Consultorio Ético de la Fundación Gabo
29 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Tratándose de un reportaje cultural, ¿hasta qué punto está permitida la autorreferencia del reportero? En mi caso se trata de un reportaje sobre un amigo poeta que falleció y deseo transcribir mi última charla con él ¿Qué es lo más recomendable? En los manuales de estilo el uso de la primera persona no está descartado radicalmente, se le restringe a las ocasiones en que esa primera persona tiene un valor testimonial. Si la credibilidad del texto aumenta cuando el reportero puede afirmar: "yo estuve allí", "yo lo vi con mis propios ojos", "yo lo oí", en el contexto de hechos o de entrevistas de importancia para la historia común con los lectores, el uso de la primera persona es una ayuda para el lector porque sabe en qué se funda la verdad del texto.

Si el compromiso del periodista con la verdad, es su valor ético central, es obvio que todo cuanto contribuya a un mejor conocimiento de la verdad debe ser utilizado por el periodista. Desde este punto de vista aparecen con claridad las razones en pro o en contra del uso de la primera persona: cuando la presentación de los hechos concentra la atención en el periodista en perjuicio de la comprensión y exactitud de la noticia, no se le presta servicio alguno ni a la verdad ni al lector. Si la presencia del cronista en la escena aumenta la credibilidad y la emoción del relato, se les presta un buen servicio a los lectores y a la verdad de los hechos.

Documentación.

..." pierde sencillez el texto en que el redactor reclama protagonismo. Es protagonismo indebido del redactor el uso de la primera persona de singular, cuando ese "yo" no es exigido para reforzar un testimonio o para demostrar la calidad de testigo del periodista. En estos casos la oportunidad o no de introducir la primera persona en el relato, debe discutirse con el editor o jefe de redacción.

También es protagonismo indebido el uso de la primera persona de plural porque contrapone un grupo de personas al conjunto de lectores. Por ejemplo: "los intereses de nuestro departamento", es una expresión que deja por fuera a los lectores de otros departamentos. Mejor escribir: "los intereses del Departamento de Antioquia".

Manual de Estilo y Redacción de El Colombiano.
A. 7.4.-El Colombiano, Medellín, 2003. P. 115.

©Fundación Gabo 2021 - Todos los derechos reservados.