Consultorio Ético de la Fundación Gabo
26 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

Si los primeros medios de comunicación, como el Correo del Orinoco en Venezuela, eran considerados instrumentos políticos, ¿hasta qué punto ha cambiado esa función? ¿Cómo lograr que prevalezca la ética?
Hay que recordar que en sus orígenes la prensa fue un instrumento para la defensa del propio interés � defender el propio honor, por ejemplo- y que solo de modo progresivo la prensa fue hallando sus objetivos y su naturaleza. En El Correo del Orinoco ya es perceptible un avance, por cuanto el interés público absorbe el interés privado y no son los problemas personales de Bolívar sino los de su causa los que inspiran los contenidos del periódico.
En este momento es claro que uno es el periodismo político, que es aquel que, al presentar y analizar los hechos políticos, proporciona al receptor elementos de conocimiento para fundar una opción política inteligente, y otro es el periodismo partidista, dirigida a un grupo, el partido, con escaso apego a la realidad y con uso preferente de los trucos de la propaganda para volver aceptable una opción o partido.
El predominio de unos criterios éticos haría desaparecer este último que es una degradación de lo periodístico y su fruto bastardo, e impulsaría el periodismo político que es el que sirve a la ciudadanía y vigoriza la democracia por el camino de la información de calidad. Ese predominio tiene su comienzo en la conciencia de cada periodista y su apoyo en la orientación de los dueños y directores de medios, convencidos de que la prensa es un poder creciente en la medida en que está al servicio de la sociedad, y un poder menguante y en vía de desaparición cuando solo sirve a los intereses particulares.

Documentación.

Lo que podríamos considerar periodismo moderno comenzó a principios del siglo XVII, a partir de las conversaciones que se mantenían en lugares públicos, sobre todo en los cafés. Los propietarios de estos establecimientos preguntaban a los viajeros qué habían visto y oído y les animaban a registrarlo en cuadernos que colocaban al extremo de las barras y ya en 1609 algunos impresores comenzaron a recoger los chismes sociales, las discusiones políticas, las novedades que traían los marineros y a imprimirlos en papel.
...En 1720 dos periodistas de Londres que escribían conjuntamente y firmaban con el seudónimo de Catón introdujeron la idea de que había que decir la verdad para defenderse de las calumnias. El derecho consuetudinario inglés dictaba lo contrario: criticar al gobierno no sólo era un crimen sino que "cuanto mayor verdad contuviera la crítica, mayor delito."...Entre los que publicaron los artículos de Catón se encontraba un impresor llamado Benjamín Franklin. Cuando en 1735 otro impresor, John Peter Zenger fue sometido a juicio por criticar al gobernador de Nueva York, las ideas de Catón fueron la base de la defensa. El ciudadano tenía derecho a denunciar y a oponerse al poder arbitrario declarando la verdad por medio del lenguaje oral o escrito, adujo el abogado de Zenger. El jurado absolvió a Zenger y el concepto de prensa libre comenzó a cobrar fuerza.
...Si echamos la vista atrás, 300 o 3000 años, comprobaremos que resulta imposible disociar información de comunidad, y si avanzamos un poco en el tiempo, nos percatamos de que información y sociedad democrática son también conceptos indisociables.

Bill Kovach y Tom Rosenstiel.
Los Elementos del Periodismo. Ediciones El País. Bogotá, 2004. Extracto de páginas 30 a 32.

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