París: Cuando el periodismo deja de ser periodismo y se hace FAIL
16 de Noviembre de 2015

París: Cuando el periodismo deja de ser periodismo y se hace FAIL

La tragedia en Francia puso a prueba nuevamente los retos de manejar un tsunami de información en medio de la urgencia en tiempo real.
La falsa foto de Veeren Jubbal que fue equivocadamente usada para asociarlo con los terroristas / Clases de Periodismo
Esther Vargas

La tragedia en Francia puso a prueba nuevamente los retos de manejar un tsunami de información en medio de la urgencia en tiempo real. Y como suele pasar, periodistas y organizaciones de noticias cometieron errores de todo calibre.

Vamos a empezar con el más grave: el diario La Razón de España puso en portada la foto de un hombre y lo identificó como uno de los terroristas responsables de la masacre. Antena 3, también de España, hizo lo mismo en su web. En estos tiempos, las correcciones no llegan a través de una carta dos días después. El error generó un aluvión de críticas en redes sociales. Siguiendo el caso planteamos estas preguntas: ¿Dónde quedó el periodismo? ¿Cuándo se decidió que cruzar información y contrastar datos eran prácticas reñidas con la urgencia?

“La primera víctima de las “guerras” es la verdad. Pero parte del periodismo español ni siquiera esa excusa necesita”, se dice en eldiario.es.  Y si bien esta vez cometieron el error dos medios en España, caer en montajes de este tipo no es patrimonio español.

Debemos añadir que Antena 3 borró la nota (pero la huella queda en Google) y que La Razón ofreció unas tardías disculpas, luego de que el propio afectado, el periodista canadiense Veeren Jubbal, tuiteara su indignación por la confusión. A pesar de que el tema fue tendencia y que decenas de usuarios lo mencionaron con el arroba, el diario no se dio por enterado (al menos, optó por el silencio durante largas horas).

Este caso y otros tantos durante la cobertura fueron enumerados y explicados en estos espacios de fact checking de Le Monde y Libération. Ver aquí y aquí.

La noche de ayer compartí las recomendaciones de ambos sitios en Clases de Periodismo:

1. Presumir que la información publicada en línea por un desconocido es posiblemente más falsa que es cierto.

2. Preferir la información compartida por medios conocidos y periodistas identificados. No considerar esta condición suficiente para que la información que comparten sea cierto. En situaciones de crisis, la información se propaga rápidamente y con frecuencia se descubre que es incorrecto en una etapa posterior. Es mejor esperar a que varios medios de comunicación la difundan para compartir el mismo hecho antes de considerarlo fiable.

3. Una foto no es nunca evidencia por y en sí misma, especialmente si proviene de una cuenta desconocida. Puede ser antigua o manipulada.

4. Un principio básico es comparar: si varios medios de comunicación confiables proporcionan la misma información, hay una buena probabilidad de que resulte cierta.

Pisamos terreno minado. Equivocarse es muy fácil si caemos en la angustia de publicar desesperadamente. Tomar una pausa es más que necesario. Es mejor ser el primero con buena información, pero es terrible ser el primero con información falsa.  De lo primero se acordarán quizás unos pocos. De lo segundo, se hablará dos o tres días, se escribirán artículos como este y el mal ejemplo se llevará a la academia y a algunas tesis. Y lo más grave: la audiencia empezará a desconfiar progresivamente. La credibilidad es el gran capital de un medio. No podemos perderla por la urgencia de recibir clics, retuits o compartidos.

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