Golpear al sistema: Relatoría del taller virtual ‘¿Cómo cubrir temas de reciclaje inclusivo?’, con Daniel Lizárraga
5 de Julio de 2020

Golpear al sistema: Relatoría del taller virtual ‘¿Cómo cubrir temas de reciclaje inclusivo?’, con Daniel Lizárraga

El taller se desarrolló el 10 y 12 de junio de 2020, con la participación, vía Google Meet, de 15 periodistas de 9 países de Iberoamérica.
Joseph Zárate

Durante los días 10 y 12 de junio, Daniel Lizárraga, experimentado periodista mexicano —quien ha formado parte de los Panama Papers, investigación global ganadora del Premio Pulitzer— compartió con 15 periodistas de 9 países de Iberoamérica algunas pautas fundamentales para realizar una investigación periodística en el ámbito del reciclaje inclusivo, en su taller virtual ‘¿Cómo cubrir temas de reciclaje inclusivo?’, organizado por la Fundación Gabo en alianza con la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR).

La premisa era clara: este taller nace de la necesidad de ensanchar la mirada del periodismo investigativo. “No todo es política, no todo es corrupción, no todo es lavado de dinero”, dijo Lizárraga. “El periodismo y las metodologías de la investigación periodística estaban mirando muy poco hacia otras áreas: medio ambiente, la salud, educación”. Para el mexicano, esta era una oportunidad de aportar todos sus años de experiencia sobre la metodología y las técnicas de investigación a un terreno poco explorado: el mundo del reciclaje inclusivo. 

Una de las primeras lecciones que introdujo en el taller fue que, cuando se trata de investigar la típica corrupción en Iberoamérica, los culpables suelen saber cómo cubrirse las espaldas. Y si son descubiertos, pueden cambiar la ruta de sus acciones para despistar a la justicia. En cambio, cuando el ámbito a investigar es inédito o inesperado, los responsables andan desprevenidos, incautos de que un reportero ande tras el paso de sus delitos. Uno de estos terrenos poco explorados es el del manejo de residuos. Allí hay, entonces, una oportunidad que los reporteros deberíamos aprovechar. 

Para investigar sobre temas de reciclaje inclusivo y manejo de residuos es importante nunca olvidar algunos fundamentos:

Las bases son lo primero

El periodismo de investigación tiene principios sólidos y universales que jamás debemos perder de vista. Son las bases sobre las que vamos a construir nuestro reportaje. Según Lizárraga, podríamos resumirlas en tres: 

  • Quien realiza la investigación es el periodista y solo el periodista. La responsabilidad es propia, no le compete a la justicia, a la policía, a algún actor involucrado. Nuestro nombre y el del medio en el cual publiquemos están juego. Por eso todo el trabajo tiene que estar muy bien hecho. Si vamos a sostener algo, debemos comprobarlo antes. 
  • El periodismo de investigación se hace enfrentando obstáculos. Quienes temen ser descubiertos pondrán trabas, harán todo lo posible para no permitir que las cosas cambien. Como periodistas es nuestro deber preguntarnos: ¿Por qué ellos quieren eso? ¿Qué es lo que quieren ocultar? ¿Qué intereses tienen?
  • Los temas de periodismo de investigación le importan al público al general. Le compete a todos, así haya muchos que no se sientan directamente afectados. La gente está justo en el meollo del asunto. Y eso tiene que ver con el siguiente punto de esta lista. 

Identificar a los actores involucrados 

En el taller estuvieron invitadas dos expertas en el asunto: Soledad Mella, dirigente del Movimiento de Recicladores de Chile, y Jadira Vivanco, coordinadora regional de la Iniciativa Regional de Reciclaje Inclusivo. Con la participación de ambas quedó un poco más explícita la situación del reciclaje inclusivo en Latinoamérica: lucha por el poder, abuso a los recicladores, beneficios políticos, entre otros. 

A partir de las intervenciones de ambas expertas, Lizárraga propuso un mapeo de los tópicos a tener en cuenta cuando se hace una investigación en este campo:

  • Sobre los recicladores. Hagamos preguntas desde la raíz: ¿Cómo viven el día a día? ¿Cuáles son sus condiciones de trabajo? ¿Sufren de explotación? ¿Qué países velan por sus derechos? ¿Hay quienes se enriquecen con el reciclaje? 
  • Sobre los intermediarios. Busquemos a las mafias que en muchas ciudades controlan el manejo de residuos y mal pagan a los recicladores. También averigüemos sobre el papel que cumple el Estado en la regulación de esta actividad. ¿Por qué las autoridades parecen estar ausentes o hacerse los de la vista gorda ante una mala práctica? 
  • Sobre los obstáculos. El mundo del reciclaje impone sus propias barreras. Muchas veces son las empresas empacadoras, las trituradoras, los centros de acopio de residuos. ¿Quiénes controlan estos servicios? ¿Hay políticos detrás de ellos? ¿Existen monopolios? 
  • Sobre los contratistas. Aquí están involucrados desde quienes se encargan de construir rellenos sanitarios hasta los que se dedican a comercializar maquinaria para quemar basura.
  • Sobre las grandes empresas. Muchas veces aquellas empresas que se supone están sumando a la limpieza del planeta en realidad ayudan a intercambiar un problema con otro. Coca-Cola, Nestlé, Unilever, Pespsico. ¿A quiénes en verdad terminan beneficiando con sus políticas de tratamiento de empaques? ¿A los recicladores o a los intermediarios? 
  • Sobre los políticos. ¿Quiénes son los que promueven las leyes a favor de los recicladores? ¿Quiénes las dejan pasar? Tal vez hay por ahí un negocio en juego, una rentabilidad política a ganar. 
  • Sobre la gente. Este último punto en realidad engloba a todos los anteriores. Pensemos en que el tema del reciclaje inclusivo sí nos atañe. ¿Qué ocurre cuando tiramos una botella o un empaque a la basura? ¿Cuál es el costo humano de ese aparentemente insustancial acto de despojo? Nuestra labor como periodistas es que los lectores y las lectoras resulten remecidos con nuestra investigación. 

Acciones durante y después de la investigación

Durante la investigación: 

  • Vayamos a los lugares de los hechos, más aún en este caso, donde mucho ocurre en la calle. 
  • Verifiquemos absolutamente todo, que cada palabra, cada dato de nuestro reportaje esté comprobada. Nos pueden criticar de lo que sea, menos de que el reportaje está mal hecho.
  • Los corruptos leen con lupa línea por línea, para ver en donde se cae la investigación para empezar a cuestionarnos. Cuando no pueden hacerlo, empiezan a atacar al mensajero porque no pueden con el mensaje. Pero no lo pueden destruir porque el mensaje es sólido. 

Después de la investigación:

  • Busquemos formas innovadoras de presentar la información, tratemos de movilizar al público. 
  • Los afectados probablemente intenten atacarnos, pero si tenemos una investigación sólida no hay que temer. Recordemos que ellos también están atemorizados. 

Para Daniel Lizárraga, con el reciclaje inclusivo, de lo que se trata es de visibilizar la situación, entendiendo primero cómo funciona el sistema. Lo haremos a través de las técnicas del periodismo investigativo, así explicaremos por qué las cosas están como están. No se trata, dijo el periodista mexicano, de convertirnos en “denunciólogos”, sino de empezar a elevar este tema “a los mayores estándares de periodismo de investigación en el mundo”. 

“Somos francotiradores. Donde vamos a poner el ojo vamos a poner la bala”, dijo Lizárraga. “El mundo del reciclaje es un sistema. Y lo que vamos a hacer es tratar de golpearlo”. ¿Cómo podemos hacerlo? Durante el taller, el reportero mexicano compartió algunas técnicas que ha desarrollado a lo largo de sus investigaciones.

¿De qué tipo es nuestra investigación?

Esa es una pregunta central. Responderla nos ayudará a tener claras nuestras posibilidades y expectativas. Lizárraga explica que las investigaciones periodísticas pueden clasificarse en:

De primer grado

  • Son investigaciones hechas con fuentes primarias.
  • La información está a la vista de todos, pero no se ha publicado.
  • En estos casos vamos a coger uno de esos temas y darle un enfoque novedoso.
  • Vamos a detallar, a profundizar lo que sucedió con nuevas voces, con datos distintos. 
  • Vamos a narrar de la mejor manera posible. 
  • A lo mejor no es un gran descubrimiento, pero necesita luz y necesitamos que se haga público.

De segundo grado

  • Puede tomar de seis meses en adelante. Son investigaciones mucho más complejas.
  • La diferencia es que la información no está a la vista. Nadie lo ha visto ni publicado antes.
  • Se trata de información que alguien quiere ocultar. Puede ser que a algunos de los poderes interesados no le guste que salga esa información.
  • No podemos sacar adelante una investigación así sin una planificación. 
  • Hay que vencer las resistencias personales e institucionales. Por eso debemos determinar cuáles son esas resistencias en el tema que queramos abordar. Hay que pensar en cómo vencerlas.

Análisis y explicación

  • Recurre a fuentes accesibles. Voces de especialistas con datos y cifras oficiales. Busca explicar un hecho y dale al lector herramientas para analizarlo. 
  • Tiene que ver con explicar, analizar y mostrar el sistema. Dar a conocer qué está pasando, más allá de que esa información pueda criticar o golpear o desenmascarar a una mafia de la basura o la gente que maltrata a los recicladores. 
  • Hay temas relacionados al reciclaje que no han sido lo suficientemente explicados. Las personas creen que no son importantes y que no les competen. Nuestra investigación debe darle un remezón al lector. 

La hipótesis en el periodismo

Una vez que se sabe qué tipo de investigación vamos a hacer, debemos de delimitarla. Seamos honestos y realistas al respondernos estas preguntas: ¿puedo hacer esta investigación? ¿cómo? ¿qué tengo que hacer para concretarla? Debemos elegir temas factibles que se puedan realizar con las herramientas que tenemos disponibles. 

Cuando sabemos que podemos seguir adelante entonces toca: 

Plantear una hipótesis

¿Qué suponemos que vamos a encontrar en la investigación? ¿Qué nos gustaría encontrar? Puede ser una afirmacion positiva o negativa. También puede ser una pregunta que nos vaya guiando como un faro. La hipótesis, en ese sentido, es vital porque así toda la información que vamos a recolectar cobra un sentido, no haremos las cosas “con los ojos vendados”. 

Para ilustrar mejor este punto, Daniel Lizárraga puso como ejemplo la investigación “La Casa Blanca de Peña Nieto”, publicada en 2014, sobre la casa de 7 millones de dólares del ex presidente mexicano. Esa investigación, que tomó un año y medio realizarse (era una investigación de segundo grado), empezó con la lectura de una nota en la revista ¡Hola!

Un colega de Lizárraga, Rafael Carrera, vio la revista en la cola del supermercado y la compró. En la portada aparecía la esposa de Peña Nieto, la primera dama Angélica Rivera. En la entrevista, ilustrada con unas impresionantes fotografías en una lujosa mansión, Rivera decía que esa iba a ser su casa. La nota de esa revista, esa declaración, fue el dato disparador. Lo que entonces hicieron los reporteros fue investigar ese dato. 

Rafael Carrera, con ese dato, planteó una primera idea o hipótesis: “La residencia de Sierra Gorda 150 no está reportada en la declaración patrimonial de Peña Nieto y la construyó un consorcio que fue contratista en la campaña del 2012”. 

Esa idea habría estado bien para una nota en un periódico. Pero los reporteros no hicieron eso, fueron en búsqueda de más.

Romper la idea e investigar sus partes

Una vez que definimos nuestra hipótesis inicial lo que podemos hacer es aplicar una técnica que viene de la Sociología, de una corriente llamada estructuralismo. Consiste en fraccionar la idea, romperla en pedazos. Investigar cada punto de nuestra idea y luego unirlos dándoles un orden.

En la investigación de la casa de Peña Nieto, los periodistas rompieron su hipótesis en cuatro partes. Cada miembro del equipo investigó cada pedazo por separado y en profundidad. Así es como debe hacerse: se tienen que investigar todas las aristas. Volvernos especialistas, expertos, en cada parte de la idea. Solo así iremos sacando más y más información. Hasta que de repente conseguiremos “la joya de la corona”, entonces toda la investigación cobra sentido. 

En el caso de la investigación que sirve como ejemplo, las cuatro partes de la hipótesis fueron: 

1. “La residencia de Sierra Gorda 150”

¿Cómo comprobamos que esa casa es del presidente Peña Nieto? Saberlo requiere de una investigación solamente sobre ese punto. Primero lo recomendable es conocer bien el “deber ser”: saber cómo se construye una casa en Ciudad de México, qué papeles se presentan, cómo es el trámite, cuáles son las leyes. Es importante escuchar a los especialistas entender cada vez mejor y bien claro ese “deber ser”. Una vez que tenemos eso, lo contrastamos con el “ser”. Para eso había que hacer pedidos de acceso a la información, analizar registros públicos de la propiedad, los expedientes de la obra de la casa, etc. Lizárraga aconseja contraponer el “deber ser” con el “ser”, como cuando pones una radiografía a contraluz.

2. “No está en la declaración patrimonial de EPN”

¿Como sustentamos esa afirmación? ¿A quién entrevistamos para saberlo? ¿Qué es una declaracion patrimonial? ¿Dónde y cómo se presenta? Hay que meterse a fondo en la lista de propiedades reconocidas. Buscar propiedades no reportadas, conseguir “gargantas profundas”. Cuando enfrentamos a personas que hacen ciertas cosas para ocultarse, hay que analizar registros públicos de la propiedad y sus redes de vínculos. Estas personas no ponen las propiedades a nombre de sus familaires. Entonces lo que debemos hacer es identificar una red que nos permita ir tejiendo los primeros círculos hasta llegar a los personajes principales. 

3. “La construyó un consorcio”

¿Qué consorcio? ¿A cuántas empresas reúne? ¿Quiénes son los dueños? ¿Quiénes son los accionistas? ¿Qué otras ramas de la industria tienen? En la búsqueda de las respuestas fue que encontraron que el consorcio estaba compuesto por 32 empresas. Pero solo una de ellas había construido la casa, y era su única obra. Las demás compañías tenían muchas obras con el gobierno.

4. “Un contratista en la campaña del 2012”

Una nota del diario Reforma decía que el señor que aparecía como constructor de la casa tenía aviones y helicópteros y se los prestaba a Peña Nieto para su campaña. Entonces Lizárraga y sus compañeros investigaron al contratista, los gastos de campaña, las bitácoras de vuelo, quiénes eran sus socios, cuántas obras con dinero público, cuántas adjudicaciones o licitaciones, etc. Así detectaron que no solo habían trabajado juntos por la campaña sino en varios contratos con el gobierno. Era una relación que se remontaba a la época en la que Peña Nieto era gobernador del estado de México. Los periodistas tuvieron que solicitar y “rascar” contrato por contrato, cifra por cifra, obra por obra. Uno de los compañeros se dedicó exclusivamente a hacer eso. 

Algo importante en este punto es que podemos tener investigaciones con: 1) datos filtrados, 2) datos construidos, y 3) datos públicos. En las investigaciones de reciclaje quizá nos enfrentemos con los tres. O podemos construir nuestros propios datos a partir de una filtración, o con datos publicos. Con temas muy “vírgenes”, como es el caso del recojo de residuos, tenemos que construir nuestros datos para la investigación, pues a lo mejor no existen. 

A medida que los periodistas vayan avanzando en estos temas, se irán dando cuenta de cuáles son las rutas que siguen los corruptos en el mundo del reciclaje, cómo se esconden, cómo se protegen, cómo funciona en la actualidad este sistema y cuáles son sus muros, esos que impiden que a la primera vista las grietas sean vistas.

Unir el rompecabezas

Una vez hayamos investigado en profundidad cada fragmento de nuestra idea o hipótesis tenemos que unir todas las partes, recomponerla. Debemos encontrar un hilo conductor para que todas las piezas encajen y estén ordenadas. 

No hay nada mas difícil para una investigación que abordar una hoja de Word en blanco. Hicimos una gran investigacion, ¿y ahora? ¿Cómo acomodamos nuestras fichas?

Para ello, lo más importante es tener en cuenta que si no tenemos clara la historia, si no la entendemos, ni sabemos cómo pasó o por qué, si no tenemos descritos en la cabeza el paso a paso, no podremos comunicársela al resto. Antes de escribir debemos de ordenarnos. Podemos usar cuadros sinópticos, tarjetas, PPTs. Primero tenemos que explicarnos a nosotros mismos qué paso y cómo paso. Solo así podremos explicárselo luego a alguien más. Incluso una persona que no tiene idea del asunto. 

El periodista mexicano aconsejó hacer un ejercicio que él suele practicar con sus colegas: armar presentaciones de PowerPoint o con tarjetas de nuestra investigación y mostrársela a gente que no sepa nada del tema. Incluso podemos aprovechar para hacerles muchas preguntas. Nos sirve tambíén para detectar alguna falta o error.

Otro consejo muy útil: cuando sepamos de una gran investigación importante sobre medio ambiente, examinémosla con ojos de reportero. Identifiquemos su columna vertebral. Anotemos en una hoja cómo creemos que la hizo el reportero o reportera. Así nos aprovisionamos de un armario lleno de columnas vertebrales que podemos usar cuando tenemos que hacer una investigación específica. 

Tras el trabajo el trabajo que Lizárraga realizó junto a todo su equipo siguiendo, en el cual siguió todos los pasos hasta ahora mencionados, la idea final de la investigación quedó así: 

“Grupo Higa, contratista emblemático en el gobierno del estado de México cuando Peña Nieto fue su gobernador y que ganó la licitación del tren de alta velocidad México-Queretaro, sin oponentes ni competidores, construyó secretamente una casa de 7 millones de dolares para la familia presidencial.” 

Si comparamos la hipótesis inicial con esta, vemos que son totalmente diferentes. La idea final, luego de conseguir y analizar toda la información, es mucho más robusta, poderosa e imposible de derrumbar. Una hipótesis así de potente es a la que un periodista debe de aspirar en una investigación que golpee y sacuda el sistema del reciclaje.

Sobre Daniel Lizárraga 

Coordinador de la Unidad de Investigaciones Periodísticas en Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). Fue coordinador de investigaciones especiales en Aristegui Noticias y de la Primera Emisión de Noticias MVS. Este equipo recibió el premio de periodismo internacional 2017 del International Center for Journalist. Ex subdirector y fundador de Animal Político.

En 2017, con el equipo de MCCI ganó el primer y segundo lugar en el Premio Alemán de Periodismo por las coberturas en torno al caso Odebrecht y sobre el sistema de espionaje Pegasus, en México. Coautor del reportaje La Casa Blanca de Peña Nieto, ganador del Premio Nacional de Periodismo en México, Premio Gabo en la categoría de mejor cobertura y el Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación (COLPIN), además seleccionado como uno de los 12 mejores trabajos en la Conferencia Global de Periodismo de Investigación realizada en Noruega en 2015.

Formó parte de los reporteros involucrados en los Panama Papers (ganador del premio Pulitzer) y en Paradise Papers. Durante 13 años ha impartido talleres en América Latina y en España sobre metodología de investigación periodística y acceso a la información pública. Es también profesor de la maestría de Periodismo y Asuntos Públicos en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). Autor de los libros La Corrupción Azul, El despilfarro en las transiciones presidenciales y de La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto.

Sobre el taller virtual '¿Cómo cubrir temas de reciclaje inclusivo?'

Este evento fue organizado por la Fundación Gabo y la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR), y se realizó el miércoles 10 y el viernes 12 de junio, vía Google Meet. Contó con la participación de 15 periodistas de Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, México, Paraguay, Perú y República Dominicana. 

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