El Consultorio Ético cumple 20 años, así comenzó todo
29 de Septiembre de 2020

El Consultorio Ético cumple 20 años, así comenzó todo

A propósito de las dos décadas de creación del Consultorio Ético de la Fundación Gabo, rescatamos el documento de la serie Historia Antigua de la entonces llamada FNPI, donde se rememora cómo se gestó la idea gracias al apoyo de la UNESCO.
Fotografía: Edwin Andrade en Unsplash. Usada bajo licencia Creative Commons.
Red Ética

Desde septiembre del 2000, la Fundación Gabo y la UNESCO comenzaron a ofrecer el servicio del Consultorio Ético Virtual, que consiste en la atención personalizada a través de la Internet, a periodistas, estudiantes de periodismo y demás profesionales interesados, sobre temas relacionados con la ética periodística. Desde sus orígenes ha estado a cargo del periodista y experto Javier Darío Restrepo.

Este proceso se inició en el marco del proyecto de Periodismo para la Paz, funcionando a través de la página web de la Fundación Gabo y con la financiación de la UNESCO. La acogida que tuvo este proyecto, inédito en la región, fue muy alta. Desde que empezó hasta finales del 2006 se atendieron alrededor de setecientas consultas, provenientes de varios países de América Latina y de España, entre los que sobresalen México con 119 consultas, Colombia con 117 y Venezuela con 99. Todas las preguntas que se han realizado pueden ser consultadas en la página de Internet de la Fundación Gabo. Los temas que más se consultaron son ética e identidad periodística, compromiso con la verdad, responsabilidad social e independencia.

La respuesta de los periodistas del continente en los años anteriores indica que la ayuda del Consultorio Ético se siente como necesaria porque:

1.- La formación universitaria en este campo es escasa y teórica, sin una fuerte conexión con la realidad del ejercicio profesional.

2.- Los problemas éticos diarios – reflejados en las consultas -  se han intensificado por el cambio que en los medios ha introducido una estructura predominantemente comercial.

3.- El periodista no dispone de bibliografía ni de profesionales con capacidad de respuesta para sus demandas de orientación sobre casos concretos.

Un retrato de nuestra región

Se agregan a estas circunstancias, los conflictos derivados de la precaria situación de la libertad de información en el continente. Cifras de la Organización de Estados Americanos muestran que en Latinoamerica en el 2006 fueron asesinados por motivos de su profesión 19 periodistas, nueve de ellos en México, país que en materia de derechos humanos relacionados con la prensa fue calificado, por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, como “el sexenio negro del periodismo”.

En la ya polarizada y convulsionada Venezuela, por otra parte, la no renovación de la concesión al canal Radio Caracas Televisión desató una gran crisis política, que se agudizó con la amenaza del presidente Hugo Chávez a Globovisión y con el enfrentamiento que mantiene con el canal estadounidense CNN, y que muestra que los problemas para el ejercicio del periodismo independiente y libre en ese país continuarán, como ha sido ya característico en su mandato.

Otros países con gobiernos de izquierda, parecen seguir el ejemplo del presidente Hugo Chávez. Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y Daniel Ortega en Nicaragua han retado ya publicamente la labor de la prensa en sus países, y las organizaciones mundiales que defienden la libertad de expresión tienen sus radares orientados hacia estos lugares.

En Colombia la situación tampoco es la mejor. Si bien es cierto el número de periodistas asesinados por razones del oficio ha disminuido, lo cual se explica en parte por el proceso de desmovilización de los grupos paramilitares, el riesgo sigue siendo alto para los periodistas en Colombia. La corrupción política aparece como el gran protagonista, en un escenario donde la presencia de actores armados ilegales –guerrillas y paramilitares– y el narcotráfico hicieron de Colombia el lugar más peligroso para el ejercicio de la profesión.

Según diversos informes y opiniones de expertos, hay además en América Latina en general una tendencia cada vez más marcada hacia la autocensura, originada especialmente por intereses económicos. La internacionalización de las economías, la consolidación de grandes grupos dueños a su vez de medios de comunicación, se empieza a perfilar como la gran amenaza del periodismo libre e independiente.

En medio de este paisaje, los periodistas se encuentran cada vez más solos. Luchar contra la corrupción, el sistema y a veces, la empresa misma que los emplea, supone tal cantidad de desgastes, que muchas veces la práctica profesional pierde su norte y su esencia.

Una herramienta para los periodistas

Hemos notado que el Consultorio Ético se ha constuido en una herramienta fácil, accesible y muy útil para brindar a los periodistas iberoamericanos un apoyo puntual en la solución de sus dilemas éticos cotidianos, pues recordemos que, como lo señala el maestro Javier Darío, “en asuntos éticos no es posible dar respuestas absolutas y cada quien es el responsable de dicernir cuál es el camino que debe escoger ante un reto de conciencia profesional”.

No obstante, sus consultas y respuestas se han constituido en un referente para muchos periodistas y académicos del continente. Sus respuestas, ampliamente documentadas y con sugerencias bibliografías para profundizar en los temas analizados, dan elementos de juicio a los profesionales interesados en cualquiera de los tópicos tratados, que tienen la virtud de no ser hipotéticos sino reales.

Como bien lo dice Javier Darío Restrepo en su libro del taller y el consultorio ético: “Durante estos años en los talleres que he dictado en distintos países del continente, muchos reporteros me han dicho que el Consultorio Ético es un instrumento de actualización para el estudio y la reflexión del oficio”.

A pesar del difícil escenario que se vive para los periodistas, una de las debilidades que hemos notado en este proyecto es la escasez de expertos en ética periodística, a partir, no sólo del estudio teórico, sino sobre todo, desde una reflexión concienzuda a partir de la práctica misma del periodismo, pueda convertirse en guía para sus colegas. Esta carencia ha sido corroborada por el maestro Javíer Darío Restrepo quien es el titular de un curso por internet de ética con la Universidad de Texas. El grupo está integrado en gran parte por profesores de universidades en Argentina y la respuesta indica que se necesita un trabajo de actualización del profesorado de ética.

Así que esta es una de las grandes potencialidades que tiene el Consultorio Ético en cabeza de Javier Darío Restrepo, que queremos relanzar, planteando un objetivo más ambicioso como es el de la creación de un grupo de expertos en Amárica Latina que permita replicar esta experiencia a niveles nacionales, y también, ampliar la capacidad de respuesta de este Consultorio Ético.

Desde 2011, el Consultorio Ético se articuló con la Red Ética, un proyecto de la Fundación Gabo que es posible gracias a la alianza con el Grupo Bancolombia y Grupo SURA, la cual propone un espacio de reflexión y debate acerca de los cambiantes desafíos éticos del oficio periodístico.

 

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