Consultorio Ético de la Fundación Gabo
22 de Julio de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Noticias como la de la muerte de once soldados en una emboscada de las Farc, fueron presentadas como un argumento contra las conversaciones de paz en una clara toma de partido de periodistas y medios. ¿Qué debe hacerse en estos casos: tomar partido? ¿ser neutral? ¿Consultar todas las opiniones? En toda actividad profesional del periodista se exige, pero con mayor urgencia en situaciones de conflicto, que el periodista mantenga una alta sensibilidad por el bien público.
Puesto que ese bien de todos que es la paz ha sido puesto en riesgo, es tarea del periodista actuar en función de ese bien, más allá de cualquier consideración ideológica, de partido o de conveniencia.
Para conocer la naturaleza de ese bien y los medios de llegar a él, poco o nada sirve el discurso del gobierno, o el de la oposición, o el de los partidos, o el de los políticos. El periodista debe orientarse por el sentir común de los ciudadanos y preguntarse por la sabiduría de la opinión pública.
Puesto que esa opinión reclama la paz este es un mandato sobre la manera de informar que deja claras las prioridades para la elaboración de la agenda; y la naturaleza del examen y presentación de los hechos.
Entendida así la información sobre la paz, resulta obvia la diferencia entre una noticia deportiva, por ejemplo, y el tipo de noticias que tienen que ver con el proceso de paz. La muerte de unos soldados es en todo diferente del 5-3 en un partido de fútbol. Este es un dato trivial frente a las consecuencias de la muerte de los soldados.
A esa consideración, en que lo técnico se subordina a lo ético, se agrega la certeza de que el tema de la paz es un asunto que a cada uno concierne personalmente. Es un hecho que le da a la actividad periodística el tono, el lenguaje y el enfoque singular, que no son los de un tema cualquiera.
Se puede decir que, puesto que son noticias complejas y de gran impacto en la sensibilidad de los receptores, informar sobre el conflicto demanda las mejores calidades técnicas del periodista, una exquisita sensibilidad ética y el apoyo del medio. En efecto, esta información supone el respaldo y la orientación de una política editorial del medio.
Documentación
¿Cómo puede el periodismo cubrir guerras y conflictos sin alimentar los odios y rencores que los generaron?
Eso depende de la conciencia y la responsabilidad de los medios. Si buscan soluciones humanas y positivas deberían comprometerse a conocer profundamente los problemas y las razones de esas situaciones, y nunca utilizar el idioma del odio que alimenta el conflicto armado.
Con respecto a los periodistas en situaciones de este tipo, su primera característica a conservar o procurar es la de ser humano; hablar o escribir con un lenguaje de entendimiento y de comprensión de la paz sin utilizar el odio o estimular la venganza. Creo que nuestro papel cuando escribimos sobre la guerra consiste en recordar y entender que estamos en una situación trágica para todos los participantes. La guerra es el único fenómeno humano en el que todos son víctimas, todos pierden, todos terminan infelices.
Además, una vez que una guerra empieza es muy difícil terminarla. Hay guerras que llevan treinta años sin perspectiva alguna de que vayan a acabar. Cuando uno escribe sobre estas sociedades destruidas por años, por generaciones, debe tener en cuenta lo que padecen, la desgracia que sufren, la tragedia que atraviesan-.
Ryszard Kapuscinski: Los cinco sentidos del periodista. Fundación Nuevo periodismo, Fondo de Cultura Económica, 2003.p. 81.

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