Taller de periodismo investigativo de largo alcance con María Teresa Ronderos y Alberto Donadio
7 de Octubre de 2016

Taller de periodismo investigativo de largo alcance con María Teresa Ronderos y Alberto Donadio

A partir de dos casos trabajados por los maestros se proponen consejos y técnicas para trabajar en temas de investigación de largo aliento, y se suministra un listado de base de datos útiles para periodistas.

EL COMPROMISO CON LA EXACTITUD

Relatoría del taller de periodismo investigativo de largo alcance con María Teresa Ronderos y Alberto Donadio

Guayaquil, Ecuador, del 4 al 7 de septiembre del 2007

 

Organizado por

Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI)

Corporación Andina de Fomento (CAF)

 

Apoyado por

Fundación El Universo

Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS)

 

Relator: Jorge Raúl Imbaquingo, jimbaquingo@yahoo.com

Editor: José Luis Novoa

 

María Teresa Ronderos

Colombia

 

Directora de Semana.com, sitio web de la revista impresa de la que también ha sido editora general y asesora. Preside la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia. Politóloga, con una maestría en Ciencia Política de la Universidad de Syracuse (Estados Unidos) y especializada en periodismo en la misma universidad. Inició su carrera como reportera independiente en Argentina (1983-1988), donde cubrió los procesos de retorno a la democracia en el Cono Sur. Volvió a su país donde dirigió el programa de opinión en televisión, Testimonio, e hizo varios documentales, entre ellos, El Juego del Poder. Fue la primera mujer en ser editora política del diario El Tiempo (1992-1994). Luego fue directora del telenoticiero Buenos Días Colombia y de la revista La Nota Económica, de la cual fue columnista, lo mismo que del diario El Espectador. En 1996 obtuvo la prestigiosa Knight Fellowship para estudiar un año en la Universidad de Stanford. Desde 1997 es profesora y conferencista de la FNPI sobre la cobertura de temas políticos y sociales.

Alberto Donadio

Colombia

Periodista y abogado. Es uno de los pioneros del periodismo investigativo en Colombia, al que ha dedicado más de 30 años de vida profesional. Junto a Daniel Samper y a Gerardo Reyes conformó la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo. Ha denunciado los más graves casos de corrupción en Colombia, hundió al banquero Jaime Michelsen, destapó el escándalo del Banco del Estado, denunció los privilegios de los hermanos del presidente César Gaviria y sacó a la luz la corrupción en la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. Desde su primer libro, escrito en 1983, se ha ocupado de la corrupción en los bancos y en el gobierno; el manejo irregular de los fondos del subsidio familiar; la penetración de los nazis en Colombia; la dictadura militar del general Gustavo Rojas Pinilla; la guerra entre Colombia y Perú en los años treinta, entre otros temas.

Resumen:

“El compromiso con la exactitud” es la relatoría del taller que dictaron los periodistas colombianos María Teresa Ronderos y Alberto Donadio en Quito, en septiembre de 2007, a petición de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano y la Corporación Andina de Fomento. A partir de dos casos trabajados de los maestros se proponen consejos y técnicas para trabajar en temas de investigación de largo aliento, ofrece alternativas para escribir textos tan complejos, repasa cómo está el acceso a la información en América Latina y suministra un listado de base de datos útiles para periodistas. (6460 palabras).

Palabras clave:

Periodismo investigativo, narración periodística, acceso a la información, bases de datos para periodistas, perfil periodístico, corrupción, contratación pública.

EL COMPROMISO CON LA EXACTITUD

Los aportes principales del taller dirigido por María Teresa Ronderos y Alberto Donadio en septiembre de 2007 se han organizado en esta relatoría así:

  1. Los farsantes (una investigación de Alberto Donadio)

  2. Los barones del agua (una investigación de María T. Ronderos)

  3. Filones recurrentes: las personas y la contratación pública

  4. Cómo darle forma a un reportaje de investigación

  5. El acceso a la información en Latinoamérica

  6. Bases de datos en Internet

1. Los farsantes

Alberto Donadio publicó en 2003 un libro titulado Los Farsantes, sobre la quiebra del Banco Andino de Colombia, una subsidiaria de Banco del Popular de Ecuador. Durante los cinco años de investigación tuvo que documentarse ampliamente sobre los inicios del banco, las operaciones financieras antes de su caída y, sobre todo, el proceso de cierre y la intervención estatal de esta institución financiera.

La historia

Donadio empezó por explicar que el Banco Popular era una pequeña institución financiera en Ecuador. En 1987 fue adquirido por un grupo de accionistas encabezado por Nicolás Landes Guerrero, hijo de inmigrantes norteamericanos. Landes había labrado una carrera brillante en el Citibank de Sao Paulo, Brasil. Bajo su gestión, el Banco Popular llegó a ubicarse como el quinto banco de Ecuador, incluso la revista Euromoney lo catalogó como el mejor banco del país.

A mediados de la década de 1990, Popular empezó a comprar bancos en el exterior. La guerra entre Ecuador y Perú (1994) no le permitió comprar uno en Perú y se optó por comprar el Banco Andino de Colombia. Según Donadio, esta operación fue la que finalmente hizo quebrar a Popular. Los problemas de cartera de Andino y la crisis económica de Colombia lo pusieron en una posición peligrosa.

A la par de Banco Andino, en Colombia operaba otro banco ecuatoriano, el Banco del Pacífico, que también estaba a punto de quebrar, así que se pensó en la fusión de estas dos instituciones. La unión estaba planificada para el 20 de mayo de 1999. Sin embargo, una crisis profunda del sistema financiero de Ecuador hizo que el gobierno de Ecuador decretara el 8 de marzo de 1999 un feriado bancario. El efecto en Colombia fue que los clientes de Banco Andino y Banco del Pacífico se apresuraron a retirar sus depósitos.

Para el 20 de mayo de 1999 ninguno de los dos pudo cumplir con una capitalización exigida por la superintendencia bancaria de Colombia y fueron intervenidos.

En su momento ambos bancos recaudaron impuestos del público, pero luego demoraron la devolución de estos dineros. La directora de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (DIAN), Fanny Kertzman, alegó que el Banco Andino se había robado impuestos por 64 millones de dólares. El 9 de septiembre de 1999 interpuso una acusación en una corte de Florida (Estados Unidos), con la ayuda de la firma de abogados White&Case, que recibió dos millones de dólares por sus servicios.

Estas noticias sobre la grave situación de la subsidiaria de Colombia derivaron en un retiro masivo de dineros de los depositantes de Ecuador, por cerca de 50 millones de dólares. El Banco Popular fue intervenido, pasó a manos del estado ecuatoriano el 12 de octubre de 1999, y el principal accionista del banco, Nicolás Landes, fue destituido como gerente.

La principal hipótesis del libro es que en el Banco Andino no se produjo ningún fraude al estado colombiano, que las acusaciones fueron realizadas para provocar la caída de la matriz en Ecuador y que Colombia pagó dos millones de dólares de su erario para interponer una demanda en el extranjero por una denuncia falsa de la directora de la DIAN.

Después de la publicación del libro la causa abierta en Estados Unidos fue suspendida, ya que el cierre del banco no podía realizarse mediante vía judicial sino por el ente regulador bancario del estado de La Florida.

La metodología

Con ese contexto, Donadio habló sobre los tres requisitos que debe cumplir un texto periodístico para que sea considerado como una investigación, según una definición de la Asociación de Periodistas y Editores Investigativos de Estados Unidos:

  1. La denuncia debe ser de suficiente importancia o interés público.

  2. La revelación tiene que ser por cuenta del periodista, que sea él quien descubra los hechos.

  3. Debe existir un interés en mantener escondidos esos datos revelados.

La mayor parte de las investigaciones, según Donadio, no cumplen esos requisitos. El caso del Banco del Estado es uno de los pocos trabajos publicados que las tiene. “Los que estábamos en la unidad de investigación de El Tiempo no teníamos experiencia en bancos. Cuando empezó la cascada de quiebras financieras, ahí empecé a ir a la Superintendencia Bancaria, en Bogotá. Lo que había eran resoluciones de sanción, que eran los únicos documentos públicos. En uno de ellos encontramos el del Banco del Estado, que lo había tomado Jaime Mosquera Castro, quien tenía muchos contactos en el gobierno. Su sanción era la más grande”.

El banco había hecho unos supuestos préstamos a unos ganaderos, registrados con documentos falsos. El dinero en realidad había sido utilizado para que Mosquera Castro comprara más acciones del banco y por esa vía mantuviera su control. Lo que cambió el rumbo de la investigación fueron las llamadas a algunos de esos supuestos ganaderos. La primera persona fue una señora de Bogotá que le dijo que era secretaria, no ganadera, y que no entendía porqué estaba en eso. “Resultó que había un ganadero que no había recibido préstamos, otro era un chofer, y así sucesivamente. Cuando se publicó el reportaje, la Superbancaria admitió que no sabía del caso y luego intervino del banco”.

La publicación de este reportaje permitió descubrir una modalidad de fraude practicada por muchos banqueros. Luego se promulgó el decreto 2920 que prohibía los auto préstamos. Entonces empezó el declive del mayor banquero del país, Jaime Michelsen, presidente del Banco de Colombia. Para cumplir con ese decreto, un año después Michelsen tuvo que desmontar unas sociedades que tenían el control del Banco de Colombia. Su fortuna, según Donadío, estuvo basada en auto préstamos, y así vino otra acusación y la posterior caída de su banco.

Donadio relató que para su investigación le costó hablar con Nicolás Landes. “En 1982 trabajé en temas de bancos, escribí un par de libros, siempre en la posición de denuncia. Me reuní con Landes con mucha reticencia, pero había mucha información. Todo indicaba que la acusación de Colombia era falsa. Sin embargo, esperaba una prueba que me aclarara todo, y esa vino en una entrevista con una persona que hizo la intervención del banco en Estados Unidos. Él me dijo todos los documentos del caso estaban ahí para ser leídos. Vuelva, léalos y luego hablamos, me dijo. Nunca nadie había entrevistado a este hombre y él estaba dispuesto a decir muchas cosas”.

Con respecto a las entrevistas con los involucrados en una investigación, Donadio dice que son importantes para el derecho a la defensa. “No solo hay que tener las pruebas necesarias sino buscar las posibles defensas, hay que ser fiscal y abogado a la vez. Eso solo se sabe hablando con el acusado. Hay que tener en cuenta que al hacer públicos los juicios (sobre la persona de la que se escribe) está a punto de perder la honra”.

María Teresa Ronderos cree que cuando el periodista llega a las puertas de un reportaje lo primero que aparece son los prejuicios y “eso te nubla y no te deja ver una gran historia”. Para ella la primera gran lección de este taller, luego de escuchar la intervención de Donadio, es que “hasta la historia más improbable puede ser un gran tema para desarrollar”.

Donadio está seguro de que lo más importante en una investigación es hacerla lo suficientemente bien como no tener que hacer rectificaciones a lo escrito. “Cualquier equivocación es la pérdida de la credibilidad”.

También está convencido de que no siempre es recomendable hallar información de los implicados en un caso a través de procesos judiciales.

Finalmente, afirma que no cree que deba existir una metodología creada como tal para hacer periodismo de investigación, sino que más bien se debe confiar en los datos y en la forma cómo las averiguaciones van conduciendo al periodista hacia un determinado sitio. “No sé si valga hacer una metodología, es una cuestión de olfato para no quedar encerrado en fórmulas”.

Eso sí, para Donadio la mejor forma de llevar un caso es documentarse ampliamente. Luego es necesario hacerse un esquema mental de los sucesos que permita hilar la historia con fundamentos al momento de escribirla. “Nunca confío en algo que no sea documental. Por ejemplo, una cosa es decirle algo a un amigo, y otra cosa es sentarse a escribirlo. La cuestión escrita tiene mayor peso. Y eso pasa con mayor razón cuando se trata de documentos oficiales”.

La tallerista Alejandra Matus, de Chile, pregunta a Alberto Donadio cuál ha sido la difusión del trabajo. Él explica que los medios de comunicación en Colombia acogieron el caso, y que solo la historia oficial fue difundida.

Melquisedec Torres, de Colombia, quiere averiguar si el tiempo no hace mella en este tipo de informaciones que ocurrieron hace mucho tiempo. Donadio le dice que con Los Farsantes hubo sucesos de coyuntura que fueron mejor aceptados por el público. “Hay acontecimientos más importantes que sepultan a este tipo de investigaciones, y también hay fatiga en el público para este tipo de historias”.

Su compañera de exposición, María Teresa Ronderos, está segura de que esto ocurre porque la mayoría de la gente no tiene conocimiento del trasfondo de estos temas. “Creo que la gente se satura cuando no conoce el tema. Esto pasa cuando hay periodismo de la filtración”. Para ella, uno de los problemas que hay en Colombia es que muchos periodistas reciben datos de informantes anónimos que tienen intereses en desprestigiar a un tercero, sin dar oportunidad a los agraviados de exponer su punto de vista.

Alejandra Matus interviene para recalcar que en varios países, y cita los casos de Chile y Argentina, se vende la idea de que el periodismo de investigación es el de cámara oculta y que el mercado de los libros de investigación tiene el problema de que no hay editoriales interesadas en desarrollarlo.

2. Los barones del agua

Periodistas unidos

Para María Teresa Ronderos una de las ideas más productivas para el periodismo ha sido la creación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que es “una asociación de periodistas decepcionados de los medios”. Actualmente funciona con 82 periodistas de todo el mundo.

Asegura que se unieron porque comparten la percepción de que las investigaciones de grandes temas ya no son locales sino que involucran a varios países, a organizaciones y redes mundiales, por ejemplo, de trata de blancas, venta de armas, etc. Uno de los problemas de investigar esos grandes casos no todos los diarios tienen redes de corresponsales, de manera que el consorcio soluciona en gran medida esta falencia.

Una de las primeras investigaciones de este tipo fue una que esta periodista realizó con colegas de Perú, Inglaterra y Estados Unidos acerca del contrabando internacional de cigarrillos. En Washington tuvieron acceso a muchos documentos, y descubrieron que “la British American Tobacco (BAT) estaba hasta el cuello” en este asunto. El negocio consistía en que ellos mismos fomentaban el contrabando a través de puertos libres, con lo que no pagaban impuestos y jugaban con los precios a su favor.

Luego de su investigación, que salió publicada en varios medios de comunicación del mundo, varios gobernadores departamentales de Colombia pusieron querellas en contra de estas empresas en una corte de Estados Unidos, al igual que la Unión Europea por la cantidad de cigarrillos que introdujeron en Europa a través de España y Bélgica (este juicio ya terminó y ganó la UE). El resultado de esta publicación fue que se redujo el contrabando. “Esta investigación tuvo una segunda parte, en ella se involucraron ocho periodistas más donde se descubrieron más aristas de este ilícito, incluso varios asesinatos en Hong Kong”.

Otra investigación que realizó este consorcio fue la del negocio de la guerra, en la que se demostró la privatización de la guerra con subcontratistas privados que no tienen ningún tipo de control. “Hay muchas empresas privadas militares que están peleando las guerras de Estados Unidos”. Este trabajo tuvo una gran repercusión y es un testimonio de cómo la ayuda entre los periodistas puede llegar a un desarrollo interesante, ya que de ahí salieron ideas para otros trabajos.

Historia de dos ciudades

Todos los miembros del Consorcio de Periodistas de Investigación se reúnen cada dos años para debatir temas para hacer trabajos conjuntos. Los periodistas de Washington se encargan del financiamiento. En una de esas reuniones a una periodista hindú se le ocurrió el tema de la privatización del agua

María Teresa Ronderos comienza su explicación del caso explicando que existen tres empresas que monopolizan la propiedad del agua al rededor del mundo a través de contratos de concesión de administración de este servicio. Ellas son: Vivendi, Suez, y Thames, que obtienen de ello una utilidad neta de 12 mil millones de dólares al año.

En este año operan en 52 países y le suministran agua a 600 millones de personas, con lo se evidencia una concentración de un poder multinacional. Se podría decir que son empresas multinacionales exitosas, pero el problema es que se descubrió que muchos de sus contratos fueron conseguidos con irregularidades de todo tipo.

El Banco Mundial daba financiamiento para construcción de acueductos e infraestructura, pero pedía que entregara la concesión a subsidiarias de esta tres empresas. Los contratos son muy favorables a estas empresas, ya que el discurso del Banco Mundial es que la concesión era la única manera de salvar estas inversiones, para que no se fuera la plata al caño”, explicó Ronderos.

En Sudáfrica la concesión hizo que el agua fuera impagable para los más pobres, y con eso se difundió la epidemia del cólera. En Cochabamba se subió hasta en 1.000 por ciento el valor y hubo una rebelión popular.

El de Barranquilla (Colombia) era un caso patético, a juicio de Ronderos, “porque se abría la llave y salían pescaditos chiquitos. Los políticos se habían 'tragado' ese servicio, igual en Cartagena. Ahora con la concesión ha mejorado el servicio, pero los contratos han sido increíblemente favorables para esas empresas”.

Otra de las cosas que se encontraron es que cuando las ganancias no son buenas, las empresas se van y la población queda con problemas para el abastecimiento de ese bien vital. En Argentina, una empresa concesionaria hizo todo lo posible para que le cancelaran el contrato porque las ganancias habían bajado tres veces su valor, debido a la crisis económica de ese país.

Yo hice un capítulo de la publicación que se llamaba Historia de dos ciudades, que básicamente cuenta cómo se concesionó el servicio de agua de Cartagena y de Bogotá. El Banco Mundial pagó la asesoría técnica y dio el crédito para la obra en Cartagena con la condición de que se la entregaran al sector privado. Ganó Aguas de Barcelona, subsidiaria de Suez. Sin embargo, la empresa se asoció con los mismos políticos que manejaban antiguamente el negocio”, relató. La empresa fue buena, rápidamente se recuperaron las inversiones, pero al poco tiempo hubo muchos problemas de corrupción.

La otra ciudad de la historia es Bogotá. El Banco Mundial recomendó la misma receta, y el alcalde Enrique Peñaloza se negó. Sin embargo, esta ciudad pudo recuperar su empresa de agua potable y la sacó adelante.

Para Ronderos cuatro aspectos que un periodista de investigación debe procurar son:

  1. No vagar en generalidades. Siempre es difícil obtener la información precisa, porque no siempre hay datos e indicadores procesados. Cuando ocurre esto, no hay que ponerse agresivos, sino que es necesario conciliar posiciones con las fuentes.

  2. Preguntar lo improbable. “Uno a veces se cierra… no hay pregunta que no valga”.

  3. Siempre tomar contacto con “las viudas del poder”, como las llama el periodista Daniel Santoro, que son personas que no están de acuerdo con los repartos en contrataciones públicas dolosas o en negocios ilícitos. “En el reportaje del tabaco, teníamos documentos, pero no teníamos las pruebas de carne y hueso, gente que hablara. En una pelea interna, uno de los distribuidores se quedó fuera del negocio y no ayudó”, ejemplificó

  4. Se requiere que este tipo de trabajos se conviertan en proyectos de carácter personal, ya que el periodista invierte mucho tiempo que nadie financia, que uno lo hace por convicción. Pero que luego puede ser recompensado con la publicación de un amplio reportaje o un libro.

3. Filones recurrentes: las personas y la contratación pública

En la construcción de reportajes de investigación hay dos filones recurrentes: hablar sobre personas y sobre temas de corrupción en el sector público. Casi siempre estas dos directrices se juntan en un mismo trabajo. Lo técnico, la contratación y los grandes negociados necesitan gran dedicación por parte del periodista. Aun así, los personajes, muchas veces, llegan a ser tanto o más importantes.

El perfil

Lo más importante en el perfil es que el lector conozca personaje, sus motivaciones, su psicología, su manera de pensar: ¿Qué mueve a la persona a levantarse por la mañana? ¿Qué lo motiva a hacer las cosas? Por lo común los personajes, como las personas del común, no son planos y de una sola condición. Por eso para que el personaje sea reconocido en toda su condición por el lector, el perfil debe contener sus aspectos positivos y negativos. La idea del perfil es que contenga rasgos muy fuertes que se pueden mostrar mediante cuatro o cinco datos fundamentales. Es recomendable leer revistas como The New Yorker, Gatopardo y Etiqueta Negra, que usualmente publican piezas de este género.

Estos son los procedimientos aconsejados por María Teresa Ronderos para elaborar un perfil:

  1. Hoja de vida o prontuario del investigado. Si no es posible conseguirla es necesario hacer una reconstrucción de los principales sucesos de su vida. María Teresa reconstruyo una hoja de vida de Raúl Reyes, jefe de las FARC, con la información de archivo y también con varias fuentes. La historia se llamó: El rompecabezas.

  2. Entrevista del 'bobo'. Es una primera entrevista para que la persona cuente su vida, son que el periodista entre a cuestionar o controvertirlo. Hay que acercarse al personaje y sacarle la mayor cantidad de información posible. A este primer acercamiento hay que ir con la hoja de vida armada. Se le especifica que se le harán dos entrevistas para empezar un libro o un gran reportaje.

El objetivo primordial es tener un contacto más cercano con el entrevistado y completar las cosas que nunca aparecen en el curriculum vitae como con quién estudió, sus profesores, sus amigos, enemigos, su primer jefe, relaciones conyugales, compañeros de promoción en colegio y universidad, los deportes que practica, etc.

  1. Chequeo de datos de hoja de vida. Hay que dudar de todo. La gente puede mentir en las hojas de vida, esconder o magnificar cosas. Hay que corroborar todo lo que les dijo el personaje. Hay que revisar en Google.com los datos de toda la gente que uno va a entrevistar. También hay que revisar archivos periodísticos serios pero, al mismo tiempo, no hay que olvidar las páginas de eventos sociales, o si aparecen en revistas de la prensa rosa, al estilo Hola.

  2. Donde te conocen más es en tu pueblo. Uno no puede terminar el trabajo sin saber dónde nació la persona, hablar con los vecinos, con la gente que lo conoció desde niño. Solo así se puede saber qué sobrenombre tenía, cuáles son las anécdotas de la niñez, etc. Allí se pueden conseguir datos reveladores sobre el origen del personaje. También se debe buscar contacto con el entorno personal: empleadas, secretarias, conductores, hermanos, esposa, hijos.

  3. Manejo correcto de las fuentes. Es imprescindible saber que esto nunca va a reemplazar los documentos. La clave es saber lo que se debe preguntar. Nunca se pide la opinión sobre un asunto, ni su apreciación, ni su ideología, etc. Se debe interrogar sobre hechos concretos o reconstrucción de escenas. Es mucho más interesante poner en pantalla o en el texto a alguien que cuente un cuento que una persona que opine sobre algo.

  4. La segunda entrevista. Es mucho más complicada que la primera. En esta segunda entrevista es donde se confronta a la persona. Este tipo de entrevista es necesaria para comprender mejor al personaje y, además, confrontarlo con lo que se ha averiguado a las fuentes contactadas.

Es necesario estar muy atento a las actitudes del personaje y observar los detalles de sus gestos corporales, del entorno y de sus reacciones en momentos clave o preguntas difíciles para luego reconstruir escenas.

  1. Personaje. La narración debe construir un retrato del personaje Para retratarlo con fuerza se debe empezar con una buena entrada, luego se da una explicación de lo que trata la nota y se entrega otro dato que levante el texto en la lectura. Lo importante en un personaje son sus caídas, en sus momentos más duros. El día más duro. Y por eso hay que reconstruir las escenas de esos momentos.

  2. Regreso a las fuentes. Es fundamental para el chequeo de algunos datos, detalles que permitirán cerrar las historias, los contextos, los escenarios, cómo fueron en detalle los acontecimientos. Esto a veces se puede resolver con una llamada de teléfono a las fuentes consultadas.

  3. Estructura. Cómo armar el libro o el reportaje es de las tareas más difíciles. Para armar los capítulos se debe hacerlo partiendo de puntos clave, los que determinan al personaje. Y a partir de ahí se debe cruzar la información que se tiene con lo que he definido que va a ser el contenido de cada capítulo.

Contratación pública

Ronderos opina que cuando se investigan casos de corrupción en contratación pública hay varios aspectos mínimos para tener en cuenta:

  1. Revisar los contratos con asesoría profesional para entender lo que no se ve a primera vista. Esto puede ser abogados o técnicos. “En una investigación sobre los aeropuertos de Barranquilla y Cartagena si no hubiese sido por un abogado que me indicó donde estaban las trampitas yo no me hubiera dado cuenta de que el negocio era absolutamente inverosímil a favor de las empresas privadas”.

  2. Buscar información en las procuradurías. Se trata de documentos oficiales y usualmente valiosos.

  3. Hay que tener la habilidad de ver las actitudes personales de los involucrados en una investigación. A más nerviosismo, más probabilidad de que alguien quiera esconder algo.

  4. Hay que cruzar la información y tener el olfato suficiente para relacionar datos y convalidarlos. Cuando la información está ordenada, revela maravillas.

  5. Acudir siempre a la página web de las empresas relacionadas a la investigación. Lo primero que se debe hacer es imprimir la información, porque cuando las empresas se sienten acosadas por la prensa u otros investigadores suelen borrarla.

  1. Utilizar las páginas web de base de datos como aquellas en las que aparecen registros de bienes inmuebles o las de procesos judiciales.

Para saber los nombres de los dueños de las empresas podemos ir las cámaras de comercio y usualmente están las notarías donde se constituyeron. Con esto se pueden cruzar datos.

4. Cómo darle forma a un reportaje de investigación

María Teresa Ronderos especifica que siempre vale la actitud del periodista, su olfato para los temas de investigación, pero está segura de que es recomendable seguir algunos pasos que lleven a la conclusión de un buen trabajo de investigación periodística.

  1. La pregunta inicial: Lo primero que hay que hacer es pulir muy bien la primera pregunta. ¿Qué es lo que quiero plantear? Más que una hipótesis, María Teresa prefiere una pregunta que sea fácil de contestar por el mismo periodista que lo impulse a buscar documentos y contactos. La pregunta es: ¿Qué queremos probar? Sobre la respuesta se empieza a indagar.

  2. Armar un archivo: Una vez hecha la pregunta hay que buscar lo que se ha publicado sobre el tema. Esto tiene obligarnos a ver qué tan original es la investigación. Hay que armar un archivo de notas periodísticas e informes académicos. Hay que hacer un rastreo en archivos internacionales en bases de datos como lexis-nexis. Es muy caro, pero hay universidades pagan para tener acceso a estos archivos. Cuesta entre 2 mil o tres mil dólares. Es importante acceder a estas páginas porque algunas veces hay un trabajo muy parecido al que uno quiere hacer que ya se ha realzado en otro país, anteriormente. No olvidar los archivos de radio y televisión. Muchas veces en estos archivos hay verdaderas joyas que no son utilizadas.

  3. La pregunta definitiva (pregunta foco).- Cuando ya se tienen los primeros datos, se puede definir bien qué se está preguntando. Si la investigación se va del rumbo inicial, hay que replantearla.

Una vez hecha la pregunta, se debe añadir el espacio (en dónde sucedieron los hechos) y el tiempo (en qué época sucedieron), y la profundidad (¿será una investigación de un mes o de un año?) Esto sirve para afinar el contenido de lo que se quiere investigar, así como preguntarse qué tendrá el televidente o el lector después de ver o leer la investigación, y los efectos que devienen. Se debe responder hasta dónde hay que llevar la investigación, hasta dónde arriesgar.

  1. El manejo de las fuentes.

Documentales: Definir los documentos que necesito y hacer las peticiones de acceso correspondientes. Y sobre todo acudir a bases de datos especializadas que están en Internet.[1]

Testimoniales: Siempre hay que tener en cuenta que los testimonios de de las fuentes son mejores y más creíbles mientras se tenga la certeza de que estuvieron cerca de los hechos. Siempre es recomendable realizar preguntas con frecuencias a los protagonistas del tema y esto se debe combinar con los criterios y ayudas de fuentes oficiales.

  1. Fuentes expertas. Son aquellas que siempre están dispuestas a responder, siempre dan documentos, detalles de cómo sucedieron los hechos o al menos un contexto general.

  2. Fuentes del mundo en el que se desenvuelven los involucrados del caso que se investiga, familiarizarse con su entorno. Si es un caso de contratación pública, se debe averiguar por los abogados.

  3. Conseguir a las 'viudas del poder', gente que esté peleada con los protagonistas, sobre todo por el mal reparto de las ganancias de los actos de corrupción.

  4. Conseguir un informante tipo 'garganta profunda', alguien que hable desde adentro de la organización que se está investigando.

  5. Fuentes casuales, que son testigos de los hechos, aunque no sean importantes, pero que tengan constancias de cómo ocurrieron las cosas (el portero, la vecina, etc.)

  6. Fuentes hostiles: se dejan para el final para llegar a ellas con toda la preparación y conocimiento del caso. No siempre es bueno demostrarles cuánto sabe uno, a veces es mejor dejarlas hablar.

  1. Lectura cuidadosa y organización del material: Luego de conseguir las entrevistas y los documentos es necesario revisarlos por separado. No se debe confiar en la memoria. Las entrevistas clave hay que grabarlas.

  2. Ante las trabas que parecen insalvables: buscar indicadores improbables, información que aparentemente no tiene que ver, pero que puede ayudar a encontrar pruebas.

  3. Estructurar la historia: Siempre es bueno mantener en orden toda la información. Hay varios métodos, como el cronológico, pero no es el único, porque con él a veces se pierden ciertos detalles. Una buena estrategia es ordenar una por una las pruebas acumuladas en la investigación o hacerlo por personajes, con lo que se puede hacer un cruce de datos más sólido. De aquí se sacan las ideas sobre cómo ordenar la publicación

Luego de todo esto se hace una doble columna. En la primera estarán los datos conseguidos (de manera cronológica, por personajes, por pruebas, etc.) y en la segunda se anota de dónde se obtuvo la información que sustenta a esos datos. Siempre es mejor comprobar la información antes de sentarse a escribir, tener muy clara la historia para que no existan vacíos.

  1. La escritura: se puede hacer una narración amena y literaria. Se debe aprovechar que se tienen exclusivas. Con una revelación a mano se puede jugar con el suspenso. Lo más importante es no distorsionar los hechos, ni inventar escenas para adornar el texto.

Una de las máximas del periodismo de investigación es la carga de los personajes en la historia. Lo más difícil es ponerle fuerza, emoción al periodismo de investigación. Se debe construir la tensión del personaje, con lo que la historia logra el clímax.

  1. Pruebas ácidas: Todo reportaje de investigación tiene que pasar una prueba difícil: que sea de interés público, y sobre todo que sea comprensible para todos.

La prueba ácida se pasa si le doy a leer el texto a personas con distintos intereses y es inteligible para ellos. Mostrárselo a alguien que no es periodista. Sin contexto, el periodismo de investigación se hunde por pesado, por denso.

La profundidad de los personajes es otra de las claves para pasar la prueba ácida, es decir, que estén bien descritos, que su rol protagónico sea impactante y se convierta por su historia en un personaje difícil de olvidar.

Los libros, para fortalecer la carrera del periodista

Donadio opina que siempre hay que apuntar hacia la escritura de los libros porque fortifica la carrera de un periodista. El libro queda como un registro para la historia, otorga un reconocimiento que los artículos publicados en un periódico no pueden dar. “El libro es el gran ideal de los periodistas de investigación”. Es el exilio para los periodistas que están cansados de las presiones que existen en los medios de comunicación, cuando un periodista de investigación no puede hacer todo lo que está a su alcance.

El método para hacer un buen libro de investigación periodística, según Donadio, es asegurarse de los hechos hasta la saciedad, siempre con amplia documentación. Solo entonces, cuando se está seguro de que todo el material que se tiene es verdadero, hay que construir la estructura del libro y luego escribir y dramatizar los hechos: “darles vida, encontrar a las personas y no solo ser reportero, sino historiador y dramaturgo a la vez. Ese ideal es muy difícil de lograr”.

Ronderos les recuerda a sus colegas que en nuestro contexto no se puede vivir de los libros. “Hay que buscar un trabajo. Los libros son un método para el freelance”. Para los periodistas que dependen de un medio de comunicación les dice que deben averiguar si la empresa en la que uno trabaja va a dejarlo publicar o el tipo de regalías que el periodista puede obtener. Algunos medios consideran mucho más valioso al periodistas especialistas en ciertas materias (y a eso contribuye la escritura de libros) pues esto da más valor al mismo diario o medio.

5. El acceso a la información en Latinoamérica

Donadio recordó que hace dos décadas en Colombia no existía una ley de acceso a la información, y que los periodistas solo por la vía jurídica podían conseguir los datos vetados por los funcionarios gubernamentales. “La labor de la unidad de investigación de El Tiempo hizo que se diera una de las primeras leyes de acceso en Latinoamérica. Varios amigos magistrados nos ayudaron a redactarla. Hoy en día, desde la constitución de 1991, se establece un principio, de que todos los documentos oficiales son públicos”.

Con esa introducción Donadio propuso revisar con los talleristas el estado de la transparencia de la información en Latinoamérica.

México: Daniel Lizárraga explicó que en su país existe el Instituto Federal de

Acceso a la Información (IFAI), que es un ente que garantiza que todos los

documentos del gobierno de México estén al alcance de quien lo desee con una solicitud vía correo electrónico. “Este presidente (Vicente Fox) se sentía tan demócrata que nos dio una ley muy avanzada, pero eso fue un bumerán porque llegamos a saber muchas cosas de su administración. Este señor no tuvo idea de lo que hizo. El principio es que todo (documento) es público. Sin embargo, esto nos ha obligado a especializarnos porque hay datos muy técnicos”.

El Salvador: Blanca Abarca dijo que no hay una ley de acceso, y que todo se ampara en acuerdos internacionales como el de Chapultepec.

Panamá: Santiago Fascetto comentó que hay una ley de acceso con la que no le han negado nada, aunque la mayoría de veces los funcionarios entregan datos muy básicos.

Venezuela: Sabrina Segovia dijo que en su país no existe ningún tipo de ley de acceso, por lo que en las dependencias del estado no se puede conseguir información. “Los periodistas somos una piedrita en el zapato, buscamos información mediante filtraciones y fuentes anónimas”, acotó.

Colombia: Melquisedec Torres agregó a lo dicho por Donadio que la ley colombiana ampara a la reserva profesional de la fuente.

Ecuador: Gustavo Cortez explicó que una ley de este tipo funciona desde mayo de 2004.

Paraguay: Sandra López afirmó que no hay un proyecto de ley de transparencia congelado en el congreso.

Chile: Alejandra Matus comentó que sí hay una ley y que ha ido mejorando lenta y progresivamente con los acuerdos de Chapultepec y acuerdos entre el gobierno y la oposición con varios procesos políticos.

Perú: Carlos Paredes dijo que hay una ley desde 2003, pero no es utilizada con frecuencia por los ciudadanos.

Brasil: Raphael Gomide anotó que el derecho al acceso de información está contemplado en la constitución de 1998, y que está reglamentado desde 2005. Sin embargo, aclaró que hay un gran desconocimiento por parte de la población.

Argentina: Rodrigo Sepúlveda explica que no hay una ley de acceso, y que no se ve a la información como un bien social. Además, en las provincias se hace más difícil conseguir información oficial.

Alberto Donadio retomó la charla para comentar que siempre habrá una manera pragmática para sacar información, que bien puede ser por vía de las leyes de acceso o por litigios judiciales, como el hábeas data.

María Teresa Ronderos puntualizó: “nunca subestimen el poder de Google, sobre todo con herramientas avanzadas. Por ejemplo, una vez conseguimos datos de un avión que apareció desmantelado en la selva colombiana y que había sido utilizado por el narcotráfico. Conseguimos el sitio donde fue vendido en Venezuela, el aeropuerto donde lo tenían, todo, buscando por la matrícula ya que lo habían anunciado en la red. Atamos cabos y finalmente supimos que no lo utilizaban para enviar cocaína, sino dólares”.

6. Bases de datos en Internet

Base de datos creada por la organización Investigative Reporters and Editors, que permite búsquedas con palabras clave.

Página de archivos desclasificados de Estados Unidos, muchos de ellos tienen correspondencia con América Latina.

Página de base de datos judiciales.

Es una página que sigue las actividades del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para combatir terrorismo y crímenes financieros en todo el mundo. De especial interés es el Fincen (Financial Crime Enforcement Network) y la lista Specially Designated National (SDN) List, o 'Lista Clinton', una lista negra de Estados Unidos de personas y empresas asociadas a terrorismo o narcotráfico.

Muestra una manera de cómo investigar y publicar información acerca de los congresistas de Brasil y otros políticos de ese país.

Una página colombiana especializada en cobertura de elecciones. Da buenos ejemplos de cómo combinar temas electorales con periodismo de investigación.

En esta página se muestran los precios unitarios de las compras que hace el gobierno de México. Sirve para comparar.

Página de archivos esta es la página que da acceso al Sistema de Solicitudes de Información de la Administración Pública federal

Da acceso a los registros de las cortes federales de Estados Unidos. Allí se llevan muchos casos de narcotráfico, terrorismo, lavado, etc.

A través de esta página se puede acceder a toda la información sobre contratación pública (gobierno en línea) y sobre derechos humanos en Colombia.

Si se buscan documentos desclasificados por la FOIA en Estados Unidos, solo es necesario hacer una búsqueda en Google, con la palabra foia, allí salen los diferentes sitios del FBI, CIA, y los departamentos de Justicia, Salud, etc. con lo último en archivos desclasificados.


[1] Ver en el anexo 1 el listado de las bases de datos en Internet.

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