Fundación Gabo

¿Cuál debería ser la conducta ética del reportero de guerra?

14 de Septiembre de 2016

Consulta enviada por: Betsa González, Colombia

¿Es éticamente aceptable un cubrimiento de medios en el que solo aparecen los victimarios? ¿Cuál debería ser el rol ético del periodista cuando cubre el conflicto armado en Colombia? En un escenario de paz, ¿cuál debería ser la conducta ética del reportero de guerra? ¿Debería cambiar de oficio?

Respuesta: En este, como en cualquier otro cubrimiento periodístico, el compromiso es con los receptores de información a quienes se les debe responder de acuerdo con su derecho a la información lo más completa posible. Y debe ser posible informar sobre víctimas y victimarios, sobre las varias partes en conflicto, sobre éxitos y fracasos de unos y de otros sobre los abusos de todos y, en el caso colombiano actual, sobre lo que opinan los del SI y los del NO.

Son varias y contundentes las razones para esto:

a) La universalidad de la información. El periodista sabe que el suyo es un servicio público, por  tanto descarta matrícula o alineación dentro de un partido, con una empresa, o al servicio de un gobierno. Sirve a todos y aspira, en consecuencia, a difundir informaciones útiles para todos, sean del gobierno, facción, partido o institución que sea.

b) El compromiso con quienes reciben su información es el de proporcionarles toda la verdad que sea posible obtener, sin más excepciones que las que impone la previsión de un daño público. Dar solo una parte de la verdad es engañar al público.

c) Coexisten este compromiso con la verdad  y la intencionalidad de servicio al bien común . Por eso el corresponsal de guerra no tiene el solo objetivo de describir la guerra sino de mostrar cómo la guerra sirve o no sirve a la paz. Al informar sobre el bombardeo a una escuela o aun hospital, o sobre el uso de químicos, pone en evidencia, no la eficacia guerrera del acto, sino el rechazo de un acto que aleja la paz y hace retroceder la dignidad humana.

Al firmarse la paz la tarea del corresponsal de guerra no termina porque comienzan las tareas y riesgos para defender la paz de la eterna atracción de los humanos por la guerra.

Documentación

¿Qué significa para usted la guerra?

Muchas cosas. Primero, porque el mundo de las guerrascambia mucho: se acabaron los conflictos de grandes escalas y desde hace veinte años no tenemos en el mundo ninguna guerra entre estados. Hay pequeñas escaramuzas fronterizas, pero nada más. Se produjo una especie de proyección del postmodernismo al campo de la guerra, de modo que el fenómeno se dispersó y a falta de grandes guerras tenemos numerosos conflictos armados de tipo interno, más de sesenta en el mundo contemporáneo. En segundo lugar, un hecho paralelo profundizó las transformaciones: la privatización de la violencia. Cada día más, el conflicto constituye un asunto privado entre particulares.

¿Cómo puede el periodismo cubrir guerras o conflictos sin alimentar los odios y rencores que los generaron?

Eso depende de la conciencia y de la responsabilidad de los medios. Si buscan soluciones humanas, positivas, deberían comprometerse a conocer profundamente los problemas y las razones de esas situaciones y nunca utilizar el idioma del odio que alimenta el conflicto armado.

Con respecto a los periodistas en  situaciones de este tipo su primera característica a procurar o conservar, es la de ser humano y hablar o escribir en un lenguaje de entendimiento y comprensión de la paz,  sin utilizar el odio o estimular la venganza. Creo que nuestro papel cuando escribimos sobre la guerra, consiste en entender y recordar que  estamos ante una situación trágica para todos sus participantes. La guerra es el único fenómeno humano en   el que todos son víctimas en que todos son víctimas, todos pierden, todos terminan infelices.

Además, una vez que una guerra empieza resulta muy difícil terminarla. Hay guerras que llevan treinta años sin perspectiva alguna de que vayan a acabar. Cuando uno escribe sobre estas s sociedades destruidas por años, por generaciones, debe tener en cuenta lo que padecen, la desgracia que sufren, la tragedia que atraviesan.

Ryszard Kapuscinski: en  Los cinco sentidos del periodista. FNPI. México

Respondido por: Javier Darío Restrepo

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