4 claves para ofrecer una dieta equilibrada y nutritiva de noticias
20 de Septiembre de 2016

4 claves para ofrecer una dieta equilibrada y nutritiva de noticias

Inspirado por el movimiento de Slow Food, que busca mejorar la calidad de la comida produciéndola de una manera que no dañe el medio ambiente, tenga un precio asequible, y le permita a sus productores obtener un rendimiento justo, el escritor y periodista Peter Laufer ha lanzado el movimiento por las Slow News.
Fotografía: Ponce Photography en Pixabay / Usada bajo licencia Creative Commons
Red Ética FNPI

Inspirado por el movimiento de Slow Food, que busca mejorar la calidad de la comida produciéndola de una manera que no dañe el medio ambiente, tenga un precio asequible, y le permita a sus productores obtener un rendimiento justo, el escritor y periodista Peter Laufer ha lanzado el movimiento por las Slow News, con el que pretende darle un enfoque “más saludable” al periodismo, ofreciéndole a la audiencia una dieta equilibrada y nutritiva de noticias.

“Las noticias de ayer, mañana” es el lema de las Slow News, eliminando el afán por la urgencia, permitiendo así que los lectores y los periodistas cuenten con un tiempo valioso para rumiar la información.

“Este enfoque mira hacia atrás, en contra de la aceleración que está arrasando con la industria, a medida que las organizaciones de noticias tratan de encontrar la manera de hacerle frente al cambio de modelo de negocio tradicional”, dijo Laufer al Foro Mundial de Editores (WAN-IFRA).

En muchas redacciones, los periodistas tienen que hacer malabares con muchas cosas a la vez: mensajes de redes sociales, vídeos, podcasts, blogs, informes para radio y televisión – todos dirigidos a satisfacer el hambre de más contenido con apariencia de noticias.

“Dedicarse solo a hacer más ruido en más plataformas no sirve al periodista en absoluto”, dijo Laufer, quien cree que obligar a los periodistas a trabajar “en todo a una gran velocidad” ha llevado a que se pierdan los controles de calidad en la elaboración de noticias.

Una conversación con un amigo periodista se grabó en la cabeza de Laufer. Él dijo que tenía tanto que hacer por estos días, que ya no tenía tiempo para escribir. “Eso probablemente significa que no tiene tiempo para pensar, y apenas tiene tiempo para hacer periodismo de verdad”, afirmó Laufer en una conferencia pronunciada durante el Festival Internacional de Periodismo, realizado en Perugia, Italia, donde compartió sus principios para producir periodismo de calidad.

1. Reducir las noticias con pocas calorías

Las salas de redacción deben dejar de sobrecargar a su personal con la tarea de proporcionar actualizaciones continuas noticias de última hora que las audiencias no necesitan, aconseja Laufer.

“Si su casa está en llamas, necesita saberlo de inmediato para alcanzar a salir. Pero si la casa de otra persona está en llamas, en otro continente a un océano de distancia, no es necesario saberlo de inmediato “, argumenta.

No tiene sentido llevar a nuestra audiencia actualizaciones instantáneas sobre los bomberos y ambulancias que llegan a la escena. Según Laufer, “informar de esta forma que está tan de moda, solo conduce a una pérdida de la emoción y crea una sensación de ansiedad constante en la audiencia”.

Eso no son noticias. Solo es un discurso redundante y sin sentido que suele ser completamente innecesario para nuestra existencia, y que se utiliza para llenar el tiempo y el espacio, para atrapar ojos y mantenerlos allí, ya sea en la televisión, en internet u otras plataformas.

2. Ofrecer una dieta equilibrada y nutritiva de noticias

Si todos los periodistas están en el lugar de los hechos, sugiere Laufer, se puede hacer un esfuerzo para ir a otro lugar y encontrar una historia que muestre una perspectiva diferente de lo que está sucediendo.

“Obviamente, eso no es una cosa fácil de hacer cuando se trabaja dentro del sistema de ‘última hora’, pero ese modelo se rompe cuando la audiencia pierde el interés”, dijo.

Lo que los periodistas necesitan es que sus jefes los saquen de las noticias de último minuto, y les permitan sacar algo de la creatividad que ha estado anestesiada por estar persiguiendo las sirenas, asegura Laufer.

Dar un paso atrás para distanciarse de la precipitación actual en la que  viven los reporteros, les permitirá producir historias que sean más consecuentes y de valor para el consumidor, apelando al deseo de la audiencia que quiere ser entretenida al mismo tiempo que informada.

3. Las noticias de la semana por el precio de un café con leche

En su libro Slow News, que invita al público a frenar su consumo de noticias, aplicando las 64 reglas de una mejor alimentación de Michael Pollan, Laufer encuentra una conexión integral entre la comida y las noticias.

La metáfora de “recibes-lo-que-pagas” es particularmente relevante. “La mejor comida cuesta más, ya que ha sido cultivada con más cuidado”, asegura Pollan. Igualmente, es importante que en el lado del consumidor haya un reconocimiento de que es necesario pagar por las noticias de calidad. “Está mal visto comer en un restaurante y no pagar la factura”, comenta Laufer. Entonces, ¿por qué el público no ve las noticias como una mercancía más, al igual que los alimentos, el agua o la gasolina?

4. Los lectores son un ingrediente activo

El público se está dando cuenta cada vez con más frecuencia de que los medios están ofreciendo material vacuo, lleno de errores y hecho a la carrera, lo cual es algo positivo  según Laufer, quien anima a los consumidores a que proactivamente dejen de seguir y ver pseudo-noticias.

Él quiere que los lectores sean participativos, educados, y que asuman la responsabilidad de buscar – y pagar – por noticias de calidad. Tiene que haber un núcleo de periodistas y organizaciones de noticias dedicado a hacer el trabajo. Y el objetivo del movimiento Slow News es representar eso – la promoción del periodismo con sustancia, preciso, limpio y claro.

“Este es un concepto que debemos reconocer como sociedad. Y como profesionales que trabajan en esa sociedad, tenemos un trabajo que hacer: educarnos a nosotros mismos, a nuestros empleadores y la audiencia, haciendo que todos veamos la mala dirección en la que nos encaminamos”, concluye Laufer.

Artículo publicado originalmente en inglés por WAN-IFRA. Traducido y publicado en español con permiso del autor.

 

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