El periodismo sobre salud debe de tener en cuenta los determinantes sociales de salud

El periodismo sobre salud debe de tener en cuenta los determinantes sociales de salud

El profesor español José Luis Terrón Blanco invita a evitar atribuir enfermedades a "diversas razones", para involucrar los determinantes sociales de la salud (DSS) en los reportajes.

Las historias sobre obesidad, uno de los campos donde los periodistas de salud debemos tener en cuenta los determinantes sociales de la salud (DSS). Ilustración: Mohamed_Hassan en Pixabay | Usada bajo licencia Creative Commons
José Luis Terrón Blanco.

 

Mientras preparo este texto se hace público el resultado de la encuesta anual de salud de Barcelona, que realiza la Agència de Salut Pública de Barcelona (ASPB). Me detengo a leerla y deseo compartir algunos de sus resultados: las mujeres presentan más riesgo que los hombres a la hora de tener una enfermedad mental; el tanto por ciento aumenta entre las personas sin trabajo o con trabajos más precarios. La pobreza material severa afecta al 15,9% de los ciudadanos de Barcelona. El sobrepeso ha aumentado, sobre todo entre los desempleados[i]. Las personas que se realizan con más frecuencia la prueba del VIH tienen estudios secundarios o superiores. La nota de prensa del Ayuntamiento subraya que la ciudad tiene ‘buena salud’, pero marcada por las desigualdades.

La prensa, por su parte, destaca un hecho, y en él centran sus titulares: 3.000 niños no han sido vacunados. En las piezas informativas, hechas únicamente desde una perspectiva biomédica, se destaca la bondad de las vacunas y claman contra la irresponsabilidad de los padres, que no poniéndolas, pueden causar un perjuicio a sus hijos y a los niños que se relacionen con ellos. Y sí, es cierto, pero las explicaciones a porqué no los vacunan es un sucinto ‘por diversas razones’.

¿Qué tienen en común todos estos datos y enfoques? Que de una u otra forma se habla, sin citarlos, de determinantes sociales de salud (DSS). Están implícitos en las informaciones, pero, ¿los periodistas los destacarán? ¿Centrarán sus informaciones en ellos, en tanto que pueden ser la causa o una de las causas de la salud o de su falta? ¿Los usarán, a esos determinantes sociales, al menos para contextualizar las informaciones? Y como hace décadas nos enseñó Lyons, en el contexto está el significado.

¿Cómo se puede hacer periodismo sobre salud sin tener en cuenta a los determinantes sociales de salud?

Los determinantes sociales de salud

Para la OMS, los determinantes de salud son propiedades basadas en el estilo de vida afectadas por amplias fuerzas sociales, económicas y políticas que influyen en la calidad de la salud personal. Ahora bien, demos una paso más y hablemos de determinantes sociales de salud (DSS), que podemos entender como las circunstancias en la que las personas viven, desde su nacimiento hasta su muerte, como resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos.

Los DSS se sostienen, por así decirlo, en dos principios: primero, que la salud y la enfermedad son tanto fenómenos biológicos como sociales; y, segundo, que “para entender las condiciones de salud de las poblaciones es necesario entender las dinámicas y procesos que estructuran las sociedades humanas”[ii]. En la raíz de los DSS podemos encontrar la epidemiología social, que pretende conocer cómo los factores sociales afectan a la salud de la población,  y para ello manejan una serie de conceptos imprescindibles: la construcción social del conocimiento; las desigualdades socioeconómicas en salud; el género y el sexo (¿deberíamos incluir la identidad?); la clase social y la discriminación.

Por tanto, hablar de DSS es hacerlo de equidad, o falta de ella, en salud. Caracterizamos la inequidad en salud  como esas diferencias estructurales injustas y evitables entre diferentes grupos de población, cuyo resultado es que unos disfruten de más salud que otros. Les pongo un ejemplo: si en cada parada del metro de Barcelona le añadimos el PIB y cruzamos estos datos con la esperanza de vida de sus ciudadanos, iremos viendo que esta es mayor o menor según en donde se viva, pudiendo ser la diferencia de hasta seis años. Ya no tenemos ante nosotros una simple red de metro, pues la misma es un mapa urbano de inequidad en salud[iii].

Cuando hablamos de DSS nos referimos a los determinantes estructurales, o sea, al contexto socioeconómico y político, de los que dependen la estratificación social y la distribución de recursos y de poder dentro de la misma. Este tipo de determinantes, los estructurales (en los que también debemos incluir a la cultura y los valores), prescriben “jerarquías de poder en la sociedad que repercuten en las oportunidades de tener una buena salud mediante exposición a los llamados determinantes intermedios”[iv], o sea, los recursos materiales, como son las condiciones de empleo y trabajo, el trabajo doméstico y de cuidados, los ingresos y la situación económica, la vivienda y situación material y el entorno residencial. Por tanto, los DSS tienen un claro impacto en las conductas (estilos de vida) que influyen en la falto o no de salud.

Adriana Moiso[v] nos recuerda algunas de las propiedades de los DSS: cada factor es importante por sí mismo; al mismo tiempo, estos factores están interrelacionados; la influencia combinada de estos factores en conjunto determina el estado de salud; actúan a múltiples niveles: individual, familiar, local comunitario o social; son acumulativos;  y son causales (directa o indirectamente) o protectores.

Los DSS en el periodismo sobre salud

Desde nuestro punto de vista, los DSS son necesarios en el periodismo sobre salud por las  siguientes razones:

•  Son útiles para contextualizar las informaciones.

•  Son necesarios para mostrar las causas de la salud o de las enfermedades.

• Nos advierten de la equidad o no en salud.

• Racionalizan y objetivizan fenómenos y procesos.

• Ponen énfasis en las personas, como individuos y/o como poblaciones.

• Facilitan el periodismo de datos y la visualización de los mismos.

• Rompen con la perspectiva hegemónica de la biomedicina al tratar temas de salud.

• Nos permiten realizar un periodismo de proximidad.

• Nos facilita construir un periodismo sobre salud inteligible.

• Hacen que podamos practicar el periodismo de investigación y no la simple nota de actualidad.

• Favorecen el que podamos hacer énfasis en las políticas públicas de salud y en la prevención.

• Nos permiten hacer con mayor facilidad un periodismo sobre salud y no sobre enfermedad.

• Nos obliga a subrayar la tarea ética que conlleva todo periodismo sobre salud.

Si se me permite, les voy a citar algunos titulares que he ido leyendo estos días, justo mientras preparaba estas líneas: Vivir rodeados de amianto (16 de julio de 2018); Los pacientes de cáncer que también usan pseudoterapias duplican su riesgo de morir (El País, 19 de julio de 2018);  En una ciudad con poca agua, la Coca-Cola y la diabetes se multiplican (The New York Times, 16 de julio de 2018); El calor extremo, el problema ‘oculto’ en India (The New York Times, 18 de julio de 2018); Vivir junto al río más tóxico de México: cuando caer al agua puede matarte (eldiario.es, 18 de julio de 2018); "El Yamuna, el río urbano más contaminado del mundo, es 100% materia fecal" (El Mundo, 19 de julio de 2018). Y es que escribir sobre periodismo sobre salud no es sólo hablar de avances biomédicos, tratamientos o proveedores de servicios sanitarios. Y como escribía más arriba, los DSS pueden ser el eje central de nuestra pieza, pero, evidentemente, no siempre. Ahora bien, sin caer en el maximalismo, gran parte de las informaciones sobre salud sólo son comprensibles si tenemos en cuenta, si nos basamos en los DSS.

Por último, los DSS también son necesarios en el periodismo sobre salud porque resultan un complemento, cuando no un contrapeso, a la idea de que la salud es el resultado, a partes de iguales, de lo biológico y de los estilos de vida, olvidando que la salud está profundamente influida por variables sociales, incluso esos estilos vida que nos pueden hacer caer en el ‘bioestilismo’ (Petr Skrabanek (1940-1994), o sea, en la inequidad. Pero ya habrá otra ocasión para hablar del discurso dominante sobre cómo se conciben los estilos de vida y qué pueden propiciar.

A modo de anexo:

Reproducimos a modo de tabla[vi] los factores determinantes de la salud usados por diversos autores o instituciones:

 

Principales factores determinantes 
de la salud de la población 
y sus diferenciales

Principales modelos utilizados internacionalmente

Lalonde 
(Canadá)

Dever
(USA)

Evans (Canadá)

Health 
Canada

Frankish
(UBC)

Marmot
(UK)

Starfield
(USA)

Marmot
(OMS)

Alvarez et al. 
(INHEM-Cuba)

Contexto político 
y de políticas

           

X

 

X

Ingresos y nivel social (bienestar)

     

X

X

X

X

X

X

Redes 
de apoyo social

     

X

X

X

 

X

X

Educación

     

X

X

X

 

X

X

Empleo y condiciones 
de trabajo

     

X

X

X

X

X

X

Entorno psicosocial 
y demográfico

X

X

X

X

X

 

X

X

X

Entorno físico

 

X

X

X

X

 

X

X

X

Estilos de vida 
(comportamiento)

X

X

X

X

X

 

X

X

X

Desarrollo sano del niño

     

X

X

X

 

X

X

Biología humana (genética 
y envejecimiento)

X

X

X

X

   

X

X

X

Sistema y servicios de salud

X

X

X

X

X

 

X

X

X

Género

     

X

X

   

X

X

Cultura

     

X

X

   

X

X

Estrés

         

X

X

 

X

Exclusión social

         

X

     

Desempleo

         

X

   

X

Adicción

         

X

   

X

Alimento 
y agricultura

         

X

 

X

X

Transportación

         

X

 

X

X

Vivienda

             

X

X

Residuales (despilfarro)

             

X

X

Energía

             

X

X

Industria

             

X

X

Urbanización

             

X

X

Agua

             

X

X

Radiación

             

X

X

Nutrición y salud

             

X

X

 
 

[i] Hace días escuchaba en la radio un diagnóstico un tanto simple, pero lleno de razón: antes los ricos estaban gordos y los pobres delgados; ahora los ricos están delgados y los pobres gordos.

[ii] Borrell, Carme (2015). Epidemiología social: la persona, la población y los determinantes sociales de la salud, 33-37, en Casino y Fernández (coord.) Epidemiología para periodistas y comunicadores, Barcelona: Fundación Dr. Antonio Esteve.

[iii] Alrededor del 90% de defunciones y traumatismos por accidentes de tráfico ocurren en países con ingresos bajos o medianos, en los que circulan menos del 50% del total de los vehículos del planeta.

[iv] Borrell, Carme (2015). Epidemiología social: la persona, la población y los determinantes sociales de la salud, 33-37, en Casino y Fernández (coord.) Epidemiología para periodistas y comunicadores, Barcelona: Fundación Dr. Antonio Esteve.

[v] Adriana Moiso (2007). Determinantes de salud, en Fundamentos de salud Pública (revisado el 8 de enero de 2018)

[vi]  Adolfo Gerardo Álvarez Pérez et al (2010). Actualización conceptual sobre los determinantes de la salud desde la perspectiva cubana, Rev Cubana Hig Epidemiol v.48 n.2 Ciudad de la Habana Mayo-ago. 2010 (revisado el 3 de julio d 2018)

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