¿Una columna de opinión puede estar caracterizada por el equilibrio?
22 de Julio de 2016

¿Una columna de opinión puede estar caracterizada por el equilibrio?

Foto: Mediamodifier // Pixabay

¿En una columna de opinión se debe tomar siempre una postura negativa o positiva respecto de un tema, o puede estar caracterizada por el equilibrio?¿Puedo dar a conocer las dos caras de la moneda y aún así tomar partido, o debo remitirme a dar una sola versión siempre? En el proceso de búsqueda de la verdad, la opinión cumple un importante papel porque es la exploración de los caminos que conducen a la verdad.
Ninguna opinión se puede dar por verdadera, sino como aproximación a la verdad, por eso el columnista, al documentarse busca opiniones sobre el tema que va a desarrollar, sopesa los pros y los contras, extrae de unos y de otros los que, según su juicio, se acercan más a la verdad y presenta su propia opinión, que puede se r un paso adelante en el camino hacia la verdad, puede ser retroceso o estancamiento de la búsqueda.
Es, por tanto, normal que se citen otras opiniones y que el columnista emita la suya. La columna es, así, un aporte dentro de una búsqueda de muchas personas sobre la verdad de los hechos.
Al lector le resulta provechoso el conocimiento de las distintas opiniones y de las razones por las que el columnista privilegia unas y descarta otras; no es tan útil, en cambio, la expresión de un solo aspecto del tema en discusión, caso en el que la columna tendría un tono dogmático e inapelable, poco favorable para la búsqueda de la verdad. El columnista, en efecto, no dogmatiza, propone y comparte su pensamiento.

Documentación
Una opinión es algo más que una mera noción o impresión de las cosas, personas o acontecimientos, y algo menos que una prueba científica.
Para W.Albig, la opinión es la expresión de aquellos puntos en controversia, y para Sprott, la línea que toman las personas a favor o en contra de alguna cuestión en disputa. Otros entienden por opinión la simple manifestación de una conclusión o juicio cuando los motivos no nos dan suficiente certeza, pero nos inclinan a creer que es verdad. Sin embargo una aproximación mayor al concepto de opinión, tal como se entiende en opinión pública, la encontramos en su relación con el concepto de actitud e incluso, con el de ideología. Si los componentes que encontramos en una actitud, son el cognitivo, el afectivo y el de comportamiento se podrían definir las opiniones como aquellas actitudes en que predomina el componente cognitivo.
En el modelo de Eysenck las opiniones constituyen el componente más superficial, inconsistente y cambiante del continuo cognitivo. El modelo tiene una estructura jerárquica y los niveles se establecen de la manera siguiente:
1. El nivel de las opiniones específicas que comprende todas aquellas opiniones circunstanciales que emiten las personas sin ninguna relación.
2. El nivel de las opiniones habituales, que hacen referencia a las opiniones que se emiten de forma parecida en distintas ocasiones. Son opiniones con un grado mayor de coherencia y consistencia.
3. El nivel de las actitudes que comprende aquel conjunto de opiniones estables sobre un mismo objeto. Son las actitudes sociales primarias.
4. El nivel de la ideología que estaría formado por una constelación o conjunto de actitudes correlacionadas, agrupadas entre sí para originar una sobreactitud o ideología.
Claudio Monzón, La Opinión Pública, Tecnos, Madrid, 1990 pp 140,141

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