6 premisas éticas para la cobertura de temas de drogas
27 de Febrero de 2020

6 premisas éticas para la cobertura de temas de drogas

Jorge Cardona, editor general de El Espectador, compartió algunas recomendaciones que deben seguir los periodistas para superar los retos éticos que implica narrar temas de drogas.
Jorge Cardona, editor general de El Espectador. Foto: Guillermo Legaria / Fundación Gabo.
Kendry Serrano

El periodismo tiene una deuda ética con la sociedad frente a la forma en que se ha abordado el tema de drogas de uso ilícito. Las audiencias del siglo XXI exigen nuevas narrativas, que van más allá del carácter prohibicionista y negacionista con el que históricamente se ha limitado la visión alrededor de la información relacionada con este aspecto.

Estas fueron las razones que motivaron a Jorge Cardona Alzate, editor general del diario El Espectador, a plantear algunos retos éticos para los periodistas latinoamericanos que pretendan avanzar en el cambio de narrativas sobre dicho asunto.  Lo hizo en el marco del primer ‘Encuentro de investigaciones y nuevas narrativas sobre drogas’, organizado por la Fundación Gabo y Open Society Foundations, en Bogotá.

Para Cardona, asumir cualquiera de los desafíos éticos que se plantean alrededor de  este asunto, implica reconocer que las drogas de uso ilícito tienen impacto directo sobre distintos ámbitos sociales. Es así como guardan relación con la seguridad, la salud pública, la política, el medio ambiente, la vida social y la economía, aunque en muchas ocasiones se niegue su influencia en relación a esta última categoría. 

El  autor de los libros Diario del conflicto y Días de memoria, en diálogo con los participantes del encuentro algunas premisas éticas para el abordaje periodístico de este tema:  

1. No satanizar

La labor del periodista es ir más allá de los imaginarios y estereotipos: romper los prejuicios para que estos temas sean abordados desde perspectivas integrales que involucren salud pública, aspectos sociales y riesgos para las comunidades.

Hay que tener en cuenta que, desde una  perspectiva histórica, en las diferentes sociedades se trata de descalificar moralmente a cualquier persona relacionada con las drogas. Esto abarca desde los consumidores y cultivadores, hasta jefes de organizaciones dedicadas al tráfico y comercialización de sustancias psicoactivas. El periodista no puede ser juez y debe respetar el debido proceso con todos los involucrados. 

2. Dejar de negar la realidad

La información que aparece en los medios de comunicación sobre el narcotráfico es mínima. Los periodistas siempre tienen oportunidad de investigar sobre diversas temáticas relacionadas con drogas, mucho más allá de lo que reportan las autoridades. 

“Las fuentes oficiales quieren resumir la violencia a través de boletines de prensa en los que se muestran capturas de personajes o incautaciones, negando la realidad compleja del tema”, asegura Cardona. 

3. Preservar la vida

No hay noticia superior a la vida de un periodista. Se debe tener conciencia de que los temas que se abordan alrededor de las drogas representan un alto riesgo y, por este motivo, es necesario tomar todas las medidas de seguridad para proteger al periodista. 

Hay que confirmar quiénes son las fuentes-enlaces en los territorios, los códigos de comunicación, así como hacer una evaluación del medio y la forma en que se presentarán los reportajes ante la opinión pública.

Los asistentes al encuentro reforzaron esta premisa asegurando que el periodista también debe procurar mantener a salvo a las fuentes que consultan para sus trabajos, ya sea protegiendo sus identidades o no exponiendo información que les represente un riesgo.  

4. Nutrir la historia

Con una historia diversa alrededor del narcotráfico, desde los medios de comunicación se necesita empezar a nutrir la memoria colectiva, más allá de los reportes oficiales. 

No hay suficiente reportería de lo que está sucediendo en las regiones. Algunos medios de comunicación no le dan la importancia necesaria y, en algunos casos, los periodistas locales están inmersos en la lógica del silencio, secuestrados por el miedo.  

“¿Qué pasa con esas personas que están los territorios más golpeados por la violencia asociada a las drogas? ¿Quién los defiende? ¿Dónde está el periodismo?”, cuestiona Cardona.

5. Entender el contexto geográfico

Pese  a que la problemática de las drogas es global, cada país tiene sus particularidades y su historia, que está asociada al contexto, pero también a las características geográficas. 

Al investigar el contexto geográfico se obtienen respuestas asociadas a los distintos fenómenos relacionados con el narcotráfico en los diversos territorios. Falta adentrarse en estas zonas e indagar a fondo.

6. Cortar el cordón umbilical

En América Latina hay prejuicios en los medios de comunicación sobre temas que se están discutiendo en materia de drogas a nivel internacional porque la agenda es determinada por Washington (Estados Unidos), advierte Cardona.

Desde el periodismo también se debe empezar a discutir sobre la regulación de las drogas como una política pública que organice, otorgue licencias, controle los mercados e incluso se considere la alternativa de despenalizar el consumo.

Solución global 

Jorge Cardona plantea la necesidad de que en la región se busquen narrativas que vayan más allá del modelo prohibicionista que se ha impuesto desde hace varias décadas. Así mismo, reconoce que las políticas sobre drogas deben ser globales, teniendo en cuenta que países como México o Colombia no pueden adoptar un modelo propio debido a que cualquier decisión afecta directamente a países como Estados Unidos. 

Sin embargo, agrega que mientras las cárceles del mundo se están llenando de procesados por narcotráfico, las sociedades -con informes sobre drogas inducidos por las mismas autoridades- están atentando contra los derechos a la intimidad, al buen nombre, a la igualdad, al libre desarrollo de la personalidad, a la libertad de conciencia, de expresión y el derecho a la honra de los consumidores, razón por la cual se debe seguir insistiendo en un viraje hacia nuevos abordajes de este fenómeno. 

¿Dónde está el periodismo? Es la pregunta reiterativa que se deben hacer los reporteros alrededor de los fenómenos sociales que surgen del uso de las drogas. 

Sobre Jorge Cardona

Con más de 30 años en el ejercicio periodístico, Jorge Cardona, le ha hecho un valioso aporte al periodismo en Colombia desde los diferentes cargos que ha ocupado a lo largo de su carrera.  Haber llegado al peldaño más alto en materia judicial de El Espectador, periódico del que hoy es editor general, le permitió ver de frente y contar la época más compleja del narcotráfico.

Ganador del Reconocimiento Clemente Manuel Zabala 2016, que se entrega anualmente en el Premio Gabo a un editor colombiano ejemplar, Cardona ha sido profesor en universidades como la Javeriana, Los Andes y la Sergio Arboleda, pero también dejó huella en su paso por Caracol Radio, cuando apenas era un joven que se había dedicado al estudio de la Filosofía.

Cardona es maestro de la Fundación Gabo y pertenece al Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

Sobre el Encuentro de investigaciones y nuevas narrativas sobre drogas

El encuentro fue organizado por la Fundación Gabo y Open Society y se realiza en el marco del 'Fondo para investigaciones y nuevas narrativas sobre drogas', mediante el cual las dos instituciones entregaron becas a periodistas latinoamericanos, con el fin de apoyar investigaciones y coberturas que amplíen la mirada desde la que se aproximan a temas de drogas. La actividad contó con la participación de diez de los periodistas becarios.

 

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