Consultorio Ético de la Fundación Gabo
3 de Octubre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Me gustaría conocer su opinión sobre el cubrimiento periodístico antes, durante y luego del intento de golpe de Estado en Venezuela. ¿En qué situaciones los medios deben jugar un papel político? En situaciones de conflicto, como la que motiva la pregunta, el buen periodismo acude a unas actitudes que potencian su compromiso con la verdad y su responsabilidad con la sociedad. Entre ellas se pueden mencionar estas, que permiten responder sobre este caso concreto.
1.- Tomar distancia respecto de las partes en conflicto con el fin de ofrecer a los que reciben información, una visión clara y serena del problema. Esa visión es el punto de partida para buscar y encontrar soluciones inteligentes. Esa distancia desaparece cuando el medio o el periodista toman partido, bajo el pretexto de que deben jugar un papel político. Al tomar partido el periodista se vuelve propagandista y, en consecuencia, asume las equivocaciones de una de las partes, y se ciega para ver la parte de verdad que motiva a cada una de las partes. Aquí adquiere todo su vigor la norma de informar sin opinar y de no admitir otra guía que la de los hechos investigados y analizados con rigor científico.
También desaparecen las consideraciones de bien común que le dan al periodista una perspectiva amplia y de servicio a todos los que reciben su información. Cuando existe esta perspectiva el periodista está en condición de examinar los hechos sin las limitaciones que imponen las simpatías hacia un grupo, o los rechazos contra el otro y mantiene la lucidez suficiente para ir más allá del problema inmediato y promover soluciones, acuerdos o propuestas constructivas.
La discusión del caso propuesto en la pregunta no resulta productiva si se limita a buscar culpables o inocentes, vencedores o vencidos. En cambio, un examen inteligente de los valores que se tienen en cuenta en el mejor periodismo, deja un resultado positivo: el aprendizaje de las lecciones que dejan los errores y los aciertos en el ejercicio profesional. El papel político del periodista, por tanto, no es un ejercicio partidista o de grupo, sino el de servicio del bien común, que es la política por excelencia.

Documentación.

Tienes que empezar por comprender la diferencia entre hecho y verdad. Tienes, supongamos, una pequeña república africana llamada Togo, donde hay un golpe de Estado por el cual el coronel X tomó el poder derrocando al presidente Y. Eso es un hecho, pero si la noticia llega a Londres, París o México, ¿qué le dice al lector medio de esos países? Nada. Seguramente ni siquiera sabía que existía un país llamado Togo y mucho menos de la existencia del coronel X, ni podrá hacerse una idea de la importancia de que éste haya dado un golpe de Estado contra el presidente Y. Informar en este caso sería explicar lo que pasó y la importancia que esto tiene para el país, la región o el mundo. Pero resulta que nos encontramos con la cabeza llena de cientos de pequeñas informaciones superficiales, a través del peligroso desarrollo de la información electrónica e instantánea por la que tanta gente se agita y emociona, y al final te encuentras con que tienes mucha información que no te dice nada, tu cabeza está llena de información pero no entiendes nada, y entre más informaciones recibes menos entiendes. En este sentido, informar es desinformar y para mí informar es acercar al lector al entendimiento del mundo.
La experiencia de tantas guerras y revoluciones como he vivido me ha enseñado que mucho del odio, de la enemistad, surge de no conocerse, de no entenderse, de la intolerancia entre las culturas con todo lo que esto significa. Pero es porque no se conocen, porque nunca se acercaron, nunca han estado juntos.

Ryszard Kapuscinski.
En La Jornada de México. Entrevista con Gilberto Meza. Diciembre de 1987.

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