Los límites éticos de la foto motivo o referencial

Los límites éticos de la foto motivo o referencial

Es momento de que los editores tomemos consideraciones a la hora de elegir sus fotos motivo o referenciales.
Fotografía: Matthias Ripp en Flickr / Usada bajo licencia Creative Commons
Esther Vargas

A menudo se escuchan en las redacciones pedidos como “busca una foto motivo” para esa nota. Sé que los editores gráficos son los que más reniegan, pero no hay forma de ilustrar la noticia, editorial o artículo. Quizás podríamos recurrir a un ilustrador, sin embargo, en los apuros del cierre a veces resulta imposible.

Así que la foto motivo o referencial es parte ya de los cierres y en estas urgencias se cometen errores, algunos graciosos y otros preocupantes.

Se trata de un tema que me interesa desde hace mucho.Cierta vez escribí una nota titulada “La foto referencial y el verdadero gato”, donde un diario peruano contaba la curiosa historia de un gato que transportaba armas y teléfonos a delincuentes en una cárcel de Brasil. La foto del gato era un gato cualquiera y no el gato que las autoridades ‘inmovilizaron”. No es un tema para escandalizarse. Incluso, a muchos nos generó risa que el gato del diario peruano era mejor parecido que el gato cómplice de los presos.

Pero hay situaciones molestas.

Y es la que contaré a continuación.

Hace unas semanas en la web Sin Etiquetas, un medio LGBTIQ que dirijo, la periodista mexicana Liliana Falcón Zertuche decidió contar en exclusiva los detalles de su boda con una mujer y facilitó un puñado de fotos. La semana pasada, Reporte Indigo difundió en su edición web e impresa una de las fotos de la boda sin crédito. Pero lo que más molestó al equipo editorial no fue solamente la falta de crédito –que de por sí es ya una mala práctica ética–. Lo que indignó a la protagonista de la historia y al grupo de periodistas que hace este sitio gestionado con recursos propios de sus creadores es que la foto acompaña una columna que va contra la postura editorial de Sin Etiquetas como pueden ver en el siguiente tuit.

La columna se opone a la entrega de una guías docentes en Ciudad de México sobre la lesbomaternidad. El argumento: confundir a los niños. Respetamos el punto de vista del columnista, pero lo que lamentamos es que una foto que nada tiene que ver con el tema sea usada para sostener su punto de vista con fines ‘ilustrativos’.

Sin Etiquetas aguarda la rectificación de Reporte Índigo y la compensación por daños y perjuicios a la protagonista de esta historia, cuya imagen aparece avalando una postura homofóbica.

Es momento de que los editores tomemos consideraciones a la hora de elegir sus fotos motivo o referenciales. Hay que pensar los pro y lo contra. Y me incluyo porque seguro he cometido errores. Más allá de decir que es bonita o adecuada debemos tener claro si la foto es pertinente para el contexto. Es decir, el editor debe leer el material y no dejarse guiar por el titular o por el comentario al paso del columnista.

 

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