¿Fue apropiado preguntarle al presidente de Colombia por el rumor según el cual había comprado el Nobel de Paz?
20 de Diciembre de 2016

¿Fue apropiado preguntarle al presidente de Colombia por el rumor según el cual había comprado el Nobel de Paz?

Pregunta: Una periodista fue criticada por preguntarle al Presidente de Colombia qué opinaba de los rumores que lo acusaban de haber comprado el Premio Nobel de Paz a cambio de títulos para petroleras noruegas en Colombia. ¿Estuvo realmente mal haber hecho esa pregunta?

Respuesta: Como todo en periodismo, la entrevista se hace como un servicio público que  consiste en ofrecer información, lo más completa y veraz posible, para que el receptor pueda acceder a la realidad.

En consecuencia, la entrevista se hace para servicio de los receptores de la información y ese servicio consiste en proporcionar datos ciertos sobre lo real.

De esto se concluye que se trata de información para la inteligencia y no entretenimiento para el ojo o el oído. Cuando esta se da es porque está subordinado a la capacidad crítica y creadora del entendimiento.

También se concluye que no toda información sirve: solo la que procesada por el entendimiento, sirve al bien común.

Para que estos objetivos se obtengan las preguntas del entrevistador deben ser objeto de una investigación previa. Esta es, especialmente urgente, cuando el  periodista al preguntar difunde una acusación o acusa él directamente.  ¿Tiene fundamento la acusación? ¿Es sólido ese fundamento? ¿O solo busca un bien distinto  del de aportar conocimiento?

La urgencia de estas preguntas es explicable: se trata de comprobar si alguien quiere valerse del periodista como idiota útil. También es posible que bajo el aire inocente de una pregunta se trate de poner en circulación una  mentira o una verdad aparente o incompleta.

Las preguntas y la manera de hacerlas ponen a prueba la capacidad profesional de u n periodista, puesto que allí se ejercitan su compromiso con la verdad (la investigación previa y su análisis crítico) su independencia (decidir en libertad) y su responsabilidad con los receptores (darles información sólida y exacta, exenta de consecuencias dañinas).

Documentación

Finnegan va a entrevistar a un sociólogo urbanista que visitará la ciudad. Su primer paso: necesita conocer el tema. Tal vez la asignatura de sociología durante  el bachillerato le dejó alguna enseñanza; tal vez tenga que revisar varios libros en la biblioteca pública. Se le ocurre acudir al archivo del diario para informarse sobre los problemas de vivienda; telefonea a agentes de bienes raíces y a contratistas  de obras; hojea revistas y libros de consulta sobre problemas urbanos y suburbanos. Comprende que el conocimiento de los antecedentes del sociólogo le resultará aún más útil.

Queda el problema de persuadir al doctor Silcox para que conteste sus preguntas. Otro asunto que preocupa a Finnegan es el lugar de la entrevista: ¿dónde convendrá verlo? Convendría que no hubiera terceras personas en el encuentro. En ciertos casos conviene la presencia de testigos.

Consulta la conferencia reciente de Edward Price Bell  y sus preceptos: “la actualidad e importancia del tema son indispensables. El éxito del periodista suele ser proporcional a su conocimiento del tema abordado.

La estrategia del periodista surge de una preparación meditada de la lógica  secuencia de las preguntas. La táctica debe presidir la escena de la entrevista.

Si no fuera aconsejable tomar notas durante la conversación, es indispensable anotar lo esencial tan pronoto como sea posible.

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