12 reglas para un periodismo menos extractivo
1 de Febrero de 2024

12 reglas para un periodismo menos extractivo

Foto: Katie Scheidt / Wisconsin Center for Investigative Journalism
Natalie Yahr
El periodismo extractivo se entiende como el ejercicio de sacarle información a las fuentes —a menudo comunidades vulnerables o individuos que han sufrido dificultades— sin proporcionar ningún tipo de apoyo o beneficio a cambio. Esta forma de periodismo es criticada por su naturaleza voyerista y utilitaria, ya que puede implicar la explotación del trauma únicamente con el propósito de lograr una historia, sin considerar el bienestar o las necesidades de los individuos involucrados.
 
Es claro que el periodismo es una herramienta fundamental para la democracia, pero cuando un medio o un periodista hace una práctica extractiva del oficio, y su trabajo termina por centrarse solo en sensacionalizar elementos de la historia o las declaraciones de las fuentes, el periodismo termina siendo visto como una profesión engañosa que deja por fuera información relevante para la sociedad.
 
Motivada por entender esto y cambiarlo en su ejercicio diario, la periodista estadounidense Natalie Yahr conversó con 8 periodistas y un líder comunitario sobre qué pueden hacer los periodistas para contar historias y crear reportajes menos extractivos. De estas conversaciones nació ¿Por qué debería decirte? su guía para un periodismo menos extractivo, publicada originalmente por el Center for Journalism Ethics de la Escuela de periodismo y medios de comunicación de la Universidad de Wisconsin-Madison, y que hoy adaptamos y replicamos en una versión corta en la Red Ética. 
Te invitamos a conocer y leer la guía completa aquí.
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En el inicio de mi carrera periodística, he enfrentado situaciones que me han llevado a cuestionar el papel que los periodistas deben desempeñar al cubrir a personas que de alguna manera están sufriendo. Este dilema ético plantea preguntas sobre el papel adecuado del periodista al entrevistar a personas que han pasado por hechos traumáticos, ya que, aunque es positivo que el entrevistado se sienta cómodo compartiendo sus sentimientos, el periodista no es un consejero. 

Esta guía con 12 reglas busca abordar estas cuestiones éticas más profundas y promover conversaciones públicas sobre la moralidad del periodismo centrado en el trauma. El objetivo es que periodistas y no periodistas comprendan cómo algunos abordan estas preguntas en busca de un periodismo más mutuamente beneficioso.

Regla 1: Asegúrate de que tu fuente sepa qué esperar

En el ejercicio del periodismo es fundamental establecer una comunicación abierta, respetuosa y efectiva con tus fuentes, especialmente si no están acostumbradas a tratar con medios de comunicación. Por eso, antes de iniciar una entrevista es esencial explicarles con claridad qué implica hablar con un periodista: debes ser transparente sobre cómo su participación puede afectar su vida o la de su familia y asegurarte de que comprenda que sus declaraciones podrían tener consecuencias, riesgos e implicaciones éticas y personales.

Seguir esta regla nos enseña a cuidar y proteger a las fuentes, especialmente cuando se trata de asuntos sensibles. Recuerda que un periodista responsable les permite a sus fuentes tomar decisiones informadas sobre lo que desean compartir.

Regla 2: No engañes ni confundas a las fuentes aunque tengas las mejores intenciones

Como periodistas debemos ser conscientes de las limitaciones de nuestro trabajo y entender que las expectativas poco realistas pueden ser perjudiciales tanto para los intereses de las fuentes como para la pieza periodística. Cuando interactúas con fuentes que tienen sus esperanzas puestas solo en tu reportaje es esencial ser honesto y claro acerca de lo que pueden esperar, y evitar dar a entender que el reportaje cambiará sus vidas o situaciones de manera drástica.

El periodismo no se trata de hacer promesas vacías, y aunque pueden tener grandes expectativas, es vital recordarles que si bien el trabajo periodístico puede tener un impacto, rara vez cambia de manera significativa las políticas o las circunstancias individuales.

Regla 3: Toma posición (a veces)

El periodismo ético no implica ser indiferente a las injusticias y perjuicios, y a pesar de la idea tradicional de que los periodistas deben mantener su neutralidad y no tomar partido en sus historias, muchos creen que el periodismo, especialmente el periodismo de investigación, implica usar la voz para impulsar el cambio. Los periodistas son humanos y, en situaciones en las que una fuente está compartiendo experiencias de sufrimiento, es natural sentir empatía y preocupación. Sin embargo, el desafío está en determinar cuál es el límite entre mostrar compasión y tomar una posición.

Ten en cuenta que la búsqueda del impacto es un criterio común en el periodismo, y su objetivo es mejorar una situación, sin importar cuál sea. La transparencia sobre este tipo de posiciones puede ser beneficiosa para tu trabajo y ayudar a las fuentes a tomar decisiones informadas sobre su participación o no en la investigación. 

Regla 4: Busca maneras de darle algún control editorial a tu fuente

Cuando se trabaja con fuentes vulnerables, especialmente aquellas que han experimentado situaciones traumáticas, algunos periodistas buscan darles cierto control editorial. Por ejemplo, darles a los entrevistados la opción de decidir si se incluirá su nombre completo, si prefieren ser representados en una foto, por un artista independiente en un dibujo o ser anónimos completamente. Este enfoque se centra en devolver cierta agencia a las personas que a menudo se ven privadas de ella en situaciones de violencia. 

Otros periodistas utilizan prácticas similares al entrevistar a fuentes vulnerables, por ejemplo, permitiendo que las fuentes revisen sus citas o incluso reconsideren sus declaraciones antes de la publicación. Este enfoque busca equilibrar la ética periodística con la necesidad de respetar y empoderar a las fuentes en historias delicadas.

Regla 5: Usa la planificación como herramienta de sensibilidad

Los periodistas que trabajan con personas que han pasado por situaciones difíciles adoptan técnicas específicas para minimizar el daño durante las entrevistas. Esto incluye una planificación cuidadosa de las preguntas para reducir la necesidad de que las fuentes revivan su dolor, evitando que cuenten múltiples veces sus experiencias traumáticas.

Se busca garantizar, además, que las entrevistas terminen en un tono positivo siempre que sea posible. Como periodistas es nuestro deber esforzarnos por ser sensibles a las reacciones de las fuentes durante la entrevista y ajustar el proceso en consecuencia, incluso posponiendo o terminando entrevistas si es necesario. 

Regla 6: Aborda adecuadamente las lagunas de información de las fuentes

Cuando los periodistas investigan sobre hechos concretos a menudo encuentran lagunas de información en las personas que los sufrieron, pero al avanzar en sus reportajes se topan con respuestas u oportunidades que pueden llenar esas lagunas.

Cuando esto sucede es fundamental que los periodistas puedan identificar la mejor manera de entregar esta información y hacerlo de una forma útil y valiosa para sus fuentes, siempre teniendo en cuenta que su misión como reportero es evitar conflictos de interés. Esta práctica demuestra una preocupación genuina por las necesidades de las personas en las comunidades afectadas.

Regla 7: Cuando sea relevante, informa sobre soluciones

Los periodistas pueden proporcionar un servicio valioso cuando informan sobre posibles soluciones a los problemas que afectan a las comunidades o a las personas en sus historias. Esta práctica implica explorar el problema en profundidad para entender cómo se puede abordar y qué herramientas, información o ideas ofrecer a las comunidades y a quienes toman decisiones para resolver los desafíos que enfrentan.

Este enfoque empodera a las comunidades y transmite a las personas la idea de que existen formas de mejorar las situaciones en cuestión. 

Regla 8: Haz seguimiento

Una pregunta recurrente entre periodistas que trabajan por mucho tiempo una misma historia es ¿hasta cuándo puedo alargar mi relación con la fuente? Y aunque no hay una respuesta correcta, lo cierto es que en muchos casos los periodistas deben esforzarse por mantener la relación continua con sus fuentes y las comunidades afectadas. 

Las fuentes vulnerables en particular pueden necesitar apoyo y comprensión adicional, sobre todo después de la publicación de una historia. Entendiendo que el seguimiento no se limita a las personas, sino que también puede incluir el seguimiento de historias a lo largo del tiempo, los periodistas pueden seguir brindando a las fuentes la oportunidad de compartir sus experiencias en momentos posteriores, y asegurándose de que las comunidades afectadas continúen recibiendo cobertura y atención adecuadas. Eso sí, teniendo siempre presente que hay unos límites éticos que deben respetarse. 

Regla 9: Devuelve algo

Esta regla reconoce que las fuentes a menudo hacen sacrificios al compartir sus historias, y que el periodismo puede considerar formas de reciprocidad, como reconocimiento y gratitud por compartir su historia, o apoyo emocional si lo que están contando es especialmente doloroso para ellos. 

Si bien la ética periodística prohíbe el pago a las fuentes por sus historias, varios periodistas y medios de comunicación han encontrado formas de devolver algo a las personas o sus comunidades como muestra de aprecio por su colaboración. 

Las formas de retribución pueden variar según el contexto y la situación de cada fuente, por ejemplo, algunos periodistas han explorado proporcionar referencias, cartas de recomendación o conectar a las fuentes con recursos útiles para mejorar su calidad de vida. Otros han optado por ofrecer soluciones a mayor plazo, por ejemplo, haciendo seguimiento a sus historias o colaborando para exigir a quienes toman decisiones la solución pronta a sus problemas.  

Regla 10: Sé consciente de lo que aportan tú y tu medio (para bien o para mal)

El primer paso para hacer un periodismo ético es comprender los intereses del medio en el que trabajas, entender las necesidades de la audiencia y definir el propósito y el impacto que quieres en tu trabajo. Esto te permitirá orientar las historias de manera más efectiva y asegurarte de que lleguen a las personas correctas. 

También es importante estar dispuesto a adaptar tus historias y utilizar diferentes formatos para hacer que tus reportajes sean accesibles para un público diverso. Esto puede ser fundamental para lograr un impacto significativo y el cambio deseado en la comunidad. 

Regla 11: Prepárate para pensar en el panorama general

Para pensar y entender “la foto completa” es necesario reconsiderar las narrativas que queremos promover. Lograr esto requiere una introspección profunda por parte de los periodistas, así como desafiar las suposiciones y dinámicas de poder arraigadas en la profesión.

Preguntarse cómo se retratan las fuentes, reconocer su agencia en lugar de percibirlas exclusivamente como "personas vulnerables" y aceptar que muchas veces el periodismo busca explotar las historias de distintos grupos sociales, es clave y fundamental para cambiar nuestras narrativas y entender que un periodismo menos extractivista no busca alimentar el sensacionalismo, sino enfocarse en contar las necesidades y deseos de aquellos que han pasado por situaciones traumáticas. 

Regla 12: Haz las preguntas difíciles (si tienes dudas, vas por buen camino)

En el periodismo es vital abordar preguntas éticas desafiantes. Sin embargo, a menudo, los periodistas evitan discutir estos temas en público, pero el consuelo radica en saber que no eres el único que se cuestiona si su periodismo es extractivo o no. 

Algunos periodistas señalan la importancia de preguntarse si su trabajo beneficia a las comunidades que representas y si están siendo éticos en sus relaciones con las fuentes. La ética del periodismo implica explorar las complejidades y los desafíos, y aunque puede ser un trabajo con límites borrosos, siempre se puede mejorar y trabajar hacia la equidad. Al hacer estas preguntas difíciles, te aseguras de que tu trabajo periodístico sea más justo y significativo.

Para concluir, me gustaría reconocer que esta guía no es de ninguna manera exhaustiva. Si te ha dejado con más preguntas que respuestas, es comprensible, ya que producirlo a mí también me ha dejado preguntas. Sin embargo, espero que ahora te sientas un poco más cómodo iniciando conversaciones sobre estas preguntas o haciendo más públicas las conversaciones que has estado teniendo en privado.

Si tienes preguntas o comentarios, o si tienes ideas sobre formas de continuar esta conversación, no dudes en enviarme un correo electrónico, en español o inglés, a ncyahr@gmail.com.

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