Consultorio Ético de la Fundación Gabo
2 de Octubre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Hay cambios en la ética del Nuevo Periodismo? Cambian las aplicaciones de los valores éticos de la profesión, como sucede cuando cualquier circunstancia se modifica.
Tradicionalmente el periodista sentía el deber de ser exacto en la recolección, edición, difusión e interpretación de los datos al periodista de hoy no le basta eso porque para él la noticia no es sólo lo que pasó, o lo que está pasando para él la noticia es completa si abarca lo que pasará, es decir, si explora las consecuencias de unos hechos.
En situaciones de crisis no basta describir los momentos de esa crisis es necesario investigar cuáles son las salidas de esa crisis, las posibilidades de solución que están en marcha, o a punto de iniciarse.
Tradicionalmente el periodista sentía el deber ético de no hacerle daño a las personas con una publicación calumniosa, incompleta o inexacta hoy el periodista sabe que puede influir en la vida de toda la sociedad e incorpora el bien o el mal social posibles como parte de sus responsabilidades éticas.
En vez de volverlos laxos, los deberes éticos se han hecho más rigurosos con el paso de los tiempos.

Documentación.

El término ética viene del griego ethos. Esta palabra puede escribirse de dos maneras: con eta (la e larga griega) y con épsilon (la e breve).
Ethos, con e larga, significa la morada, el abrigo permanente, tanto de animales como de seres humanos. La morada hace echar raíces en la realidad, le da seguridad y le permite sentirse bien en el mundo. Esta morada no viene dada de antemano por la naturaleza, sino que ha de ser construida por la actividad humana. Esta es obra de la cultura. La morada ha de ser cuidada y reformada contínuamente, hay que adornarla y mejorarla. Dicho con otras palabras, el ethos no es una realidad acabada, sino que es algo abierto, que siempre ha de ser hecho, rehecho y cuidado, como suele suceder con la morada humana.
El Ethos se traduce, entonces, por ética. No tiene que ver con unos fines cualesquiera sino con los fundamentales, con valores imprescindibles (como defender la vida, especialmente del indefenso) con principios que fundan acciones ( dar de comer al hambriento), etc.
El centro del ethos es el bien (Platón) pues solo él permite que alcancemos nuestro fin, que consiste en sentirnos bien en casa. Y nos sentimos bien en casa cuando creamos mediaciones adecuadas, como hábitos, estilos de vida, normas y maneras constantes de obrar. Por medio de ellas habitamos humanamente el mundo, que puede ser la casa concreta o nuestra casa mayor, el planeta Tierra.
Para Aristóteles, el centro del ethos es la felicidad como situación de autonomía vivida en el nivel personal y social. Podríamos traducir esta felicidad-autonomía como la autorrealización del ciudadano en su dimensión personal y social. Este fin, la autonomía, se alcanza a través de mediaciones como pueden ser los hábitos, las virtudes y las instituciones jurídicas, que son los caminos concretos de la autorrealización personal y societaria.
Esto medios eran también denominados ethos, con e breve o épsilon griega. Designa las costumbres, el conjunto de valores y hábitos consagrados por la dimensión cultural de un pueblo. Ethos, como conjunto de medios ordenados a un fin.
Moral ( de mos en latín) significa las costumbres vigentes, los hábitos consagrados, los valores comunes de una determinada cultura. Como son muchos y propios de cada cultura, estos valores y hábitos fundamentan diversas morales. De aquí se desprende que el ethos-moral siempre va en plural, mientras que el ethos, casa, siempre va en singular.

Leonardo Boff.
En Etica Planetaria. Editorial Trotta, Madrid 2001.

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