Taller de Fotoperiodismo: Biodiversidad en la Amazonía con Stephen Ferry
12 de Octubre de 2016

Taller de Fotoperiodismo: Biodiversidad en la Amazonía con Stephen Ferry

Leticia y el Parque Nacional Natural Amacayacu fueron el terreno de práctica, de narración y aprendizaje para los catorce fotoperiodistas de siete países de Latinoamérica que participaron en el taller.

17al 22 de agosto de 2010, Amazonía colombiana

Organizado por: Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, Colombia es Pasión, Parques Nacionales Naturales de Colombia 

Maestro: Stephen Ferry

Relator: Camilo Molina

Introducción

Dos días en Leticia, capital del departamento del Amazonas en el sur de Colombia, más seis días en el Parque Nacional Natural Amacayacu, al oeste de la primera ubicación, además de poblaciones aledañas, dispusieron el tiempo, terreno de práctica,  de narración y aprendizaje  para los catorce fotoperiodistas de siete países de Latinoamérica que fueron seleccionados en la convocatoria del taller. 

Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Perú y Puerto Rico. Tan diversos eran los orígenes como sus pretensiones e intereses visuales al inicio de las actividades;  Stephen Ferry, conductor de esta reunión de profesionales se interesó desde los momentos previos por conocer los trabajos, perfiles y perspectivas que tuvieran los talleristas. Las consignas planteadas en la propuesta inicial del taller se desarrollaron en aula y trabajo de campo, todo a pura imagen.

El traslado con el equipo completo de taller se realizó hacia el medio día del 15 de agosto; Bogotá-Leticia, casi dos horas de vuelo. Mucho antes del aterrizaje los cuadrados de cultivos habían desaparecido en tierra y sólo ocurría el vasto paisaje de un océano en verde; desde ese momento se escuchaban los clásicos choques de cortina en las cámaras; varios de los talleristas confesaban no haber visto algo parecido jamás y era una pena que las ventanas de avión muy pequeñas o muy amarillentas no permitieran un ejercicio más decente con la imagen.

Stephen Edward Ferry

De la misma forma que un escritor guarda como consigna fundamental la lectura de otros autores en relación a su progreso, el fotógrafo debe hacer una relación similar con las imágenes. Ferry ubica este ejercicio como una herramienta indispensable en su manera de mostrar y enseñar, llegando a pasar ininterrumpidamente por horas de edición y comentarios que determinen el mejor uso de información, estética y narración en una sola condición armónica de la fotografía.

Será indispensable la búsqueda de protagonistas en el desarrollo de un trabajo que implica el lenguaje fotográfico tomando el tiempo que sea necesario para que la narración declare los aspectos más notables del tema; Eso podría describir el ánimo previo con el cual Ferry se aproxima a un tema que será tratado fotoperiodísticamente.

Nacido en Cambridge, Massachusetts, en la costa este de los Estados Unidos, se encuentra vinculado a la fotografía por afición y profesión desde los 12 años. Durante este tiempo ha cubierto eventos históricos que han supuesto transformaciones sociales, culturales y políticas en diferentes continentes; Norte de África, Este de Europa, Medio Oriente y Latinoamérica. Fundamentalmente trabaja como fotoperiodista independiente y ha estado vinculado con agencias de fotografía (GAMMA), revistas (Time, Newsweek, National Geographic), diarios (The New York Times y periódicos de Latinoamérica) y Organizaciones No Gubernamentales (Human Right Watch).

Actualmente vive en Bogotá, Colombia. En este país ha realizado diferentes trabajos sobre el conflicto interno, además de ensayos fotográficos sobre zonas que ha reconocido importantes por su trascendencia narrativa y visual. Macondo, Tayrona y Una explosión en Cali son algunos títulos que se encuentran visibles en su página www.stephenferry.com

La impresión de la biodiversidad

En la propuesta inicial del Taller de fotoperiodismo, biodiversidad en la Amazonía, se inscribía una resaltada importancia al interés de la sociedad sobre la naturaleza, la intervención humana dentro de la misma y los valores culturales. Esos aspectos fueron tomados en cuenta, en un principio, cuando se realizó la selección de los temas que podían ser más relevantes a tratar en el entorno del Parque Nacional Natural Amacayacu. Algo que puede facilitar el abordaje de los temas es conseguir de antemano una descripción de los espacios en los que se va a trabajar. En el caso de este taller, además de haberse llevado a cabo un primer vistazo por parte de Stephen Ferry a los diferentes escenarios un par de semanas antes, se contaba con el apoyo de funcionarios de Parques Naturales Nacionales de Colombia que, por una parte, entregaban el cúmulo de los datos formales, y por otro daban un acercamiento coloquial de lo que sería permanecer durante una semana completa en un parque natural, en el que se incluían, además del reto de la movilización, las posibilidades de abordaje a las comunidades que allí habitan. 

Los temas que fueron propuestos desde un principio se resolvían cada uno en escenarios distintos:

  • El impacto del turismo en las diferentes comunidades. La representación del indígena frente al fenómeno del visitante: Mocagua, Macedonia y Puerto Nariño. * Chagras. Plantaciones de consumo propio y comunitario realizadas en los alrededores de las poblaciones: Macedonia y San Martín de Amacayacu. * Puerto Nariño como un municipio de logros especiales a nivel comunitario, urbano medio, y funcional con el medio ambiente. 
  • La pesca y la cacería como un medio de supervivencia directo, más que como un medio de comercio: Macedonia y Mocagua.
  • Chamanes y yerbateros, la medicina tradicional sobreviviendo en un entorno de atención médica moderna: San Martín de Amacayacu.
  • Artesanías: el trabajo de selección de la madera, el tratamiento de la misma y el transporte de esta materia prima hasta la elaboración del producto: Macedonia.
  • Sara Bennet. Bióloga estadounidense que durante los últimos 10 años se hace cargo de un lugar que recibe y trata a diferentes especies de primates que han sido víctimas de cazadores u otro tipo de maltratos: Parque Amacayacu.
  • Modelos de la educación. Enseñanza primaria y secundaria occidental con influencias de idiomas nativos y prácticas de estilos de vida tradicional: San Martín y Macedonia.
  • Las guardias indígenas como una forma de defender las formas de vida tradicionales indígenas, además de proteger la tierra y el agua: Macedonia

Una vez instalados en el Hotel Anaconda en el centro de Leticia, se iniciaron conversaciones de presentación y definiciones de perfiles  por parte de los participantes del taller. Este intercambio de biografías cortas sugería la posterior presentación de los temas y escenarios posibles; de esta forma, cada tallerista pudo dimensionar de una manera previa su disposición a enfrentar uno u otro. 

Desde esa misma noche algunos fotógrafos salieron a soltar los dedos un poco e iniciaron labores con la ciudad y su vecina Tabatinga en Brasil. Aunque esta práctica nocturna no hacía parte de los requerimientos del taller, funcionó para adaptarse y reconocer el principio del terreno. Al día siguiente, como una consiga extendida por Ferry, los fotoperiodistas se enfocaron en diferentes aspectos de Leticia con el fin de revisar el material a la noche e iniciar recomendaciones basadas en estilos y preferencias visuales.

En algunas ocasiones se puede adoptar una concepción apresurada sobre el término Biodiversidad. Se podría llegar a considerar que si se trata de una labor periodística el compromiso de la información corresponderá a vegetación, animales, microorganismos y la relación simbiótica entre estos; pero la biodiversidad incluye indefectiblemente a los seres humanos como un eslabón más del escenario, tan relevante como los demás. Para Ferry, el verdadero reto consiste en interferir lo menos posible con las actividades cotidianas; dejando que los escenarios continúen intactos permitiendo que el fotoperiodista se adapte a la naturaleza de la acción y no al revés. En este contexto, insiste en no remitir una diferencia entre esos protagonistas que representan la amplitud de la biodiversidad. 

El escenario y el acontecimiento

“La recomendación es lograr una confianza para que el sujeto que va a ser fotografiado no se sienta invadido sino que tenga suficiente tiempo de asimilación sobre lo que sucede”, en estas palabras de Ferry el objetivo consistiría en que el ejercicio de fotoperiodismo en este tipo de escenarios solicita mucho tiempo de estudio y asimilación con el fin de establecer un producto visual diciente. 

A nivel técnico la premisa urgente es rechazar el uso de teleobjetivos que distancien el tema de la presencia del fotógrafo. “Con el teleobjetivo se muestra, mientras que con un angular se observa… en el teleobjetivo se encuentra privilegiado el acto de mostrar y no la observación cercana que representa la participación del fotógrafo en el entorno”. Aunque estas palabras podrían tomarse como una contradicción en cuanto a la pretendida invisibilidad del fotógrafo durante la generación de confianza con la acción y el sujeto, Ferry admite que no se debe llegar al punto de desaparición que proceda a una posible falta de franqueza en cuanto a la presencia real de la cámara y el profesional que la manipula. Haciendo referencia de Michael “Nick” Nichols, la propuesta es no intentar esconder la mano del hombre y el uso de los recursos tecnológicos durante el trabajo. Todo esto, por supuesto, si las intenciones del trabajo fotoperiodístico se cumplen.

En el caso de lograr con éxito las pretensiones narrativas que se hayan preparado de antemano para un trabajo en escenarios concretos de biodiversidad, el tiempo de cumplimiento de las mismas puede ser prolongado debido a que las condiciones estrictamente visuales requieren de una experiencia de observación paciente o excesivamente detallada . De acuerdo con Ferry, “a veces se necesitan meses para una sola fotografía y existen reporteros que han requerido de años; más allá de términos narrativos es complicado resolver algunos temas. Por ejemplo, aquí en la zona de Amacayacu se encuentran las leyendas que mantienen los habitantes con las aves, ¿cómo se pueden relacionar esos temas fotográficamente?” 

Orden de trabajo

Viajar desde Leticia hasta El Parque Nacional Natural Amacayacu es cuestión de un par de horas por el oeste en la ruta del río Amazonas. El 17 de agosto se realizó la ubicación del equipo del taller en las instalaciones de la concesión que mantienen las autoridades del parque con la cadena de hoteles Decameron y Aviatur. A las indicaciones de los encargados de este lugar sobre los cuidados y prohibiciones siguió una jornada de conversación con Ferry para definir la dirección que cada tallerista tomaría al día siguiente e iniciar cada ensayo fotográfico en firme.

Para  resolver  los temas  que  fueron tomados por los  talleristas se  dispuso un esquema  de trabajo  que correspondía  al traslado diario de los fotoperiodistas hacia los lugares indicados para el desarrollo de cada tema; luego de la jornada de reportería gráfica se procedía a la revisión, edición y recomendaciones por parte del maestro Stephen Ferry, con el fin de que los temas continuaran la línea narrativa propuesta o, por otro lado, que fueran replanteados hasta constituir un ensayo fotográfico que pudiera ser publicado en los medios de comunicación en sus países de origen. 

En ese orden se realizará a continuación el desarrollo de un texto, que incluirá temas, recomendaciones y muestras gráficas de los trabajos realizados por los talleristas.

Sobre el trabajo realizado con la investigadora norteamericana Sara Bennet, por parte de Adrián Pérez, tallerista argentino que colabora con la revista National Geographic, se interpretaron varios aspectos en la intervención del trabajo fotoperiodístico que vale la pena resaltar. En primer lugar la prevención de Bennet frente a la prensa. Ella misma indica que en ocasiones previas ha sido tratada por la prensa con enfoques mal dirigidos, en los cuales su figura era destacada como la consistencia de interés y no la investigación que realiza en Amacayacu; desde un comienzo dicha reticencia ya constituía una dificultad que fue resuelta a través de largas conversaciones generadoras de confianza. En segundo lugar, la presencia de terceros que se encontraban en el lugar, evitó la disposición cotidiana de Bennet a realizar sus labores con el orden ágil que provee la costumbre.

Sobre esa dificultad, que puede reproducirse con alguna frecuencia, Ferry resuelve cambiar el objeto de trabajo sin entorpecer la claridad narrativa del tema. “En un caso como el de Sara, en el que ella no quería hablar demasiado y no hubo mucha oportunidad de verla en acción se deben tener en cuenta a los animales de su investigación como los protagonistas” 

Lissett Lemus, reportera gráfica de El Diario de Hoy, en El Salvador, concretó un perfil de la población San Martín de Amacayacu, dentro de una labor que inició con el enfoque de la cultura indígena tradicional en esa comunidad y el modelo de enseñanza entre el castellano y la lengua nativa, Ticuna. En este caso el tema comprometía aspectos culturales que no mostraban necesariamente un punto resaltante del escenario amazónico en el cual se trabajaba. Las imágenes presentaron la disposición de los salones de clase, la enseñanza de la lengua materna a través de planos generales y detalles de grafemas en los cuadernos de los alumnos. También algunos aspectos de la vida cotidiana laboral de esta comunidad, además de planos generales y condiciones habitacionales.

Ferry insistió, durante las primeras ediciones de este trabajo, la necesidad de construir el ensayo bajo un mismo orden tonal, que no provocara exabruptos durante la lectura del mismo. Igualmente sugirió que para complementar las imágenes que mostraban planos detalle y primeros planos, se realizaran fotos generales que ubicaran el lugar en el contexto de la selva. Concluyó que el reportero debe volver en varias ocasiones a realizar una misma asignación hasta construir un ensayo que contenga los elementos que son necesarios para dar coherencia a la propuesta. Indicó, además, que en caso de necesitar conducir el tema hacia una situación ambiental, (por requerimiento editorial o por decisión propia) el fotoperiodista deberá hacer uso de relaciones vinculantes; por ejemplo algunos grafemas en lengua Ticuna que representran animales e insectos.

Sobre esta misma comunidad y en Macedonia trabajó Carolina Camps, reportera gráfica del diario Página/12 en Buenos Aires, Argentina, tomando en cuenta las plantaciones de consumo propio y comunitario que llevan el nombre de “Chagras”. Esta labor gráfica consistió en el seguimiento al proceso de elaboración de dichas plantaciones. Ferry determinó en un principio que las fotografías fueron realizadas con un acercamiento excesivo sobre los sujetos captados y que esta circunstancia fue causa de que el desarrollo de las labores indígenas parecieran intimidadas frente a la cámara. 

Indicó, de manera general, la importancia de la documentación y preparación de los reporteros cuando van a enfrentarse a un tema.

Marco Garro, del diario El Comercio de Lima, Perú, retrató, dentro de la chagra, la importancia de la participación del hombre y la mujer en las diferentes actividades de este modelo de producción. “Para abordar la verdadera biodiversidad de esta zona, entendí que debía alejarme del centro de las comunidades. Ellos y la naturaleza, eso era lo que deseaba graficar dentro de una visión lo más neutra posible”.

De acuerdo con Ferry y, a partir de la concepción de los trabajos con las comunidades alejadas de sus centros habitacionales, la importancia de las formas de apreciación simbólica (rituales, prácticas ancestrales, la importancia de los animales) que pueden llegar a producir los hechos cotidianos de la selva, pueden suponer el interés masivo de aquellos que realizan la lectura desde afuera, desde los centros urbanos; esa seducción podría traducirse en la validez en un trabajo periodístico en entorno de biodiversidad. “La idea es orientar a los reporteros gráficos para que ellos y sus medios se interesen por este tema y tengan más herramientas para abordarlos, finalmente en nombre de la conservación”, comentó Stephen Ferry.

 “Lo que encontré en este lugar no lo había visto nunca”: dijo Galo Paguay, del diario El Comercio de Quito, en Ecuador. Paguay comenta que dentro de esta comunidad de casi mil 300 personas, el hecho de mezclarse y poder trabajar sin que se pida nada a cambio facilitó el perfil realizado. En el transcurso del trabajo Stephen Ferry fue inclinando la propuesta, que comenzó enfocada en un trabajo sobre la educación que se desarrolla en Puerto Nariño, hacia la realización de un trazado general que abarcara las características más notables. Al tratarse de una labor que sería desempeñada en un mismo espacio, Ferry recomendaba utilizar una luz específica que orientara la lectura del ensayo. En este caso la luz anaranjada del amanecer y el atardecer fue la variable tonal aplicada. “Cada conjunto de fotos que se publiquen debe mantener una integridad de estilos”, comentó Ferry. A continuación se muestra una serie de fotografías que hace parte del trabajo realizado por Galo Paguay. En la misma se detalla la uniformidad del color usado para cada fotografía:

A lo largo de varias discusiones surgidas durante los mencionados ejercicios vespertinos y nocturnos, llevados a cabo después de cada jornada de fotografía realizada por los talleristas, se aterrizaba en diferentes conclusiones o acuerdos en cuanto a las diferentes posibilidades narrativas dentro de un ensayo fotográfico, o sobre la presencia de elementos dentro de la imagen que provocan variaciones en la lectura de la información. Durante la revisión de las imágenes captadas por Leandro Teysseire, del diario Página/12, de Buenos Aires, Argentina, en las cuales trabajó sobre las guardias indígenas en Macedonia, que existen para defender la forma de vida indígena y la conservación del agua y la tierra, se llegó a la determinación de que lo evidente, en el caso de la línea narrativa de un ensayo, puede depender de la conexión de diferentes detalles presentes en las imágenes del trabajo terminado. 

En el caso de pretender abordar el tema de biodiversidad, la relación puede provenir de la construcción de un contexto que acompañe el conjunto de la serie fotográfica; de la misma forma el concepto aplica para la creación de cualquier ensayo. En este sentido cuando en una selección de fotografías se haya cumplido con un aspecto informativo del tema sobre el cual se trabaja, dicho aspecto debe entenderse  por sustentado y no deberá ser reforzado por otras imágenes que, aunque brillen por su calidad estética, estén cumpliendo el mismo sentido de información.

Debe entenderse, por correspondencia, que la fotografía es una forma de comunicación y como tal se vale de una serie de códigos para entregar el mensaje que pretende. En esa pretensión y en el producto final se encuentra el nivel de competencia de la narración y su relación con la realidad.

Dentro de los elementos abordados por Ferry durante los ejercicios de revisión, fue reiterativo el tema de las líneas que condicionan el marco de la fotografía y que pueden partir de la presencia de un elemento que se entienda como el inicio de una línea o la relación de dos o más elementos dentro de la imagen. A partir de esas líneas se crea una diferenciación de espacios que pueden funcionar como una guía mientras se realiza la lectura de la información en una serie fotográfica. 

Juan Manuel Barrero, fotoperiodista independiente, de Colombia, realizó en Macedonia un trabajo sobre el turismo en el marco de la selva, dentro del cual resaltó las maneras en que el progreso desplaza a las tradiciones. “En este sentido no hay vuelta de hoja y las comunidades intentan sacar provecho (en referencia a la atención a turistas) a una situación a la que, en un principio, fueron reticentes”. Las indicaciones de Ferry durante la elaboración de este trabajo se enfocaron en la razón de ser del contexto selvático como un cuadro que envolviera a los dos protagonistas: turistas y locales. Las fotos que se muestran en la parte inferior son una muestra del trabajo realizado por Juan Manuel Barrero:

El tema de las artesanías fue trabajado en este mismo entorno de Macedonia. Aleydis Coll Martínez, del diario El Heraldo, de Barranquilla, Colombia, comenzó esta labor centrándose en los objetos terminados de los artesanos y el espacio en el cual son ofrecidas a los turistas. Posteriormente el ensayo fue aclarando el proceso de elaboración desde la elección de la madera, el transporte de la misma, el tratamiento y la terminación que se realiza con pigmentos que son extraídos en forma natural de la misma selva. Como en el trabajo realizado sobre Puerto Nariño, los colores fueron predominantes en las imágenes, sobre todo los colores intensos que son una representación en los trabajos artesanos de esta zona. De acuerdo con las precisiones de Ferry, no sólo los colores pueden llegar a formar un común denominador dentro de la línea narrativa de un ensayo. En este caso pueden intervenir líneas, objetos, protagonistas o estilos que produzcan un ritmo específico dentro de lo que se desea informar o documentar.

Hay que anotar que las imágenes presentadas en un ensayo fotográfico pueden cumplir diferentes propósitos: narrativo, documental, informativo, o simplemente ilustrativo. Sea cual fuere su intención el esquema de presentación puede mantener perfecta correspondencia con los géneros periodísticos escritos. En ese sentido las imágenes también deben enfocar aspectos generales y particulares con el fin de mostrar las aristas completas de un tema. 

La variopinta biodiversidad

La multiplicidad de características que confluyen en el Amazonas facilitaron la tarea de reproducir en temas distintos, de parte de autores distintos, una misma realidad en la que un mismo factor ha sido reiterativo: el ser humano y la formación de sus comunidades. Esta insistencia, que no ha sido perseguida como premisa, sino encontrada como inevitable, marca en la importancia de la conservación y la existencia de las áreas protegidas, una invitación a la lucidez y la evolución de estereotipos.

“La prensa no está poniendo lo que debe sobre el tema. Ni siquiera se intenta comprender lo que sucede dentro de las selvas porque el mundo urbano está interesado en otras cosas. Este es un mundo desconocido y es donde se encuentra el futuro del planeta. En este espacio y con la actividad que desempeñamos como reporteros tenemos la oportunidad de hacer algo que podríamos considerar como una obligación moral”: Stephen Ferry.

Los resultados del Taller de fotoperiodismo, biodiversidad en la Amazonía, no son las primeras intervenciones periodísticas ni fotográficas que se realizan en la zona. Los pobladores, las comunidades y escenarios que fueron sujeto de las labores diarias se encontraban en estado de costumbre, y fue esta misma circunstancia una formadora del propósito previo que se mantenía sobre el ejercicio académico y práctico. 

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