Recomendación sobre estándares mínimos para el cubrimiento de terrorismo y la lucha antiterrorista en Colombia
6 de Octubre de 2016

Recomendación sobre estándares mínimos para el cubrimiento de terrorismo y la lucha antiterrorista en Colombia

Este documento recoge las conclusiones y recomendaciones del seminario "Terrorismo y lucha anti-terrorista: los desafíos para el periodismo", celebrado en Cartagena de Indias los días 21 y 22 de noviembre de 2003.

El seminario llegó a la conclusión de que una serie de parámetros son indispensables para un cubrimiento profesional, independiente, completo y equilibrado de un fenómeno tan complejo y de tan alto impacto para toda la sociedad, como el terrorismo y las medidas de las que se dota el Estado para enfrentarlo.

En el marco de la independencia y autonomía de cada medio, hemos acordado una serie de parámetros que consideramos los mínimos necesarios para un cubrimiento de calidad.

Definiciones

Las demandas de inmediatez de la información imponen un cubrimiento apresurado, en el que hay que responder a hechos de gran envergadura e impacto. Por ello, es indispensable:

  • Asumir el tema del terrorismo y de la lucha contra el mismo como de alta prioridad en la agenda informativa de los medios. 
  • Es urgente hacer o profundizar una discusión sobre las definiciones generales de qué es terrorismo y si los movimientos guerrilleros y de autodefensas en Colombia son o no terroristas; si ese calificativo debe o no aplicárseles de manera permanente o sólo a ciertos actos. 
  • Una vez se disponga de definiciones, es indispensable ser consistente con su empleo en la información. 
  • Esta discusión debe hacerse tanto a nivel directivo en los medios como con las redacciones y los periodistas involucrados, tomando en cuenta su experiencia y opiniones. 
  • Involucrar a expertos en la discusión. 
  • Mediante mecanismos como foros o fundaciones llevar la discusión fuera de los medios, a facultades de comunicación y otros escenarios. 
  • La guerra no debe entrar a las redacciones. Cada periodista puede tener sus convicciones, pero su trabajo es informar. Toda estigmatización dentro de las redacciones es indeseable. 

Fuentes

Constatamos la existencia de serios problemas en el manejo de las fuentes, tanto oficiales como no oficiales, y en la relación que se establece con las mismas.

  • Es indeseable profesionalmente hacer públicas informaciones provenientes de una sola fuente. Buscar el máximo posible de fuentes debe ser un esfuerzo sistemático. Debe discutirse caso por caso la publicación de noticias con una sola fuente. Dar voz a las víctimas. 
  • Es indeseable el anonimato de las fuentes. Pese a que hay casos en los que, por motivos de seguridad o por otras consideraciones, esta demanda debe ser atendida, debe haber una exigencia activa, por parte de los periodistas, para que la fuente acepte ser mencionada. 
  • No deben publicarse informaciones sin atribuir claramente su procedencia. Los partes oficiales, en particular, deben ser siempre atribuidos. 
  • Como norma general, no debe hacerse pública información que no pase por una verificación directa, o bien mediante contrastación de fuentes. En casos excepcionales, si se considera necesario publicar ese tipo de información, esto debe estipularse con claridad.  
  • La asesoría o consulta de expertos contribuye a contrastar y enriquecer la información, y los mismos deben ser considerados fuentes importantes. 
  • Adoptar medidas tendientes a evitar relaciones de complicidad o de chantaje entre el periodista y sus fuentes. 
  • La independencia frente a las fuentes pasa por medidas básicas como contrapreguntar o emplear sólo excepcionalmente transportes militares de los actores armados. 
  • En situaciones como la colombiana es aconsejable mantener una desconfianza activa hacia las fuentes y que editores y periodistas desarrollen criterios para evaluar la trayectoria y credibilidad de las fuentes. 
  • Promover mecanismos de interlocución con las fuentes, como los foros con las Fuerzas Armadas, jueces y otras instancias. 
  • Debe promoverse la formación en mecanismos legales de acceso a la información, como el derecho de petición.  Criterios
  • El terrorismo y la lucha contra él tienen una altísima visibilidad pública. En consecuencia, son indispensables un trabajo en equipo y una discusión a fondo sobre el peso que se da a cada noticia. 
  • La calidad y diversidad de las fuentes debe jugar un papel en la determinación del peso que se le da a cada información. 
  • Criterios como tamaño de titulares, calidad y tamaño de las fotografías y, en general, de diseño editorial de la información cobran un peso decisivo al informar sobre terrorismo. La emisión de imágenes que sean demasiado crueles o dolorosas debe ser objeto de cuidadosa discusión. 
  • No propiciar el montaje o la puesta en escena de situaciones y especificar siempre cuando se trata de material de archivo. Identificar la procedencia de imágenes y sonidos. 
  • En casos en los que haya de informarse sobre la marcha de hechos de terrorismo de gran magnitud es altamente aconsejable que las decisiones no las tome una sola persona y que se trabaje, a nivel directivo, estrechamente en equipo. 
  • El lenguaje tiene una importancia decisiva y debe ser objeto de un tratamiento riguroso y sometido a constante análisis. Palabras como atentado, emboscada, asesinato, terrorismo, narcoterrorismo, criminal, bandolero, etc. deben usarse con pleno fundamento. 
  • En medio de una situación tan compleja como la colombiana y sujeta a hechos imprevistos de altísimo impacto público, confiere especial importancia a la explicación del contexto, de tal manera que al informar sobre el hecho no se pierda de vista el proceso, de que, junto a las cifras, se mantenga el rostro, la individualidad de las víctimas.  Evaluación
  • Es necesario poner en pie mecanismos de evaluación regular que, a juicio de cada medio, permitan someter a verificación a posteriori la calidad, las tendencias, el espacio dedicado a la información sobre terrorismo. 
  • A partir de las evaluaciones pueden diseñarse políticas de formación o para corregir los problemas que se detecten. 
  • Puede considerarse la conveniencia de crear mecanismos de verificación previa, como el ‘fact checking’. 
  • Definir un espacio anual entre directivos, mesas centrales, editores, que profundice y evalúe el avance editorial en el tratamiento de estos temas. Pedagogía
  • Los medios debemos dotarnos de una política sistemática para educar y formar periodistas informados y capaces de informar con equilibrio, veracidad e independencia, que no sirvan de voceros de las fuentes que cubren. 
  • Debe emplearse como criterio de selección y política de formación de periodistas, no sólo la calidad de las fuentes que manejan, sino si conocen y estudian los temas en profundidad. 
  • Debe ponerse en pie una política de formación especializada para periodistas que cubren el conflicto armado y hechos de terrorismo. 
  • Al cubrimiento de estos temas no deben destinarse redactores sin experiencia, sino periodistas especializados, de probada independencia y serio conocimiento del tema.  Seguridad
  • Debe hacerse una formación especializada en normas de seguridad para el cubrimiento de situaciones de alto riesgo. 
  • Los corresponsales regionales son los más vulnerables y los más sujetos a presiones. Además del diseño de políticas especiales para protegerlos y elevar su nivel profesional, no deben pedírseles informaciones o trabajos que puedan ponerlos en riesgo. 
  • Aunque no elimina, por supuesto, el peligro, un mecanismo básico para elevar la seguridad de los periodistas es lograr que estos hagan impecablemente su trabajo. La independencia y el equilibrio al informar debe considerarse, también, una medida de protección.  Participantes
  • Alberto Abello / Director / Observatorio del Caribe 
  • Alejandro Santos / Director / Revista Semana 
  • Alex Tatis / Subdirector / CV Noticias-Telecaribe 
  • Alvaro García / Director / Noticias RCN 
  • Alvaro Sierra / Editor Adjunto / El Tiempo 
  • Angela Suárez / Directora / Noticiero de TeleAntioquia 
  • Cicerón Flórez / Subdirector / La Opinión 
  • Claudia Ríos / Asistente / Fundación Konrad Adenauer 
  • Darío Fernando Patiño / Director / Caracol Noticias 
  • Darío Villamizar / Delegado / Medios para la Paz 
  • Eduardo Pizarro Leongómez / Profesor Universidad de Princeton 
  • Fernando Alonso / Coordinador / Red de Alerta - FLIP 
  • Fidel Cano / Editor General / El Espectador 
  • Francisca Ponce / Asesora Coop. Internacional / FNPI 
  • Germán Manga / Jefe de Prensa / Vicepresidencia de la República 
  • Guillermo Rodríguez / Subdirector / Caracol Radio-Cadena Básica 
  • Gustavo Gorriti / Periodista Independiente 
  • Heinrich Mayer / Director / Fundación Konrad Adenauer 
  • Hernando Corral / Junta Directiva / FLIP 
  • Jaime Abello / Director / FNPI 
  • Jaime Bermúdez / Asesor / Dattis Comunicaciones 
  • Jaime García / Subdirector / FNPI 
  • Jairo Gómez Director / Noticiero Hora Cero 
  • Jerry McLaughlin / Consejero Asuntos Públicos / Embajada de Estados Unidos 
  • José Luis Novoa / Coordinador de Comunicaciones / FNPI 
  • José Vicente Arizmendi / Decano Comunicación / Universidad Javeriana de Cali 
  • Juan Lozano / Director / City Noticias 
  • María Fernanda Márquez / Coordinadora Seminario / FNPI 
  • Marta Ruiz / Coordinadora / Proyecto Antonio Nariño 
  • Martha Cárdenas / Subdirectora / FESCOL 
  • Martina Hahn / Asistente de Programa / Fundación Konrad Adenauer 
  • Mauricio Vargas / Director / Revista Cambio 
  • Miguel Angel Bastenier / Subdirector / El País - España 
  • Miguel Lozano / Director / Noticiero Televista - TeleCaribe 
  • Paul Linnarz / Director / Programa Fundación Konrad Adenauer 
  • Paul Watzlavick / Embajada de Estados Unidos 
  • Pedro Luis Mogollón / Director / El Universal 
  • Rafael Santos / Director / El Tiempo 
  • Ricardo Corredor / Coordinador de proyectos / FNPI 
  • Sergio Fajardo / Subdirector / El Colombiano 
  • Stephen Ferry / Fotógrafo / FNPI 

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