Goldman: la voz de un árbol en la noche

Goldman: la voz de un árbol en la noche

La revista Anfibia publica hoy el perfil "Goldman: la voz de un árbol en la noche", un texto del escritor y periodista Marcelo Figueras, en el que relata la vida del maestro de la FNPI, Francisco Goldman, escritor y cronista del New Yorker, autor de la novela autobiográfica Say her name. 
 
Goldman: la voz de un árbol en la noche
Por: Marcelo Figueras
Cuando Lauren Wein, por entonces editora de Grove Atlantic, leyó el original de Say Her Name, cargaba con una panza de ocho meses. La tarea fue más complicada de lo que había imaginado. En primer lugar por los motivos evidentes: lidiar con un impreso (en esa industria, la mayoría de la gente sigue corrigiendo sobre papel) se vuelve incómodo cuando un vientre hinchado se interpone entre una mujer y el mundo. Pero también fue duro por otros motivos, más impalpables.
Say Her Name coqueteaba con el equívoco, desde que su autor Francisco Goldman eligió subtitularla A Novel. Sin embargo a Lauren, que ya había editado otros libros de Goldman y se consideraba su amiga, le constaba que la historia era verídica. Say Her Name (Di su nombre, sería la traducción literal) giraba en torno a la muerte de Aura Estrada, la joven esposa de Goldman, víctima de un accidente en una playa de México. Y Lauren no sólo conocía la historia: también conocía a Aura. Había participado de la boda en Atotonilco, a la que arribó con su primera hija, por entonces de seis meses, debajo del brazo. Ahora esa niña tenía cinco años y Aura estaba muerta.
Lauren leyó el original en la cama, mientras su vientre ondulaba casi con violencia. No le fue fácil controlar sus emociones. Tenía entre manos una tragedia sin atenuantes, de esas que pulverizan toda intención de fabricar sentidos. Justo cuando creía que el amor verdadero ya no llegaría, Frank Goldman lo había encontrado sólo para perderlo. Y Aura Estrada, que prometía convertirse en una gran escritora, había muerto a los 30 años, clausurando esa potencia del modo más absurdo. (Jon Lee Anderson, que además de cronista impar y autor de la mejor biografía del Che Guevara es cuate de Goldman, explica: "Ni siquiera podíamos decirle a Paco las tonterías típicas. Que Aura había vivido una larga vida, o dejado un legado, o que se había ido en paz".) Y al mismo tiempo que Say Her Name le recordaba que vivir es un albur, y que la aventura viene sin garantía de éxito, Lauren Wein no podía ignorar el latido que desacomodaba sus vísceras.
Le envió sus notas a Frank el 21 de junio de 2010. Y al día siguiente rompió bolsa.
 

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