Consultorio Ético de la Fundación Gabo
21 de Julio de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Cuál es su opinión sobre el caso de los Maras de El Salvador? ¿cuál sería el modo ético de cubrir este hecho desde los medios de comunicación? R.- El cubrimiento ideal es el que se hace con la voluntad de contribuir a la solución del problema. Así se descarta la tentación de convertir la pieza periodística sobre este asunto, en crónica de escándalo o en munición política. La naturaleza del tema parece invitar a esos dos abusos.
Ayuda a encontrar una solución, el conocimiento completo del fenómeno, por tanto, una información sólida y comprobada, es un aporte de valor.
Se complementa lo anterior con un periodismo de propuesta. El periodista incluye entre los asuntos de su averiguación, lo que expertos y conocedores tienen para proponer. Aparte de las calidades altas o bajas de esas propuestas, es de gran utilidad la creación de un clima de propuesta entre los receptores de información; así se supera el obstáculo de la pasividad y el conformismo que crea la información centrada en la protesta y en el énfasis de lo negativo.
A estas calidades se debe agregar lo que impone la técnica: claridad, orden lógico, precisión, concisión, y, especialmente, el conocimiento completo del tema.
Un fenómeno como éste requiere seguimiento a través de informaciones que amplíen la visión del receptor y lo mantenga atento a un problema que no resolverán las autoridades solas sin el acompañamiento de toda la población, estimulada por sus periodistas.
Documentación
La violencia y el conflicto no son la única noticia pero conducen a seguimientos importantes. Para hacerlo recomendamos:
Entender que los medios no imponen opinión, construyen agenda. Buscar numerosos ángulos, “datear” la paz, contraponer las historias de victimarios y víctimas, explorar las complejidades que ellas encierran para mostrar lo positivo. Explicar y contextualizar. Esto significa dimensionar los hechos para dejar de preocuparse solo por el balance contable. No victimizar a la víctima al punto de solo explotar su historia, perdiendo de vista el contexto. Según el periodista José Gregorio Pérez, el reportero puede contribuir a mitigar los efectos de la “victimidad” y a forjar un proceso de reparación, recogiendo las voces de las víctimas, destacando sus esfuerzos por salir adelante, llamando la atención de las autoridades para que les presten atención. Mantener los principios básicos de independencia y equilibrio, porque no se trata de reportear y relatar historias para alimentar fanáticos. Contrarrestar las percepciones equivocadas ofreciendo análisis, identificando los intereses, promoviendo el balance de poderes o ayudando a generar consensos e identificando puntos de convergencia. Pensar en una especie de periodismo de soluciones que propone cubrimientos de tipo constructivo. Pero el reportero no está llamado a resolver conflictos ni a servir de mediador. Una historia, desde su planteamiento debe apuntarle a ser completa, profunda, equilibrada y exacta, de esa manera se contribuye a la paz. Enfocar con fuerza estas historias hacia la sensibilidad y la humanidad. Invitar a lectores y audiencias a que ayuden con los cubrimientos desde sus necesidades. Reinventar la maneras de descubrir los hechos sin alejarse del precepto innegociable de buscar la verdad o las distintas verdades.
Gina Morelo en Pistas para narrar la paz. Opciones Gráficas Editores, Bogotá, 2014. P. 55, 56.

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