Consultorio Ético de la Fundación Gabo
29 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Acabará internet con el periodismo institucional? Por el contrario, lo hará más necesario. El acceso del ciudadano común a un medio de difusión masiva como internet, está demostrando que la información, lo mismo que la opinión, como servicios públicos, deberán estar en manos de personal especializado. No es lo mismo informarse a través de las explosiones verbales o de los balbuceos del aficionado a escribir y difundir por internet, que recibir una versión de los hechos, profesional y creíble. Además, es tan abundante la información de toda clase que llega a través de internet, que se hace necesaria la ayuda profesional para evaluarla, ordenarla y hacerla comprensible y creíble.
Para el periodista aparece una redoblada urgencia derivada de su compromiso con la verdad y con su responsabilidad social, y es la aplicación de un manejo crítico a los contenidos de esa fuente. El periodista ve a internet como otra fuente, que da acceso a otras fuentes, lo cual no varía sino que intensifica su responsabilidad frente a quienes reciben su información. Ellos, en efecto, deben recibir una información descontaminada de todas las impurezas contrarias a la verdad, que puedan contener las fuentes originales.

Documentación.

La popularidad y la rápida diseminación de la tecnología de internet no debería impresionarnos más de la cuenta, porque el invento de la televisión poseía características similares. Los signos de una tecnología verdaderamente transformadora se encuentran en otra parte y son su capacidad para cubrir mejor -cuantitativa y cualitativamente- las perennes necesidades humanas y su impacto sobre las formas de vida política y social. El primero de estos signos se traduce por un aumento de poder. Con una tecnología transformadora podemos hacer más que antes y este aumento del poder se acompaña de un aumento en lo que elegir. Así analizado se podría decir que internet es una tecnología transformadora, porque existe una relación entre las necesidades humanas y el poder de elección que puede ser aplicado a un notable aspecto de internet. La Web, podríamos añadir, es el poder para el pueblo, acompañado de una venganza, pues a diferencia del carácter más bien pasivo de la televisión, su carácter interactivo ofrece a los ciudadanos comunes la posibilidad de ejercer una influencia inaudita sobre los acontecimientos políticos y sociales que determinan sus circunstancias y perspectivas. Al extender ampliamente su control sobre estos aspectos comunales o públicos de sus vidas, les da un mayor grado de autonomía personal que nunca habían tenido. O al menos eso es lo que se vive. Si eso es verdad, entonces internet aumenta un valor que es fundamental para la vida humana y satisface una necesidad no menos básica que la prosperidad material.

Gordon Graham
Internet: una indagación filosófica.
Frónesis. Universitat de Valencia.. Madrid. 2001. P. 46

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