El periodismo de América Latina al comenzar el tercer milenio
6 de Abril de 2002

El periodismo de América Latina al comenzar el tercer milenio

Durante la ceremonia del Premio Nuevo Periodismo en 2002, el consejo rector dio palabras de inauguración.

Consejo Rector del Premio Nuevo Periodismo
Monterrey N. L., México a 3 de abril de 2002 

Han pasado siete años desde que nació la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano y ya es posible decir, con certeza y con felicidad, que hoy son miles los periodistas en el continente, de habla española y portuguesa, que conocen o han estado en contacto con ella, y que sienten que la Fundación es parte entrañable de su vida profesional. Esta primera entrega del Premio Nuevo Periodismo, en la que la Fundación se une en alianza con CEMEX, es el hecho más sobresaliente de esa historia común. 

Cuatrocientos cuarenta y siete textos y 154 trabajos fotográficos de todo el hemisferio respondieron a la convocatoria inicial. El conjunto es acaso la muestra más representativa del periodismo que se hace hoy en América Latina, a la vez que constituye un llamado de atención sobre los desafíos del futuro. 

¿Qué podemos aprender de esas miles de páginas que compitieron por el premio luego de ser publicadas en periódicos nacionales y regionales o en pequeños impresos de periodismo alternativo? Una de las primeras, visibles enseñanzas, es que nuestras fronteras son menos un alimento de conflictos bélicos que el reflejo de nuestros dramas sociales. El continente se ha vuelto poroso, y esa migración incesante, que sirve como mutua fertilización cultural, es también fuente de desdichas. Un incontable número de latinoamericanos emigran sin cesar de un país a otro, en busca de una mejor calidad de vida. Otros lo hacen huyendo de la violencia. Todos, de un modo u otro, son víctimas de formas crueles de discriminación. 

Otra lección devastadora son las crónicas sobre la corrupción, a la que se desenmascara cada vez con mayor libertad y, por supuesto, con mayor riesgo. En casi todos los textos hay un indicio, una señal dejada por la corrupción tanto en las instituciones políticas y policiales, como en el tejido económico, en la justicia o en el propio periodismo. Los dos textos finalistas son ejemplares en ese sentido. Uno de ellos denuncia los entretelones de un fraude electoral que intenta mantener en pie un régimen agonizante. El otro, que refleja años de investigación paciente, narra las andanzas de una camarilla presidencial que estimula una guerra entre dos países latinoamericanos para poder vender armas a uno de ellos y quedarse con inverosímiles porcentajes. 

Lo mejor del periodismo latinoamericano se refleja cabalmente en el formidable reportaje de los brasileños Claudio Cerri y Ernesto de Souza, que logran el milagro de ponernos a viajar con ellos por el río San Francisco desde la primera frase, en la que afirman que los amaneceres son más bellos en Brasil cuando suceden cerca del río y que dentro de algunos minutos sabremos si eso es cierto. Estábamos en una crónica y, de pronto, nos damos cuenta de que también estamos en la realidad. El rigor y el alto grado de elaboración alcanzado por nuestro nuevo periodismo es también evidente en los veinte semifinalistas seleccionados: todos ellos despliegan investigaciones que son, estas sí, exhaustivas; y los textos están reforzados por testimonios gráficos de incuestionable valor. Algunos de esos materiales constan de cuadernillos completos o series de entregas que agotan un tema relevante; o bien se resumen en noticias relativamente breves, que por su contextualización, escritura e información precisa, constituyen un ejemplo del mejor periodismo. 

Tal como lo expresó el jurado en su acta final, "la simple existencia de muchos de los trabajos concursantes representa en sí un triunfo contra la falta de medios, de tiempo, y hasta de seguridad personal que padecen tantos reporteros, por no hablar de las infinitas presiones políticas sutiles o brutales que hasta el día de hoy buscan impedir el libre desempeño de la prensa". 

La fotografía periodística de América Latina es también la respuesta cotidiana a desafíos que se desconocen en los países desarrollados, donde se trabaja con abundancia de recursos y equipos de asistentes. Buena parte de los trabajos presentados corresponde a tomas únicas de hechos noticiosos, a veces dramáticos, sin una propuesta técnica y estética decantada. En contraste con eso, tanto el ganador Diego Levy, de Argentina, como los finalistas, coincidieron en haber asignado a su trabajo tiempo suficiente para elaborarlo y afinarlo: un tiempo que en algunos casos se mide en años. Tal como lo señaló el jurado, es preciso entonces potenciar la figura del editor grafico y promover en los fotógrafos la creación de una agenda personal de largo plazo, que les permita investigar temas y experimentar sus posibilidades técnicas y visuales. 

Los proyectos personales de largo plazo pueden enriquecer notablemente la calidad del periodismo latinoamericano, ya sea en los medios escritos o audiovisuales. No hay que olvidar que las grandes primeras crónicas de este continente nacieron como modos de dar salida a las obsesiones personales. Así sucedió en los casos de Martí, de Darío, de Gutiérrez Nájera, todos los cuales entendieron el periodismo como un campo de experimentación en el que se renovaba el lenguaje y se respetaba la inteligencia del lector. Esa lección de los orígenes sigue siendo válida hoy, más de un siglo después. El periodismo no es sólo un recurso para ganarse la vida sino, ante todo, uno de los mejores caminos posibles para ganar la vida. 

En ese alto linaje se inscribe la obra del periodista mexicano Julio Scherer García, a cuya trayectoria estamos hoy rindiendo homenaje. Su nombre es legendario y ejemplar desde hace ya décadas. No tiene el menor sentido proteger a la democracia, o creer que la protegemos, para callar lo que se debe decir. Si privamos a la democracia de la libertad, la privamos también de su razón de ser: la libertad de pensar, de expresar y de saber. Scherer nos ha enseñado que, para querer la democracia, hay que atreverse a vivirla. Nos sentimos orgullosos de que su nombre abra la lista de honor de grandes maestros que este premio irá reconociendo año tras año. Nos sentimos orgullosos de que, cuando se piense en la independencia que es la condición básica del periodismo, se asocie ese atributo a todo lo que Julio Scherer García ha hecho por su país, por su profesión y por la dignidad de quienes lo leen. 

El eficaz desempeño de los medios de comunicación depende en gran medida de que los periodistas, sus trabajadores intelectuales, dispongan de oportunidades de formación continua y de estímulos que les permitan trascender las condiciones de trabajo adversas y las deficiencias de la educación básica y profesional en América Latina. 

Es por ello que la misión que se ha impuesto la Fundación Nuevo Periodismo, junto con CEMEX, atiende una necesidad real y urgente: contribuir a mejorar el periodismo de los países iberoamericanos, mediante el aliento a las vocaciones y el apoyo al desarrollo profesional de los individuos. No hemos tenido otras armas que los valores morales que guían el oficio, los métodos de formación práctica e intercambio de experiencias entre colegas de distintos países y, sobre todo, una fe inquebrantable en que en el continente hay un infinito caudal de talento que no podemos dilapidar. 

Confiamos en que esta convocatoria sea a la vez un estímulo y un instrumento de transformación para que, al llamado del Premio Nuevo Periodismo, los profesionales del continente respondan en número cada vez más creciente a los criterios -simples pero no fáciles- que se exigen en las bases: temas socialmente relevantes, calidad narrativa, investigación original de los hechos, profundidad y valores éticos. Los que respondieron fueron, esta vez, más de seiscientos. Dentro de poco serán miles. 

Gabriel García Márquez 

Lorenzo H. Zambrano

Presidentes del Consejo Rector del Premio Nuevo Periodismo

 

Alma Guillermoprieto   
Carlos Monsiváis
Geraldinho Vieira
Germán Rey
Horacio Verbitsky    
Javier Darío Restrepp
Rosental Calmon Alves
Susan Meisela
Joaquin Estefanía
Sergio Ramírez
Tomás Eloy Martínez

Miembros del Consejo Rector del Premio Nuevo Periodismo

©Fundación Gabo 2019 - Todos los derechos reservados.