Consultorio Ético de la Fundación Gabo
25 de Septiembre de 2016

Consultorio Ético de la Fundación Gabo

¿Es fundamental en la libertad de prensa tener en cuenta la financiación y los dueños de los medios? La financiación de un medio de comunicación tiene que ver con su independencia hasta el punto de que los dineros que significan dependencia, se consideran vitandos porque de algún modo comprometen o condicionan la línea editorial e informativa.

En algunas respuestas anteriores se ha recordado aquí el criterio expuesto por Joseph Pulitzer sobre esta materia. Según él "para que un diario resulte de verdadera utilidad para el público, es menester que tenga una gran circulación, primero porque sus noticias y comentarios deben llegar al mayor número posible de personas, y segundo porque la circulación significa avisos, los avisos significan dinero y el dinero significa independencia". Según esto, el dinero de un periódico tiene un objetivo prioritario, servir al lector con información de calidad, y esta sólo se puede obtener con independencia a toda prueba.

Los gerentes de medios, por tanto, están obligados a romper un círculo vicioso que corroe como un óxido, la credibilidad de los medios. Los publicitas o los gobiernos dan dinero a cambio de lectores que sus anuncios convierten en adherentes o en consumidores para beneficio del gobierno o de los publicistas. Ese circuito lo rompen gerentes convencidos de que el poder de la información en la sociedad está en relación directa con su independencia, que debe ser más celosamente custodiada que las rotativas o los equipos técnicos.

Esto lo están comprendiendo con mayor facilidad los gerentes de periódicos de familia que los ejecutivos de complejos empresariales o industriales que han comprado periódicos, emisoras o canales de televisión, como unos activos más para producir ganancias.

Documentación.

Cuanto más un periódico depende de la publicidad que de los ingresos por circulación, más amenazada está su independencia por las demandas de los principales anunciantes. No me refiero solamente a la colocación de extrañas formas de publicidad, me refiero a los intentos de influenciar la política editorial por parte de algunos grandes anunciantes existen algunos de ellos que retiraron su publicidad de nuestro periódico por nuestra cobertura de la guerra (de Irak) especialmente por las contribuciones de Robert Fisk. Afortunadamente nuestro gerente no va a ceder. En el Daily Mail, Marks & Spencer retiró un millón (de libras) en publicidad en respuesta a la cobertura que hizo el periódico sobre los problemas de la empresa. El Daily Mail es una empresa rentable y les dijo: "si quieren, váyanse, no nos interesan". En los Estados Unidos la cadena de supermercados Wallmart, rehusó vender una revista para mujeres porque no le gustó la tapa que tenía.

En todas partes ocurren estas cosas, y no nos enteramos cuando los dueños ceden ante las presiones financieras, o cuando los editores se pliegan a lo que imponen sus anunciantes. Mientras el acento se ponga en los ingresos que provienen de los anunciantes, en lugar de la circulación, estas presiones solo van a aumentar y la amenaza para la independencia de los periódicos será mayor.

Simon Kelner, Editor Jefe de The Independent, de Londres.
Seminario internacional Desafíos del Periodismo Real, Clarín, Buenos Aires, 2006. Páginas 164 y 165.

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