Corresponsal de Time en Colombia analiza el caso de Roméo Langlois
24 de Abril de 2012

Corresponsal de Time en Colombia analiza el caso de Roméo Langlois

En la entrevista concedida a Hernán Restrepo, Otis se refiere a las normas de comportamiento ético que deben regir a todo periodista que cubre temas relacionados con el conflicto bélico.
Red Ética

A propósito del secuestro del periodista francés Roméo Langlois por parte de la guerrilla de las FARC luego de un enfrentamiento con el Ejército en las selvas del Caquetá, la Red Ética de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) entrevistó a John Otis, quien ha sido corresponsal en Bogotá para la revista Time desde hace 15 años y es autor del libro “La Ley de la Selva”, sobre la Operación Jaque.

En la entrevista concedida a Hernán Restrepo, gestor de contenidos de la Red Ética de la FNPI, Otis se refiere a las normas de comportamiento ético que deben regir a todo periodista que cubre temas relacionados con el conflicto bélico, a las particularidades del caso de Langlois y a los riesgos que se corren al ser corresponsal de guerra en Colombia.

Hernán Restrepo (HR): Desde su experiencia como corresponsal cubriendo el conflicto colombiano para la revista Time, ¿Qué normas éticas suele seguir usted cuando va a abordar una noticia relacionada con el conflicto en nuestro país?

John Otis (JO): Primero, uno tiene que ser neutral, no tomar lados en la guerra y así uno puede ir informando sobre su transcurso. Hacer un reportaje sobre el Ejército, y de vez en cuando sobre la guerrilla. Uno tiene que ser muy ético en eso. Creo que ese el caso de Langlois. Él estuvo con el Ejército porque estaba haciendo un reportaje sobre la lucha contra las drogas en Caquetá y desafortunadamente tuvo mala suerte. La patrulla fue atacada por las Farc, y él fue después secuestrado por la guerrilla. Pero él es un periodista muy ético y neutral. Así es como uno debe ser.

HR: ¿Pero podría decirse que Roméo cometió un error al haberse puesto un chaleco y un casco que los guerrilleros pudieron haber asociado con que fuera un integrante del Ejército, o es simplemente un gaje del oficio?

JO: Generalmente cuando uno se inserta con el Ejército, uno tieneque ir bajo las condiciones de ellos. Y el Ejército, en mí experiencia, ha querido que uno porte un chaleco y un casco cuando uno está en medio del conflicto para la protección del mismo periodista, y obviamente el Ejército no quiere que nada le pase al periodista. No estoy seguro, pero supongo que Roméo tenía casco y chaleco del Ejército. La otra alternativa es uno mismo traer su propio casco y chaleco. A veces se ven periodistas con cascos y chalecos azules que dicen “PRENSA”, para intentar identificarse como periodistas y como una figura neutral en el conflicto, aún cuando uno está con el Ejército o con un grupo armado. No sé si el chaleco de Romero era de color o de camuflaje  o lo que sea. De todas formas, un casco de otro color y un casco que dice “PRENSA”, son medidas que uno puede tomar para distinguirse un poco más. De todas formas en una situación de combate también es difícil distinguir quién es quién.

HR: Hablemos  ahora sobre lo que sucede luego de haber estado en la zona del conflicto y haber capturado el material ya sea una  entrevista en video o en audio, o haber tomado fotografías. Me refiero al proceso que tiene que hacer el periodista al redactar la nota para el medio de comunicación donde trabaja. ¿Usted personalmente cómo hace para que en ese texto que va a escribir se eviten los prejuicios y evite usted mismo involucrarse, o sonar muy hacia uno de los dos bandos del conflicto?

JO: Yo creo que uno trata de seguir esta línea en todos los nortes, no solamente en los nortes de la guerra. Si yo estoy escribiendo sobre las elecciones, o sobre los candidatos, sobre Juan Manuel Santos o Antanas Mockus, o de quién sea, uno trata de tener una nota muy balanceada y es lo mismo cuando uno hace un reportaje sobre la guerra en Colombia. Cuando yo he estado con el Ejército por ejemplo, he mostrado en mis reportajes el peligro y los riesgos que se toman, pero también he explicado en mis notas qué tan difícil es la guerra. Que a veces cometen errores, que a veces hay violaciones de derechos humanos como lo de los falsos positivos. Uno tiene que tratar demostrar la realidad más que todo.

HR: ¿Qué es lo más difícil de ser corresponsal de guerra en Colombia?

JO: Pues yo no me considero como corresponsal de guerra porque yo escribo de todos los temas aquí. La guerra es uno de los temas, pero también escribo de política, por ejemplo estuve en Cartagena con la cuestión del Servicio Secreto de Obama. Cuando yo llegué hace 15 años la guerra era mucho más intensa, entonces pasé mucho más tiempo en Caquetá, en Putumayo, en el Meta, en muchas zonas de conflicto en las que hoy en día ha disminuido la cantidad del conflicto. Pero aún así hablando de dificultades, yo diría que cuando uno anda solo en las zonas de Caquetá y de Putumayo y por esos sitios, uno está tomando un riesgo y no sabe si va a aparecer un retén o pues en esa época la situación del secuestro era mucho más agudo. Uno de estos problemas es que se encuentre con la guerrilla en una situación no planificada, o sea que si no es una entrevista ya arreglada, ellos pueden pensar que uno es espía, que uno es de la CIA. A veces pues es bastante seguro porque uno está con unos profesionales bien armados y puede protegerse para ver situaciones de conflicto, pero no siempre sale bien como lo que pasó con Roméo.

HR: Algunos medios de comunicación tienen una especie de manuales para cubrir los conflictos, que les dan a los periodistas ¿La revista Time tiene algo por el estilo?

JO: Es un tema que no hemos discutido porque como yo digo, yo ando cubriendo  muchos temas aquí. Más que todo antes de irme a zonas de conflicto estoy en contacto con mis editores y discutimos cada situación individualmente porque cada situación es distinta. Si uno va a enfrentarse con Ejército, si uno va a buscar una entrevista con la guerrilla, lo que sea, cada situación es distinta. Entonces tratamos de discutir estas situaciones a medida que aparecen.

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