Consultorio Ético de la Fundación Gabo
25 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

La emisora en que trabajo apoya la participación política de la mujer esto ha hecho pensar a las congresistas del oficialismo que el periodista debe apoyarlas incluso en sus posturas antidemocráticas. Alguna, molesta por las preguntas difíciles, mencionó a la periodista que había intervenido en el otorgamiento de la licencia de la radio.
Un periódico, canal o emisora tiene principios pero no adopta causas ni campañas. Así aparece reflejado en algunos manuales de estilo en los que aparecen expresiones como ésta: "este periódico es independiente de cualquier directiva política y de todo grupo....No servirá de incubadora para candidatos de ninguna naturaleza, ni estará al servicio de intereses personalistas o ajenos al bien de la comunidad" (Manual de Redacción y Estilo de El Tiempo, Bogotá. A 1.10.12).

Esta es una de las aplicaciones prácticas de la independencia de un medio de comunicación que, como se sabe, es uno de los fundamentos de la credibilidad.

En consecuencia, un medio de información pública no puede ser órgano informativo de un partido, candidato, gobierno, iglesia o causa alguna, porque su compromiso social lo obliga para con toda la sociedad. Es posible que desde su columna editorial el medio de comunicación muestre su preferencia por una causa, pero esto no significa que el servicio de informar quede sujeto a esa preferencia.

Es comprensible sí, que los distintos grupos o causas aspiren a tener un medio de comunicación que les sea obsecuente, pero los medios que prestan un servicio a toda la sociedad tienen claro que parte principal de ese servicio es la credibilidad que les permite a los receptores de sus noticias, creerlas sin vacilaciones. Esta calidad se pierde cuando el medio aparece matriculado a una causa, grupo, gobierno, iglesia o partido.

También son comprensibles las presiones que le llegan al medio para que entregue su independencia estas proceden de quienes creen que se trata de un bien canjeable o de escasa importancia. El periodista sabe, por el contrario, que es parte esencial de su identidad e instrumento fundamental de su ejercicio profesional.

Documentación.

La mediación en una sociedad democrática es el papel principal del periodista y la tarea de los periodistas es la de facilitar la comunicación mutua entre los diferentes grupos de la sociedad. Se atribuye a los medios masivos la misión principal de facilitar la comunicación entre los grupos que participan en la formación de la voluntad política y por lo tanto deben crear una opinión pública enfocada. El periodista que se siente mediador no debe, bajo ninguna circunstancia, dedicarse principalmente a la autorrepresentación sujetiva ni a ejercer poder personal. Tampoco deben las objeciones seudocríticas contra conceptos como objetividad, neutralidad e imparcialidad, conducir al abandono de las normas profesionales más insignificantes. El sistema de comunicación tiene que ser estructurado de tal manera que facilite para el ciudadano individual, el acceso al medio de comunicación. Para lograr esta igualdad comunicativa, exige que las posibilidades de cierto grupo de tener acceso a los medios de comunicación masiva deban aumentarse en proporción inversa a su privación anterior. Eso proporcionaría igual oportunidad de comunicación a todos los grupos de la sociedad.

Lo que necesita una sociedad democrática son periodistas que quieren, ante todo, ser mediadores, que no adopten ni la actitud pedagógica hacia la sociedad, ni deseen manipularla, ni llevarla por la nariz sino que tengan el objetivo de hacer posible el diálogo entre las varias clases y agrupaciones gente, en otras palabras, que esté preparada para hacer comprensibles los hechos esenciales de la polì tica en la actualidad los periodistas que no escriban para otros periodistas sino para las masas.

Michael Kunczik.
Conceptos del Periodismo. Fundación Ebert. Bonn 1921. Página 63

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