Consultorio Ético de la Fundación Gabo
26 de Julio de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Como consecuencia de un editorial que publiqué, la administración municipal no entregará información sino a través de su comunicador que entrevistará a los funcionarios según su criterio. ¿Actúa en derecho la alcaldía? ¿Cómo obtener la información? R.- Desde luego que es obligación de los funcionarios dar cuenta de su administración con una información creíble y verificable. Puesto que manejan los asuntos de todos, les deben a los electores y a la ciudadanía toda, la periódica rendición de cuentas, que no es suficiente cuando se hace a través de medios oficiales y con ayuda de informadores oficiales. La población tiene derecho a una información creíble, calidad que el medio oficial no tiene.
Los medios profesionales independientes, a su vez, tienen la obligación de hacer creíble la información que difunden; por tanto, al seleccionar sus fuentes las deben hacer plurales y diversas, o sea, mucho más que la sola versión de los documentos y declaraciones oficiales. Esto quiere decir que además de las oficiales, el periodista debe tener otras fuentes alternativas para comprobar si es cierta o no, si es completa o no, la información oficial. Estas fuentes alternativas son imprescindibles, la oficial no.
ˋCuando el periodista, ante el silencio de la fuente oficial, cree que no podrá informar está admitiendo que para él solo existe esa fuente, lo cual es inadmisible.
1.- Porque la fuente oficial es la menos creíble de todas. Quienes están en el poder están más cerca de la información mentirosa o publicitaria. El funcionario, en efecto, tiene más motivos que las otras fuentes para ocultar o alterar la verdad.
2.- Porque a la verdad de los hechos públicos se debe llegar por otras fuentes distintas de las oficiales. Es un deber del periodista hacerlo para que su información sea completa y creíble.
3.- Puesto que está de por medio el interés público, la información pública debe ser de superior calidad y esta es la que resulta de la confrontación de distintas y diversas fuentes.
Documentación
Quiéralo o no el periodista depende en gran medida de lo que digan otros. Por eso se dice que un reportero vale según el número de personas que esté dispuesto a pasarle al teléfono. Su directorio de fuentes es su tesoro más preciado.
¿Cómo se amplía el directorio de fuentes para que el periodista no esté circunscrito a las personas que lo necesitan? Hay varias estrategias. La principal es no cubrir edificios sino procesos.
Las salas de redacción tienden a organizarse en Colombia alrededor de instituciones: la fiscalia, la presidencia, el ejército, la policía, los ministerios, la alcaldía. Con frecuencia el periodista se sienta un día entero a esperar que su fuente salga de su oficina y haga alguna declaración. El periodista es así una especie de mendigo que espera que el funcionario le tire algún mendrugo de información y muchas veces solo le aportan declaraciones inocuas.
"Es necesario diseñar una estrategia que le permita al redactor realizar su trabajo sin depender exclusivamente de las fuentes o de la eventualidad de una tragedia natural", dice María Teresa Ronderos.
Esta estrategia incluye varios pasos:
1.- Piense su fuente no como un edificio o una persona sino como el conjunto de procesos de transformación en esa fuente. Por ejemplo, si cubre el ejército su trabajo no es correr con el micrófono detrás de comandantes o coroneles. Busque más bien lo que está cambiando en el ejército.
2.- Elabore una lista de transformaciones que vive su fuente.
3.- Teniendo en cuenta esos procesos, escoja los más relevantes
Juanita León: La relación entre periodistas y Fuentes Proyecto Antonio Nariño, Bogotá, 2004. p 7.

©Fundación Gabo 2021 - Todos los derechos reservados.