Consultorio Ético de la Fundación Gabo
25 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

En 2006 hemos recibido muchas noticias sobre el maltrato infantil. ¿Hasta dónde se deben publicar esos hechos? ¿Sobre todo si se tiene en cuenta que es una información que puede inducir a generalizar y multiplicar esos maltratos? Las consideraciones éticas sobre la oportunidad de estas informaciones coinciden: el problema no es el hecho que se informa sino la manera de comunicarlo. Un diario sensacionalista publicará estos hechos con un criterio utilitario y en busca del escándalo que multiplicará la curiosidad y las ventas, o la sintonía si se trata de un medio electrónico. Un medio de comunicación alejado del interés sensacionalista y dispuesto a prestar un servicio a sus lectores, informará de modo que el conocimiento de los hechos de maltrato infantil induzca la reflexión, el rechazo y la búsqueda de soluciones.
No parece probable que la publicación de estas historias promueva su repetición, por el contrario, provoca una reacción de rechazo y de vergü enza, aún en los propios culpables que, aunque tratan de explicar su comportamiento, finalmente se muestran avergonzados.
Más peligrosa es la banalización de estas historias, que es lo que logra su presentación sensacionalista que tan sólo estimula la curiosidad morbosa, pero no la reflexión inteligente sobre el problema, ni la preocupación por hallarle una solución.

Documentación.

Mac Quail ha identificado una interacción constante y selectiva entre las personas y los medios de comunicación. Por un lado, está el suministro de un cuadro coherente del mundo social, que pueda conducir al auditorio a adoptar una versión de la realidad, una realidad de hechos y de normas, valores, y expectativas. Por otro lado, hay una interacción continua y selectiva entre la persona y los medios, que desempeñan un papel de modelación del propio comportamiento y autoconcepción de los individuos, en relación con otras instituciones que se constituyen como espacios de socialización: la familia, la escuela y los grupos de pares,
Refiriéndose a los efectos de los medios, Mac Quail señala que su incidencia principal se sitúa en el nivel cognitivo de las personas, pues los medios afectan el conocimiento que construyen los sujetos sobre el sistema político en su conjunto y su vinculación con él, y este proceso puede darse en un período prolongado de tiempo. Advierte que de ningún modo se puede hablar de una estrecha y causal correspondencia entre el contenido de os mensajes y las reacciones o posterior manera de pensar del público preceptor, es decir los sujetos son consumidores activos de los mensajes son propalados por la prensa, la radio y la televisión. Sin embargo, los medios pueden atraer la atención de una comunidad y dirigirla hacia problemas, soluciones o personas específicas igualmente, los medios pueden conferir jerarquía, reafirmar legitimidad, construir consensos sobre determinados temas de interés social o contribuir al cuestionamiento y desaprobación de determinadas decisiones y políticas llevadas a cabo por las autoridades.
(...) Toda producción informativa se reduce fundamentalmente a dos procesos: selección y jerarquización. La labor periodística se sustenta en seleccionar la información y en definir la importancia de cada una de las informaciones estableciendo una jerarquía de las mismas.

Jorge Acevedo Rojas.
Prensa y Violencia Política. Calandria. Lima, Perú. 2002. Páginas 20 y 21.

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