Diario propone pagar a sus periodistas según los clics que produzcan sus historias y desata polémica 
20 de Octubre de 2020

Diario propone pagar a sus periodistas según los clics que produzcan sus historias y desata polémica 

Se trata del Sacramento Bee, un periódico local del norte de California, Estados Unidos. 
Fotografía: Charles Deluvio en Unsplash. Usada bajo licencia Creative Commons.
Red Ética

“Tenemos noticias alarmantes. El dueño del Sacramento Bee está tratando de ligar el salario de los periodistas al número de clics que sus historias obtienen”, con estas palabras, el sindicato de periodistas del pequeño diario Sacramento Bee hizo un llamado de atención al nuevo CEO de la compañía para que reconsiderara su idea de cambiar la forma en que su redacción es remunerada. 

La carta donde los reporteros de este pequeño periódico del norte de California denuncian la situación se hizo viral, convirtiéndose en tendencia la etiqueta #NoPayForClics. En la misiva, explican las razones por las cuales tal forma de recompensar a los periodistas de acuerdo al tráfico que produjeran sus historias, representa un incentivo perverso que terminaría lesionando a la comunidad para la cual trabajan. 

“El periodismo que realmente sirve a la comunidad toma tiempo y cuidado. Numerosas entrevistas, reuniones hasta tarde en la noche, montones de grabaciones. La búsqueda de clics es algo diferente”, afirman los trabajadores en una petición on-line que están invitando a firmar a través de la plataforma Action Network

Lo cierto es que la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus ha obligado a los dueños de McClatchy, el grupo de medios del cual hace parte Sacramento Bee, a tomar drásticas medidas como la suspensión de su circulación en papel, o despidos masivos de empleados. Pero también los ha llevado a innovar con iniciativas como la creación de una red de donantes para poder sostener en funcionamiento al equipo de reporteros, o la implementación de un sistema de conversión de texto a voz con Inteligencia Artificial, que aumentó en un 168% el tiempo que los usuarios pasan en sus sitios web. Esta idea de pagarles a los periodistas de acuerdo al número de clics que producen sus historias, podría verse como un punto medio entre las medidas para sobreaguar la crisis y la innovación. Pero no fue para nada bien recibida por el gremio. 

Desde la Red Ética y el Consultorio Ético de la Fundación Gabo se ha rechazado en distintos artículos la denominada dictadura del clic, que tanto daño le ha hecho al periodismo. Jorge Cardona, quien hizo parte del equipo de maestros encargados de responder en el Consultorio Ético, expresó su preocupación respecto a este fenómeno. “Las herramientas cambian, pero los valores deben permanecer.  Si ayer los periodistas vivieron el tránsito de la máquina de escribir al computador con información veraz que permitió encarar al crimen organizado o a los corruptos, ahora constituye un imperativo ético ejercerlo desde lo digital. Cuando pase la dictadura del clic, saldrán bien librados los contenidos editados, sobre todo aquellos en los que prevalezcan los datos, los contrastes, los contextos y el adecuado uso del lenguaje”, afirma Cardona. 

Por su parte, Javier Darío Restrepo respondió a numerosas preguntas en el Consultorio Ético, donde periodistas le escribían preocupados por la manera en que el afán por atraer clics estaba llevando a los medios de comunicación a ejercer una presión peligrosa sobre sus periodistas. “Internet no requiere una nueva ética, tampoco demanda un periodismo nuevo; hará más exigente la ética periodística de siempre y le creará nuevas condiciones técnicas al periodismo que todos conocemos”, advertía Restrepo. 

Ante la situación que viven los colegas del Sacramento Bee, vale la pena recordar también la columna del periodista deportivo Nicolás Samper, quien compartió con la Red Ética su experiencia ante una junta directiva de un medio de comunicación a la que se atrevió a preguntarle ¿para qué quieren tantos clics?... “No lo sabemos, pero los necesitamos”, respondieron.

©Fundación Gabo 2020 - Todos los derechos reservados.