Relatoría del taller 'En busca de la vacuna contra la desinformación', con Francisco Doménech
12 de Septiembre de 2019

Relatoría del taller 'En busca de la vacuna contra la desinformación', con Francisco Doménech

20 periodistas de América Latina recibieron recomendaciones para el abordaje noticioso de temas de ciencia y salud, a partir de los temas de actualidad y de aquellos que han marcado un capítulo especial en la agenda como los movimientos antivacunas.
Francisco Doménech, jefe de producto y desarrollador web de Materia. Foto: Casa Productora / Fundación Gabo.
Estefanía Fajardo

Introducción

“Muchos intentan contrarrestar desde un juicio superior, y ese es uno de los problemas”.

Así dijo Francisco Doménech a los participantes del taller En busca de la vacuna contra la desinformación, que dirigió en Cartagena del 22 al 24 de agosto de 2019. Lo expresó haciendo referencia a los temas científicos y su abordaje desde los medios de comunicación que, en algunos casos, no es el más acertado, pero que, en otros, ayuda a la ciencia a brindar a un público más grandes sus hallazgos.

Tener la curiosidad y las preguntas idóneas, saber buscar las fuentes pertinentes, así como un espíritu crítico y escéptico hacen parte del coctel de un periodista encargado de temas relacionados a la ciencia. Encontrar en un artículo científico información valiosa para la comunidad, o saber desestimar las noticias falsas que circulan en la web conforman el proceso que debe hacer este periodista, de la mano de nuevas técnicas divulgativas que vayan desde ganchos hasta recursos de estilo.

Durante los días del taller los objetivos se centraron en la elaboración de decálogos que sirvieran como material de apoyo para los periodistas científicos, manuales de buenas prácticas y recomendaciones para el abordaje noticioso de estos temas. Todo a partir de ejemplos propios, de los temas de actualidad y de aquellos que han marcado un capítulo especial en la agenda como los movimientos antivacunas.

Aprender sobre la marcha

El periodismo científico, comentó Doménech, “no lo enseñan en el pregrado y toca aprenderlo sobre la marcha”. Se trata entonces de hablar de ciencia -y hacerlo bien-, además de crear una “contraofensiva a las noticias falsas que crean en la audiencia la pregunta de ¿quién nos está diciendo la verdad?”.

La ciencia no es perfecta, pero se autocorrige; eso es lo que lo diferencia de otras actividades. Carl Sagan la llamó “nuestro bien más preciado”. Es a partir de allí que se deben desarrollar y tener en cuenta diversos aspectos en materia periodística. 

Cómo el virus de la desinformación afecta también a los profesionales del periodismo fue una de las partes más importantes en el desarrollo del taller. Para ello es importante tener en cuenta el tipo de noticias que saltan las alarmas y el aspecto de titulares que generan clics y que muchas veces son visitadas por críticas y no porque sean de interés informativo. En pocas palabras: clics por comentarios negativos. 

Curiosidad y espíritu crítico son comunes en periodistas y científicos. “Puede ser aún más complicado el periodismo que la ciencia porque tiene aún más condicionantes que llevan a error. No se autocorrige como la ciencia. Además, los sistemas de difusión en línea no favorecen los mejores trabajos, sino los que más se confrontan”, explicó Doménech. 

A partir de ese punto se convierte en una tarea el hecho de trabajar habilidades básicas propias de la ciencia y el periodismo científico. “Revisar cómo pensamos y cómo trabajamos para no caer en los errores que fomentan el dogmatismo y la desinformación”.

El manejo de cifras, números y datos importantes puede ser complicado para muchos si no se tiene el conocimiento preciso. “Los números pueden ser engañosos”, expresaron los participantes del taller. 

La recomendación lograda en consenso fue la de tener cuidado al informar tasas y valores de crecimiento o caída. “Cuando los números base son pequeños, las pequeñas variaciones pueden ser menos importantes de lo que perecen. Por ejemplo, cuando escribimos que "el tratamiento reduce la posibilidad de ataque cardíaco en 50%", si la probabilidad real de ataque cardíaco fue de 0.05% se convierte en 0.025%, es algo poco impresionante”.

El respeto por el consenso científico es fundamental en el desarrollo de temas relacionados con la ciencia. Sin embargo, el escepticismo y la búsqueda constante de nuevas ideas hacen parte de este proceso. Charles Darwin fue el mejor ejemplo de cómo conjugar dos vertientes que parecen contradictorias.

Darwin elaboró pulcramente su trabajo y su teoría a través de los años. Se enfrentó a unos saberes establecidos y muchas teorías previas siguieron siendo válidas tras la teoría de la evolución. Eso hace parte del proceso de la ciencia y es precisamente a ese punto donde, recomienda el maestro del taller, se debe voltear a mirar.

    Cómo engañan los antivacunas

    Doménech trajo a colación el artículo científico publicado en The Lancet, en 1998, sobre la relación entre autismo y vacunas, cuya repercusión se siente hasta estos días, pese a resultar ser falso (la revista se retractó del artículo en 2010). “La información queda siempre ahí y ese es el gran problema. La rectificación nunca tiene la misma capacidad de llegar a tantas personas como la primera información”.

    En este punto el doctor Carlos Francisco Fernández, asesor médico de la Casa Editorial El Tiempo, apoyó a los grupos de trabajo con explicaciones sencillas de por qué el ‘triunfo’ del discurso de aquellos grupos que se oponen a la vacunación. (Estas pueden ampliarse en libro En defensa de las vacunas, en el que Carlos González hace una disección precisa de las estrategias que usan los antivacunas para difundir su mensaje). 

    1. La corrupción del lenguaje. Perversión del significado de palabras o conceptos para usarlos en beneficio de su causa. 
    2. La creación de un falso debate. Cuestionar conocimientos científicos con argumentos basados en falacias, prejuicios o creencias (“esto es verdad porque creo en ello y tus pruebas son falsas”), o generar un debate sobre un hecho no probado (relación de vacunas y autismo).
    3. La ocultación de motivos. Revertir el orden del pensamiento lógico deductivo, tomando primero una posición sobre un tema y luego eligiendo solo los argumentos que sirven para sustentarlo. Recurrir a aspectos emocionales o instintivos, dejando de lado la razón (apelar a las emociones de los padres y madres).
    4. La teoría de la conspiración. Atribuir a los promotores de la vacunación intenciones de perjudicar a eventuales víctimas de una indemostrable (e indesmentible) conspiración, con fines económicos, políticos, religiosos. 
    5. La manipulación de datos. Tomar datos que pueden ser verdaderos e interpretarlos o tergiversarlos para sustentar sus conclusiones o posturas. Por ejemplo, “como se puede ver en este gráfico...”
    6. La socialización de la ignorancia. Asumir una postura basada en la falta de conocimiento y difundir la idea de que esa es la única verdad posible. No se aceptan pruebas en contra. "Si yo no lo sé, no lo sabe nadie".
    7. El científico incomprendido. Considerar que las opiniones minoritarias de científicos (o médicos) afines demuestran la falsedad de la postura mayoritaria o consensuada por una comunidad científica. 
    8. El doble rasero. Magnificar los eventos adversos de la vacunación y minimizar las consecuencias de no hacerlo. Darles a las excepciones la calidad de prueba y a los eventos representativos la de conspiración o fraude. 
    9. La simple mentira. Crear hechos o datos falsos, o generalizar situaciones reales adversas, extendiendo la acusación a toda la industria. 
    10. La ausencia de una alternativa. No dar otra opción. Es simplemente el pensamiento que plantean.

    Fernández sugirió que una manera de contrarrestar esto es una “política pública que sancione a aquellas familias que decidan no vacunarse” por el riesgo que implica para su círculo más cercano, por ejemplo los compañeros de colegio.

    Señales que delatan un bulo mediático

    Los participantes desarrollaron un decálogo de aquellas señales a tener en cuenta para identificar si una noticia es verdadera o si se trata de una patraña:

    1. Recursos emotivos (victimización o idealización) de los protagonistas.
    2. Lenguaje sensacional (exceso de calificativos).
    3. Uso de testimonios y no pruebas contrastadas, sin base científica.
    4. Una sola fuente, o fuentes anónimas (o cercanas al protagonista).
    5. Uso de preconceptos, rumores o leyendas populares (por ejemplo: obsolescencia programada).
    6. Falta de explicación real científica: no se llega a aterrizar el tema.
    7. Abuso de jerga científica.
    8. Argumentos falaces en busca de la autoridad o prestigio (como premios inexistentes o nominaciones al Nobel).
    9. Títulos o afirmaciones demasiado buenas para ser ciertas ("la cura para...")
    10. Teorías de conspiración.

    Escoger entre lo extraordinario

    Más que explicar en detalle algo -por ejemplo, una técnica genética- lo importante es intentar a través de la información que se brinda en los medios que las personas entiendan cómo funciona la ciencia, cómo son los procesos y cómo les afecta a ellas. 

    Se debe dar ejemplo de cómo asimilar ideas. Dejar a un lado los prejuicios, sopesar pros y contras y quedarse con la mejor explicación hace parte del proceso de elaboración de piezas en temas relacionados con ciencia. 

    “Vamos a ver lo extraordinario, pero debemos quedarnos con lo mejor”, sugirió el maestro del taller. Eso, agregó, lleva implícito una gran responsabilidad teniendo en cuenta que  se trabaja en un terreno difícil. “Hablamos con un científico y todo nos parece extraordinario, pero lo que hacemos nosotros también es difícil. Es explicar de manera objetiva lo que sucede”, contó a los asistentes. 

    10 errores típicos se cometen al realizar piezas de ciencia y salud

    Los errores están a la orden del día, por lo cual este listado elaborado en el tiene como fin ayudar a identificarlos con mayor precisión para no caer en ellos.

    1. No especificar el estudio del cual se está hablando.
    2. Dar la misma credibilidad a todos los estudios científicos y descontextualizar estudios, datos o cifras. 
    3. Exceso de cifras para validar la nota, sin contexto.
    4. Falta de transparencia ante el lector de posibles conflictos de interés.
    5. No acudir a la fuente directa para verificación de cifras y datos.
    6. Sensacionalizar titulares.
    7. No dar seguimiento a la nota.
    8. ¿Lo estoy entendiendo? Hacerse el inteligente con el científico.
    9. Dar por hecho que el lector sabe de lo que estamos hablando. 
    10. Uso de lenguaje técnico en exceso y poco claro.

    Vicios del periodista en ciencia y salud

    • Republicar comunicados de prensa, sin ampliarloss aportando alguna voz adicional o contexto.
    • Dar voz a famosos que opinan como si fueran expertos.
    • Crear actores mediáticos, 'todólogos' y gurús (o recurrir a ellos porque es más fácil que encontrar a verdaderos expertos).

    Problemas estructurales del periodismo de ciencia y salud

    • Seguidismo de la información oficial de gobiernos y de ONGs o agencias científicas.
    • Confrontación de igual a igual a dos partes que no tienen el mismo peso (experto vs. activista) a la hora de buscar una explicación a unos hechos científicos.
    • Opacidad del gobierno, institución o empresa implicada.
    • Utilización de una cuestión de salud, ciencia o medio ambiente como un arma de confrontación política (nacional o internacional).

    Cómo entrevistar sobre temas científicos

    De su experiencia en Materia, Doménech habló que el periodismo enfocado a la ciencia es también una vocación de servicio. “A la gente no hay que darle lo que quiere, sino lo que necesita”, y ejemplificó con el hecho de “dar elementos para discutir en un bar” y el aprovechamiento de nuevos formatos para contar historias. 

    Un planteamiento de pregunta-respuesta es importante a la hora de escoger un tema para trabajar. Guiar con cariño de la mano para llevarle a quien está del otro lado lo más claro posible y sin que la primera pregunta sea académica sino contundente.

    El manejo de los expertos hace parte de la cotidianidad, por lo cual establecer un vínculo de confianza y una correcta comunicación es pertinente a la hora de publicar sus investigaciones o posturas frente a un tema. Aquí, algunas recomendaciones para ello:

    • Hacer una pre entrevista donde se converse con el especialista sobre el enfoque del tema y qué es lo que se quiere comunicar. Dejar claro el enfoque de la investigación y recalcarle que si el tema es controvertido, se va a consultar a ambos lados de la historia.
    • Durante la entrevista, tratar de ser más coloquiales y hablar en un lenguaje más sencillo. Y al final, consultarle al especialista si hay algo más que se pueda preguntar o saber, o que crea importante destacar.
    • En la medida de lo posible, enviar parte de las citas de los expertos para corroborar si los datos citados e incluidos son correctos y evitar errores. Esto fomenta la confianza entre periodista y experto.
    • Consultar a terceros que no hayan participado de la nota (expertos) para chequear los datos.
    • Mantener contacto con los especialistas para ir descubriendo potenciales temas de investigación, o partir de eventos que suceden, tener nuevos enfoques de notas.

    Nuevos formatos

    Las nuevas narrativas hacen parte fundamental de la reinvención del periodismo y la forma de llegar a las audiencias. Una nueva estrategia editorial en periodismo científico basado en la dinámica del diseño adaptable a dispositivos móviles y una información en un lenguaje más claro fue presentada en el transcurso del taller. Alejandro Valdéz Sanabria, de El Surtidor participó con ‘Scrollytelling: creatividad y efectividad en redes sociales’ contando la estrategia de comunicación desarrollada por su medio de comunicación.

    El ‘surtiscroll’ como ellos han bautizado a su técnica, explica Alejandro, es el resultado de “remixar”. La fórmula consiste en: landing page (mercadeo en línea) + scroll vertical + swipe horizontal (redes sociales) + crónica de largo aliento (periodismo) + video epígrafe (medios nativos digitales) + kamishibai japonés (literatura).

    Utilizar temas, imágenes e inclusos memes que son tendencias con problemáticas y coberturas amplias producen imágenes atractivas para las audiencias e incluso llegan a ser virales. El acercamiento crítico es fundamental en el desarrollo de estas nuevas narrativas. “Recursos simples y sencillos, la simple traducción de un dato complicado a algo más cercano con la audiencia”, dijo Valdéz, señalando también que la cooperación internacional es una de las principales fuentes de ingreso de El Surtidor. 

    “Somos gestores de una comunidad informativa. Involucramos a la audiencia en esto, ellos tienen mucha más información sobre los temas que nosotros y por eso generamos espacios para colectivamente tener una perspectiva más cercana de cómo hacer coberturas”.

    Los experimentos simples y sencillos son importantes para saber si las iniciativas de innovación cumplen y responden a las necesidades de las comunidades. “Que no sea simplemente un destello, hay que seguir cubriendo y manejando la historia”.

    Paula Scarpin, de Radio Novelo, también habló de estas nuevas narrativas. A través de videoconferencia interactuó con los asistentes en un diálogo cargado de ejemplos, preguntas y consejos para la elaboración de podcasts atractivos, de nuevas formas de contar historias.

    Escribir para el oído fue quizá la frase que resumió su presentación. En ese punto hablaba de la elaboración de frases cortas muy organizadas, reiterar las informaciones repitiendo términos, hacer énfasis y valerse de otras fuentes de sonido como ruidos o música.

    “Hay que trabajar la oralidad. La narrativa sonora que es muy diferente al texto”, indicó.  “Es casi como si estuvieras haciendo una partitura de música. Tienes que lograr un texto distinto, informaciones donde pones el ojo y saber que ahí tienes que hacer algo diferente”. La sugerencia de Paula es que hay temas muy duros de entender y necesitan ser quebrados, es en ese punto donde los recursos deben empezar a figurar y servir de apoyo para conducir al oyente por el camino indicado de una forma más amena.

    Grabar desde los teléfonos celulares, empezar por un micrófono barato y poco a poco sofisticar los equipos, aprovechas las plataformas en las que se pueden subir y los bancos de música gratuito fueron algunas de las recomendaciones de Paula. Además, comprimir los formatos para que puedan ser escuchados sin consumir muchos datos móviles.  

    Recomendaciones a la hora de elaborar una pieza de periodismo científico

    El reto de de construir una historia de periodismo científico es lograr ser empático teniendo en cuenta la rigurosidad de la ciencia. Hay que conocer a la audiencia a la que se contará la historia, pero más importante es “seducir” a esos que aún no conocen el periodismo científico con la premisa que muchos trabajan en medios que cubren diversos temas. ¿Cómo atraer a un lector que llega a un periódico por una nota económica a que lea la sección de ciencia? Ese, particularmente, es el reto.

    Utilizar el humor y humanizar el dato científico son claves. “No se trata de dar un dato por darlo, tener unos números escritos que no representan nada para el lector, pero tampoco es caer en el cliché de asemejarlo a cuántos campos de fútbol equivale, hay que buscar nuevas formas”, explicó Doménech.

    No subestimar a la audiencia es otra de las recomendaciones brindadas. El periodista no es un ser superior a quienes reciben sus notas o historias, y no se hace necesario explicarlo todo porque se podría caer en el ser paternalista, algo que generaría el efecto contrario. “Hay que contar las historias con amor, como se las contarías a alguien a quien quieres mucho”, afirmó el maestro del taller, relacionando esto a que las historias llegan mejor cuando son sencillas, claras y “despiertan la curiosidad del lector”. 

    Algunos otros consejos clave:

    • Revisar el estudio original.
    • Tener honestidad intelectual y acudir con los expertos para apoyo.
    • Traducir cifras y contrastar fuentes.
    • Aclarar las muestras y actualidad de los estudios.
    • Definir términos.

    Cómo citar estudios o expertos

    1. No usar generalidades ni ser poco específico a la hora de citar un estudio (ejemplo: "dicen expertos", "un estudio hecho en Estados Unidos".)
    2. Dar nombre, cargo, institución y grado de autoría en la investigación, pero dispersar esa información en diferentes párrafos o espacios del artículo.
    3. Citar el nombre de la revista científica  en la que fue publicado el estudio y/o la institución en donde fue realizado (si es necesario, dar prioridad a la que tiene más relevancia). Precisar la fecha en la que fue realizado el trabajo.
    4. Para que sea más completo, poner una nota al pie de página donde el lector pueda encontrar más fuentes o detalles sobre el estudio, o utilizar hipervínculos al estudio, revista original o las redes del investigador cuando es posible. 
    5. Utilizar metáforas y analogías tomadas de la cultura popular es otro método recomendado (cine, deportes, literatura y otros).
    6. Olvidarse de ser “vocero” de la fuente. “Escribimos para la audiencia no para los especialistas”, coincidieron los periodistas asistentes.
    7. Usar mecanismos de retroalimentación para evitar los sesgos.
    8. Divertirse en el proceso y no perder la capacidad de asombro.
    9. Humanizar a los científicos. Contar las historias de los científicos en su carrera intelectual hasta el logro/avance que se cuenta.
    10. No centralizarse en los testimonios ni escribir más como científico que como periodista.

    Recomendaciones para verificar

    La verificación de información es necesaria en todas las fuentes de periodismo, pero conocer las credenciales de los investigadores, notas previas, elementos que sirvan para de una u otra forma darle valor al tema que se piensa elaborar es un paso previo esencial. 

    • Googlear: verificar si se publicó antes y en qué contexto
    • Fuentes: identificarlas, calificarlas, verificar su legitimidad. 
    • Chequear si fuentes autorizadas ya lo desmintieron.

    Cómo encontrar nuevos artículos científicos relevantes

    Encontrar investigaciones indexadas en revistas científicas es una de las tareas esenciales de un periodista encargado de la fuente de ciencia o salud; sin embargo, tener el ojo crítico para saber cuáles son verdaderamente valiosos para las audiencias y cómo interpretarlos no es una tarea sencilla. Es por ello que dentro del taller se brindaron recomendaciones para la hora de entrar en el mundo de los denominados en una jerga periodística como ‘papers’.

    1. Primera aproximación (gruesa) usando bases de datos y herramientas como PubMed.
    2. Recurrir al equipo y a expertos de referencia.
    3. Identificar qué trata de resolver o abordar un artículo científico, no solo leer el resumen y conclusiones.
    4. Determinar el tipo de estudio (observacionales, encuestas, longitudinales, etcétera).
    5. Ponderar el tamaño de la muestra en función de la relevancia y objetivo de la investigación.
    6. Revisar qué dicen otros investigadores del tema.
    7. En estudios ya publicados ver la fecha en que salió y si mantiene vigencia.
    8. Buscar cuántas veces ha sido citado otras publicaciones o revistas.
    9. Revisar el factor de impacto de la publicaciones.
    10. Corroborar si ya ha sido publicado en medios.

    A pesar del sistema de peer review de las revistas científicas, que vigila la calidad y rigor de los trabajos, hay una serie de problemas muy generalizados en estos trabajos científicos. Estos son algunos que plantea el estudio Media reporting on research presented at scientific meetings: more caution needed, publicado por Steven Woloshin and Lisa M Schwartz en 2006:

    • Falta el tamaño del estudio: 34%
    • No se dice cómo se ha diseñado: 55%
    • No está publicado: 25%
    • Hecho en animales: 90% 

    Recursos para formarse en estadística o lectura de datos

    Sitios de interés 

    Sobre el maestro

    Francesco Doménech trabaja en Materia desde 2014 como jefe de producto y coordinador del proyecto de la Ventana al conocimiento, para BBVA-OpenMind. Anteriormente fue fundador, responsable del diseño de producto y desarrollador de la web de Materia.

    Licenciado en Química y máster en Medios de Comunicación, ha trabajado como periodista científico en diarios (La Voz de Galicia y EL PAÍS), suplementos y gabinetes de comunicación desde el año 2000. Durante su carrera profesional ha combinado el ejercicio del periodismo con el de la educación no formal de la ciencia. 

    Entre 2005 y 2014 trabajó como conservador de contenidos en los Museos Científicos Coruñeses (mc2) —una institución pública pionera en la divulgación científica en España— donde profundizó en otras técnicas de escritura y edición de textos para exposiciones, publicaciones y productos digitales, compaginando esta labor con la de profesor en el máster de Edición Periodística de La Voz de Galicia. En la red mc2 de museos de ciencia interactivos fue responsable de la web y dirigió el desarrollo de proyectos didácticos online, como exposiciones online interactivas y guías didácticas multimedia. Allí experimentó con diferentes enfoques para llevar los museos a Internet y se especializó en la planificación de estrategias de contenidos integrales (en múltiples formatos, físicos y digitales) para comunicar la ciencia y la salud.

    Sobre el taller En busca de la vacuna contra la desinformación

    El taller fue convocado por la Fundación Gabo y Sanofi Pasteur. Es dirigido por Francisco Domenech, responsable del diseño de producto y desarrollador de la web de Materia, y desarrollado en Cartagena de Indias, Colombia, del jueves 22 al sábado 24 de agosto de 2019, con la participación de 20 periodistas de América Latina y la intervención de Alejandro Valdéz Sanabria, de El Surtidor y Paula Scarpin, de Radio Novelo.

     

     

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