¿Deben los medios controlar lo que sus periodistas hacen en las redes sociales? Conozca las opiniones de los participantes de nuestro foro virtual

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El foro de Nodo Digital que se refirió al tema de si las empresas periodísticas tienen derecho a vigilar lo que sus periodistas hacen en las redes sociales, arrojó varias opiniones que apelaron a la libertad de expresión para pronunciarse en contra de esta posibilidad.
Carolina, una de las comentaristas, dijo: "Los periodistas deben poder usar las redes sociales como esparcimiento, como una forma de estar en contacto con los amigos y  la familia. Una red social es eso, una red social, no una red laboral en la cual el jefe pueda incidir". Pamela Acosta sigue la misma línea al afirmar: "el uso de blogs y otros servicios de internet ofrecen a los medios la oportunidad de mostrar un rostro cálido a su audiencia, con nombre y apellido, a través de sus periodistas y que ésta note que son seres humanos con ideas y sentimientos propios que incluso pueden diferir con los de sus medios".
Ángeles Mariscal, sin embargo, tiene un punto de vista distinto: "Si los periodistas nos hemos forjado un nombre a lo largo de nuestra carrera y lo que nos avala es nuestra credibilidad, debiéramos cuidar esta misma en cada uno de nuestros actos porque finalmente sí somos figuras públicas y estamos bajo el escrutinio de nuestros lectores y de las personas de quienes escribimos. He visto que algunos reporteros quieren respaldar sus dichos con su nombre de profesionistas, exigiendo a su vez la libertad de ser un ciudadano común, lo cual me parece una incongruencia". 
Blanca Abarca, propone un punto medio, "que los reporteros tengan dos cuentas en las redes sociales: una, personal, y otra de carácter institucional. Para esta última creo que sí deberían aplicarse las normativas expuestas por las corporaciones mediáticas. Así, tendremos claridad si estamos hablando con el ciudadano, que puede disentir de algunas directrices editoriales, o con el periodista, que debe acatar ciertas medidas de carácter institucional".
A lo anterior Delfo Tomislav Gastelo Miskulin responde: "A mi criterio no existe incongruencia alguna en que el blog de un comunicador esté de la mano con la línea que este tiene en un medio de comunicación, puesto que si es realmente quien es en el medio, esto va ser igual en cualquier blog o red social en el que esté. La incongruencia aquí seria si lo que hace en su blog o red social no va de la mano con lo que dice o difunde en el medio en el que labora".
Marta del Vado ganadora en la categoría radio del Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI en la octava convocatoria por su trabajo "Los muros del mundo" complementa: "Yo creo que el periodista es periodista dentro y fuera de su medio de comunicación; así como persona, dentro y fuera de una redacción. Por supuesto que el periodista tiene que tener la libertad absoluta para participar en las redes sociales sin tener que estar bajo las directrices de su medio, sólo faltaba que nosotros mismos acotáramos nuestra libertad de expresión. Claro que la información que un periodista pueda publicar es o puede ser delicada... pero ese límite no debe venir impuesto nunca por el medio -ni por nadie-, sino por la ética y el sentido común".
Otros refutaron fuertemente la norma en la cual dice que nunca se debe abandonar la objetividad. "El ser humano no es una máquina, no existe en la tierra ser imparcial y los propios medios tampoco lo son, aunque así lo quieran hacer creer" comenta Gabriel Vargas.
A esto Cristian Alarcón, periodista argentino y director de talleres de la FNPI, añade: "Avanzan sobre nuestra vida privada achicando las redacciones, despidiendo periodistas en todo el mundo y ahora se les ocurrió que también lo pueden hacer hasta con las redes sociales bajo la excusa de siempre, la más vieja del periodismo mundial, la inexistente objetividad".
Nicolás Loyarte - Editor periodístico de El Litoral.com en Santa Fe, Argentina- ve completamente inviable el asunto: "Creo que intentar hacer callar a un periodista por fuera de los límites de papel, digitales, sonoros o visuales de la empresa para la que presta servicios periodísticos profesionales es un imposible. Ya lo decía nuestro Rodolfo Walsh, con su Cadena Informativa: "Difunda esta información, sienta la satisfacción moral de un acto de libertad", y lo hacía mediante un pasquín, por cartas, o como fuere".
Tampoco hicieron falta las voces de indignación, Laura Balhas opina: "Si el medio de comunicación en el cual trabajo me coarta y vigila mi vida privada dejaría automáticamente de trabajar allí y comenzaría a revisar cómo es que entré en un lugar así, que cosas no dejé en claro al ingresar y por qué mis convicciones quedaron en la entrada". Y Azucena Castillo agrega: "En mi opinión, son los dueños de los medios de comunicación los que deben revisar su agenda y prioridades en el mundo real, no el periodista o comunicador en las redes sociales donde interactúa". Es notorio que hay perspectivas divergentes en torno al tema, no obstante la mayoría están en contra del control de los medios sobre sus periodistas en las redes sociales. Por otra parte, queda en duda el verdadero poder de las audiencias al ver que a pesar de las duras críticas diarios como Los Angeles Times siguen enviando instructivos.
 

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