Brasil: por la restauración de los principios del periodismo político
11 de Agosto de 2015

Brasil: por la restauración de los principios del periodismo político

Fragmento del artículo completo presentado en el II Foro Brasileño de Estudios de Posgrado en Ciencias Políticas en la Universidad de São Carlos (UFSCar) – São Paulo.
Fotografía: Senado Federal en Flickr / Usada bajo licencia Creative Commons.
Neuma Augusta Dantas e Silva

Fragmento del artículo completo presentado en el II Foro Brasileño de Estudios de Posgrado  en Ciencias Políticas en la Universidad de São Carlos (UFSCar) – São Paulo. El texto se encuentra expandido en la disertación de maestría de la autora intitulada El periodismo político bajo el aspecto ético: el escándalo del senado, de 2009, en las revistas Carta Capital y Veja.

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La corrupción, un elemento presente en el transcurso de la historia brasileña, actualmente ha llamado aún más la atención, tanto del público que exige más integridad de los actores públicos, de los medios de comunicación que pretenden investigar los escándalos permanentes, de las instituciones públicas encargadas del control de plagas y de la protección de los ciudadanos, como también de las organizaciones de la sociedad civil y de sectores de empresas privadas.

Hay varias iniciativas para prevenir y para cohibir la corrupción, en este aspecto, Speck (2001) afirma que una de las novedades sería un enfoque más claro en las medidas preventivas, las cuales tienen como objetivo aumentar los incentivos de un comportamiento ético,

El fortalecimiento del comportamiento ético incluye el esclarecimiento y la educación, como objetivo de aumentar el compromiso con los bienes públicos. Con frecuencia, la trasparencia es el arma más simple y eficiente para evitar arreglos anteriormente tolerados bajo el velo de la desinformación (SPECK, 2001, p.7).

El periodismo investigativo ha prestado buenos servicios en la captura de actos de conducta impropia a nivel administrativo en el campo político, denunciando y fortaleciendo los escándalos mediáticos, o la falta de compromiso de los agentes públicos con los asuntos públicos, sobre todo porque, se exige de su función, veracidad y transmisión de los hechos con agudeza. Actuar como un medio entre los hechos, el vehículo y el público, desafortunadamente, ni siempre acontece con éxito en la ética periodística.

En conferencias sobre El Papel de la prensa y del periodista en el mundo actual, Sergio Mattos (1993) ya observaba los cambios del lenguaje del periodista en sus coberturas, sobre todo en la televisión, donde se presenta como un “telespectador y no como un trasmisor de noticias, aunque también como un actor que participa de ella” (MATTOS, 1993, p.124), al modelo de, “El ministro fulano me dijo hace poco”, “el gobernador zutano me confesó” […] O entonces toman la decisión de entrevistar al azar un puñado de personas en las calles, sobre algún asunto técnico (que probablemente tomó varias horas de trabajo de expertos) y luego trasmitir su conclusión: “la población está en contra de tal medida” informando de esta manera, irresponsablemente, para miles de personas, una idea falsa de la realidad (Ibdem, p.124).

Esa intimidad y auto-importancia, para el autor, demuestra un mal ejemplo de periodistas de TV que toman una postura de dueños de la noticia e influyen en los nuevos periodistas, como si este fuera el nuevo lenguaje a ser utilizado por los medios impresos. Se cree que de esta manera, el profesional que da entrevistas en donde habla de su vida particular, demuestra sus preferencias de moda o presenta su casa a revistas especializadas opta más por actuar en el escenario mediático que por servir de médium de las informaciones, afectando en gran medida los elementos básicos de su práctica. Son muchos los autores que clasifican y defienden el cumplimiento de tales elementos, vinculándolos al buen periodismo.

Bill Kovach y Tom Rosenstiel, en el libro Los elementos del periodismo – lo que los periodistas deben saber y lo que el público debe (2003), defienden nueve principios básicos del periodismo (apud Tambosi, 2005):

  1. La primera obligación del periodista es la verdad.
  2. Su principal lealtad es con los ciudadanos.
  3. Su esencia es la disciplina de la verificación.
  4. Sus practicantes deben mantener independencia de aquellos a quienes cubren.
  5. El periodismo debe ser un monitor independiente del poder.
  6. El periodismo debe abrir espacios para la crítica y para el compromiso público.
  7. El periodismo debe esforzarse por presentar lo que es importante de manera interesante y relevante.
  8. El periodismo debe presentar noticias de forma accesible y equilibrada.
  9. Los periodistas deben tener la libertad de trabajar de acuerdo a su conciencia.

Según la interpretación hecha por Orlando Tambosi, el objetivo de Kovach y Rosenstiel es el de desentrañar tales elementos que consideran ser los objetivos del periodismo: “Proveer información a las personas para que sean libres y capaces de autogobernarse”, sin duda alguna, un objetivo democrático. Los autores americanos también consideran que la independencia es el mandamiento central del periodismo, por encima de la imparcialidad o la neutralidad (ningún periódico o periodista es neutral; lo importante es aproximarse a la neutralidad); la independencia es más tangible y concreta (TAMBOSI, 2005).

El análisis de los elementos que afectan la ética es variado y el diagnostico concluye en el mismo punto de incredulidad del periodismo. Marcondes (2002) se refiere a la “saga de los canes perdidos” para hablar de las equivocaciones en la forma de conseguir y divulgar las informaciones, entre ellas, la falta de respeto hacia el otro para obtener un espacio; dicho de una manera más simple, la verdad llega a ser obsoleta por causa del impacto, o sea, del efecto-choque de la novedad (Ibid, p.132). Este es un buen ejemplo de valores invertidos.

Otros elementos tales como preferir el sensacionalismo, la baja calidad del texto, la falta de un buen uso del portugués y el descuidado uso de fuentes de información, son motivos para generar falta de credibilidad y de fe en los lectores.

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Neuma Augusta Dantas e Silva es graduada en Letras Vernáculas y Comunicación Social-Periodismo. Mestre en Comunicación y Política por el Programa de Posgrado en Comunicación y Cultura Contemporáneas. Investigadora del Grupo de Estudios de Comunicación, Política y Redes Digitales-CP-Redes.

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Puede leer el artículo completo aquí.

ÉTICA Y TRANSPARENCIA Traducción Al Español - Neuma Augusta Dantas e Silva by Red Ética Segura - FNPI on Scribd

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