"En Latinoamérica aún estamos en la etapa del periodismo de quejas”

"En Latinoamérica aún estamos en la etapa del periodismo de quejas”

La periodista y escritora colombiana Ángela Posada Swafford lleva 25 años escribiendo para audiencias no especializadas sobre temas como biodiversidad, medio ambiente, oceanografía, astronomía, astronáutica, paleontología, geología, genética, evolución, arqueología y astrofísica.

Es la corresponsal en Estados Unidos de la revista Muy Interesante de Madrid. Sus artículos han aparecido en varios idiomas en revistas que incluyen a National Geographic, Astronomy Magazine, WIRED, New Scientist, The Boston Globe, The Miami Herald , Gatopardo, Travesías y El Tiempo. Ocasionalmente colabora con investigaciones y documentales para Discovery Channel y Animal Planet, y también graba y narra sus propios documentales radiales para National Public Radio.

Del 1 al 5 de marzo en Ciudad de Panamá, Ángela Posada Swafford conducirá el  Taller de Reportaje sobre Ciencia y Medio Ambiente: América Latina continente de biodiversidad. Las inscripciones están abiertas hasta el 6 de febrero, para postularse haga clic aquí.

En esta entrevista Posada Swafford aborda algunos de los temas sobre los cuales trabajará en el taller y que ayudan a dar una visión sobre el panorama del periodismo científico y ambiental en Latinoamérica.

¿Qué habilidades, conocimientos previos y aptitudes debe tener un periodista que se dedique a los temas científicos?
Debe estar al menos medianamente empapado de la problemática ambiental de su región; de las noticias más recientes. Pero también debe saber al menos lo básico acerca de la ciencia del medio ambiente, del cambio climático. Un periodista interesado en cubrir el medio ambiente puede comenzar a empaparse de todo esto leyendo las buenas fuentes de información: Scientific American, New Scientist, New York Times; boletines informativos de las instituciones más prestigiosas del mundo, y de grupos de periodismo de ciencia y medio ambiente. Estos últimos son los grandes compiladores de todos estos recursos: ellos nos ayudan con la tarea, por eso hay que seguir a sitios como sej.org y nasw.org.

No es algo que se va adquirir de la noche a la mañana. Es un proceso que comienza con un interés y que sigue adelante toda la vida. Pero también es un proceso que comienza cuando te asignan o cuando ofreces un tema y entonces, si lo haces, es porque tienes el interés suficiente y la motivación como para dedicarle a ese tema horas extras de lectura e investigación en tu casa.

¿Quieres escribir sobre la selva amazónica? Bien. Necesitas un tema súper específico, ¿deforestación? ¿degradación del suelo? ¿intercambio de gases entre los árboles y la atmósfera? ¿biodiversidad? ¿biopiratería? ¿especies? ¿minería?¿Quién está haciendo las investigaciones de punta de lanza al respecto? ¿Cómo lo averiguo? Pero antes de ello, ¿Qué tengo que saber acerca de un ecosistema selvático? ¿Cuáles son las preguntas candentes al respecto? Eso es parte de la tarea. Y entre más vas aprendiendo, la tarea se va haciendo sola.

¿Qué características debe tener un texto periodístico que relata temas relacionados con ciencia, tecnología o medio ambiente? ¿Qué debemos ofrecerle al lector en ellos?
Debemos ofrecer un poco de todo: un artículo que sea interesante, informativo, y si es posible, seductor. Una nota que, no importa su tamaño, explique bien la ciencia, sin demasiada jerga, sin necesariamente meterse en explicaciones arcanas, pero con la profundidad necesaria para que el lector aprenda y se entretenga. Que explique porqué esta investigación científica es importante, en qué contribuye al conocimiento actual sobre el tema, como lo hará avanzar, y por qué eso es significativo para la sociedad.

Debemos poner en contexto la ciencia del medio ambiente con la forma en que afecta a nuestras vidas y cómo las decisiones que tomamos afectan todo esto.

¿Hay espacio para el uso de recursos literarios en la construcción de textos periodísticos sobre ciencia y medio ambiente?
Naturalmente que los hay. La explicación de la ciencia no tiene por qué ser árida. Algunos de los libros más apasionantes que conozco tratan temas científicos. Las herramientas del idioma y los trucos de la buena literatura son los mismos si te describo la odisea de una gota de agua viajando por los mares del mundo, el viaje de una partícula elemental desde que se creó el Universo, o la saga de una familia de políticos. El recurso de la imagen, de poner al lector en la escena, como en una novela de aventuras o detectives. Describir la maravilla de cómo unas cuantas células del corazón se unen espontáneamente en el plato de laboratorio y comienzan a latir por si solas; llevarlo de la mano hasta el fondo del mar en un sumergible de investigaciones. Mostrarle el primer plano de las manos temblorosas del epidemiólogo que tiene entre los dedos un frasco con un trillón de virus letales. El lado humano de la ciencia es poderoso a la hora de contar una historia, así sea de cuatro párrafos.

¿Cómo hacer comprensibles muchos temas científicos que son bastante complejos? Y al mismo tiempo ¿Cómo no caer en un exceso de simplificación?
El secreto está en un periodista que, no solo es buen escritor, sino que sabe la ciencia. Sabe qué es lo importante de destacar; alguien que sabe separar el grano de la paja. Un periodista que sabe esto podrá crear comparaciones irresistibles para explicar, por ejemplo, cómo respira una selva. O cuál es el ciclo del carbono en los océanos. O qué sucede en el desarrollo genético de un feto de jaguar para crear un felino manchado, y por qué. O cómo es que el hielo antártico contiene burbujas del aire que respiraron los dinosaurios. Y sabrá automáticamente cómo evitar el exceso de simplificación. Es como hacer dieta: no hay pastilla que valga: sólo gimnasio y cerrar la boca. Con esto es lo mismo: no hay atajos. La ciencia se sabe o no se sabe. Y eso demora.

¿Cómo ve el panorama sobre el cubrimiento y el espacio que se les otorga a los temas científicos y ambientales en los medios de Latinoamérica?
Triste. Pero no único. Algo similar se vive ahora en Estados Unidos. No obstante, hay que recordar que la prensa necesita vender. Y que si un reportero ofrece un artículo sexy (sin que sea sensacionalista), interesante, relevante, genial, con todas las herramientas de multimedia, tiene un argumento poderoso para lograr espacio. Puede que no siempre le den mucho, pero a veces sí podría lograr algo especial. Yo diría que este es el caso de tratar de ponerse en los zapatos del editor: qué puedo yo ofrecerle a los lectores que además de gustarles les preste un servicio.

Lo que pasa es que en Latinoamérica aún estamos en la etapa del periodismo “de quejas”. En la mayoría de los temas el autor de la nota entra en una letanía de críticas y quejas y plañideras que aburren a cualquier lector. Ese mismo efecto de tener algo contundente lo puede obtener mostrando una investigación sumamente interesante, que a la postre terminará diciendo lo mismo.

¿Deben los periodistas asumir una posición activista en defensa de la biodiversidad y el medio ambiente?
Esta es una cuestión cultural en Latinoamérica. Los periodistas se convierten en activistas. No debería ser así. En Estados Unidos esto significa una automática pérdida de credibilidad. La información debería ser suficientemente contundente como para que el periodista la presente, sin tener que meterle demasiada subjetividad. Siempre habrá subjetividad en el periodismo. Eso no se va a ir, porque es imposible escribir como autómatas. Siempre hay algo tuyo en tus notas. Y yo creo que eso es bonito. Pero quizás tratar de que no sea tan obvio. Eso se logra con la experiencia. Si yo sé quién es quién en X o Y temas ambientales, quiénes son esas fuentes súper sólidas, pues esos investigadores son los que me van a dar un artículo fuertemente respaldado. Ellos son quienes van a hablar. Yo solo trato de presentarlo de la mejor manera.

¿Cuáles son los mayores retos que enfrenta el periodismo científico y ambiental en la actualidad?
Pérdida de hábitat. No me refiero a la selva, sino a la pérdida del hábitat donde residimos los periodistas de ciencia y medio ambiente. Cada vez se nos reducen nuestras perchas. En Estados Unidos han cerrado tantos diarios y estaciones de televisión, que tengo docenas de colegas peleándose por un puesto de relacionista
público en las universidades o en grupos de investigación.

En cuanto a los blogs, muchos son escritos por científicos, pero ellos escriben para sus colegas o para ellos mismos, y sin embargo compiten por un trozo de esa misma torta.

En Latinoamérica hay un problema de libertad de prensa. También hay una necesidad de entrenamiento, conexiones a nivel continental y formación de asociaciones que se ayuden mutuamente.
 

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